Betinho Gomes: Andorra y la cuenta saldada

A Joao Roberto Correia Gomes, conocido como ‘Betinho’, le costó muchísimo esperar su oportunidad en la Liga Endesa, pero la logró. Y no lo hizo nada mal las dos temporadas que permaneció en el MoraBanc Andorra (2014-15 y 2015-16), justo en la barrera de los 30 años, cuando parece que a un jugador de sus características parece que ya le ha marchado el tren.

En su caso, afortunadamente, no fue así. Y es que de verdad se merecía que le ocurriese algo así, habiendo llegado a España años atrás para jugar en la LEB. Nacido en la Isla del Fuego, en Cabo Verde, allí empezó a jugar al baloncesto con 12 años. Con 17, el Barreirense luso le vio en un torneo y se lo llevó. Con 18 años promediaba 17 puntos por partido en la primera división portuguesa. Consiguió la nacionalidad, lo que le abrió las puertas para ser uno de los comunitarios más potentes de la segunda categoría, primero en el Alerta Cantabria (2007-08) y después, durante tres temporadas y media en total, en el Breogán, donde fue queridísimo por su estilo físico y lo que transmitía a la grada. Totalizó 139 partidos con 9,1 puntos y 4,8 rebotes en 25 minutos. Algo inconsistente en el tiro, por lo demás era una pieza importante para lo que pedía cualquier entrenador: intenso a nivel defensivo y sin agresivo en ataque, buscando a menudo romper la defensa por fuerza a base de penetraciones.

Jugó el Eurobasket de 2007 a buen nivel, lo que inevitablemente llamó la atención. A Cantabria había llegado después de cuatro años en Portugal y a Portugal se fue cuando terminó su etapa en Lugo, donde estuvo especialmente a gusto con el ambiente y la comida, según cuenta siempre. Hasta llegó a rechazar alguna propuesta ACB por seguir allí.

Quien le fichó en 2011 fue el Benfica, con el que acumuló títulos en un papel relevante, creciendo con enorme ambición. Así es que Francesc Solana, director general en Andorra, ‘se atrevió’ con él, incluyendo el pago de un pequeño traspaso. ¿Por qué no traerle de vuelta a España a competir con los mejores, por muchos casi 30 años que tuviese? Él no podía ser más feliz: “la decisión fue difícil, pero la base era un sueño que aún no había cumplido: jugar en la liga Endesa. Pensé que no debería rechazar esta oportunidad. Creo que ya no me quedaba nada sin cumplir ni lograr aquí en el Benfica”.

Contundente fue que no se perdiese por lesión un solo partido en las dos temporadas en el Principado, contribuyendo con números muy similares a los que había acreditado en LEB: 8,8 puntos y 4,7 rebotes en 26 minutos, añadiendo una amenaza exterior algo superior a la que recordábamos: 37,5% en triples.

Se marchó en 2016 al Trento dejando un recuerdo muy positivo. En Italia estuvo dos años más antes de regresar al Benfica, donde ha seguido a un nivel estupendo para sus actuales 37 años. Ha ganado la última liga con 11 y 4,7 en 21,1 minutos, como si el tiempo no pasase por él. A este nivel, tiene cuerda para rato.

En una interesante entrevista de 2017 habla de todas sus etapas: “La mentalidad es la dedicación, el trabajo, saber que ahora sufrirás, pero siempre terminarás siendo recompensado. Empecé a sufrir desde el principio, a los 17 años, tener que dejar a la familia y a los amigos de la infancia no es fácil, pero tenía el sueño de triunfar, de ser el mejor, de ser como Michael Jordan. Fue por él que empecé a jugar baloncesto, quería volar como él. Al principio no tenía idea de que sería tan difícil. Empezaron a aparecer las lesiones, los malos momentos, la nostalgia, las mentes negativas (personas que no creen en ti y hacen de todo para que pienses lo mismo). Fue en ese momento que tuve que mentalizarme que tengo que ser fuerte, que tengo que creer que soy capaz, y que si sigo trabajando duro y eliminando los pensamientos negativos, al final voy a triunfar. Eché de menos muchas noches de fiesta, muchos días de playa tomando el sol, pero valió la pena. Hoy puedo mirar hacia atrás y puedo decir que valió la pena”.

Entradas relacionadas