CARPLUS FUENLABRADA, LA PERPETUA SUPERVIVENCIA

El mate de Bassala Bagayoko estaba cargado de simbolismo. Pasando por encima de la torre más alta de Zaragoza, Hlinason, olvidándose por unos instantes de la fuerza de la gravedad como para volar así, ayudó con una de las mejores acciones del año a que Carplus Fuenlabrada lograra, en la capital maña, su segunda victoria consecutiva y cambiar un rumbo donde, de ser colistas, han pasado a mirar a cuatro rivales por el retrovisor.

El decisivo robo de balón de Novak a Yusta.

A falta de 37 segundos, Jovan Novak sentenciaba el encuentro para los fuenlabreños. Un rebote ofensivo y posterior canasta del hombre más pequeño que circulaba por la zona, solventaba el error en el triple de Hannah (75-78). En la siguiente posesión, su habilidad para robar el balón que subía Santi Yusta, puso la puntilla con un pase desde el suelo y que la canasta de Lasan Kromah, certificara el triunfo (75-80). Todo ello en un periplo de 7 segundos en juego.

Vencer en un final igualado, cambiar una dinámica necesaria. Desde la temporada 17/18, en la que se arrancó con 5 triunfos consecutivos, en Fuenlabrada siempre hubo pesar en los primeros pasos de competición. Una perversa costumbre que hacía sonar alarmas ya en octubre, donde tocaba trabajar con cábalas en el calendario en un territorio que debía de ser puesta a punto. Lo que en la campaña 18/19 fueron dos triunfos en las primeras cinco jornadas, pasaron a ser también de dos, pero en las primeras siete, de la 19/20. Y mejor no hablar de los dos últimos ejercicios, donde contemplaban con impotencia un 0-5 y un 1-5 como punto de partida (para continuar con un nada halagüeño 2-11 y 4-15, respectivamente). Por eso, tres derrotas esta vez, llevaba camino a una ciénaga cuyos lodos, por desgracia, son conocidos. Tocaba buscar soluciones. 

“Estamos viendo resultados, pero no creas que todavía muy grandes”. José Luis Pichel, asistente del entrenador Josep María Raventós hasta la tercera jornada, ha sido designado como su sustituto en el banquillo y en esta búsqueda de soluciones, pasa por la nueva deriva. “Sobre todo, incidimos en dos cosas: cómo gestionamos los espacios en defensa y en ataque. Eran las dos cosas que más me preocupaban. Atrás hemos mejorado más”. Si en resultados nos basamos, tan notorios como los dos primeros triunfos tras su llegada. Y si ponemos la lupa, la mentalidad de un mayor compromiso es una evidente señal de mejora en el grupo. Buenos minutos defensivos, con buena actividad y mucha vigilancia por denegar facilidades cercanas al aro, parece ser prioritario. 

“Sí, la palabra es compromiso, no solo a nivel individual. Ha que buscar qué queremos, qué negamos y qué permitimos. Y eso, ha dado seguridad por momentos. Es de las cosas de las que estoy más contento”. Ayudas sin dejar desasistido a nadie en inferioridad física o numérica, intentar llegar a los más balones posibles a pesar de la buena circulación rival y como mal, sacrificar en lo que menos daño pueda hacer el adversario. “En Zaragoza dije al descanso, que el marcador era irreal (34-40), que ellos estaban jugando mejor, pero no tenían acierto”. La buena sucesión de pases en los ataques de Casademont Zaragoza, no se vio traducida en buenos porcentajes de tiro: 3 de 11 en triples en esos primeros 20 minutos. “En esta liga, el nivel es altísimo y si no tienes el físico de los grandes, has de conceder algunas cosas”. El metódico estudio trasciende a un reconocimiento del terreno donde actualmente el plantel se mueve.

LA ECLOSIÓN DE LASAN KROMAH

Piernas e intensidad en defensa, capacidad atlética donde no sobra, pero quizás la Liga Endesa pasaba por ser un camino muy empinado para Lasan Kromah en su primera aventura española. La liga francesa no es lo de nuestros lares, donde cada posesión cuenta y mucho. El  peaje es un proceso lógico, una travesía que iba dejando una aportación ofensiva de 25 puntos totales en los 3 primeros encuentros, que se antojaba corto en un rol que sonaba a que debía cobrar más importancia. El 0-3 en la clasificación no daba pie para mucha paciencia. Sin embargo, a partir de la cuarta jornada, todo cambió. 

“Hemos buscado unos espacios más concretos” confirma José Luis Pichel sobre el alero estadounidense de pasaporte liberiano. “Su protagonismo en los partidos, era una faceta importante. Y cuando hablamos sobre planificación, esta demanda va implícita. Él tiene facilidad para encontrar caminos en ataque. Y sí, su nivel de ritmo en la ejecución, sobre todo sin balón, el que sea más alto, lo está ayudando en todo lo demás”. El reflejo de libertad de decisión y cobrar el protagonismo que estime oportuno, lo vimos a las claras en el arranque de la cuarta y decisiva jornada ante Real Betis Baloncesto: 12 puntos en el primer cuarto, con 5 de 6 en tiros de campo. Siendo el finalizador del equipo y sobre todo, decidiendo cuándo y dónde. Absoluto dominador de la media distancia en suspensiones tras bote, incidir en esas virtudes, hacen ampliar las de todo el plantel. “Puede ser hasta una situación rara, que nos cuesta entender a veces el ‘spacing’ con él en pista, a la hora ni iniciar los espacios. Hay bastante capacidad de mejora ahí todavía”. 

Bassala Bagayoko, las alturas no le ponen límite.

La cuestión es que se ha convertido en el faro en ataque. 20 y 21 puntos en las dos victorias, con un porcentaje de un 64% en tiros de campo, es una faro a seguir su estela, sobre todo con la facilidad para generarse sus propios tiros en situaciones complicadas. 

APUESTA POR LOS JÓVENES

A pesar de las pocas opciones de calma alrededor de un club que comenzó perdiendo inicialmente, donde una de sus teóricas estrellas, el veterano base Clevin Hannah, sigue con su particular puesta a punto (aún está en 6,2 puntos y 34,3% en tiros de campo como promedio. “Con Clevin no estoy precupado. Para nosotros es un jugador fundamental. Puede necesitar tiempo, pero no me preocupa”), la apuesta por los jóvenes en Carplus Fuenlabrada no es solo un paso evolutivo, sino una necesidad imperiosa de su aportación. “La gente puede decir que estás poniendo a un chaval de 16 años 20 minutos, mientras que a otro de 19 años, también 16 minutos. Y jugando en minutos comprometidso. Es como si estuviésemos bajo sospecha, porque eso no se supone que suceda aquí”. Pero a José Luis Pichel no le queda más remedio, sobre todo en el juego interior, en utilizar dos hombres que resultan fundamentales para ellos. 

José Luis Pichel, nuevo entrenador para una nueva deriva.

El mate de Bassala Bagayoko es una muestra de fuerza y potencia de un chico que, atléticamente, es un privilegiado. Pero también destila una buena colocación continuando bloqueo y ser consciente en qué momentos, el “allí arriba” forma parte de su territorio. Este ala-pívot de 2,07 de estatura y tan solo 16 años, sigue en el necesario proceso de ir aprendiendo. “Bassala debe seguir su camino. Vamos a intentar que siga creciendo. Tenemos dos líneas a aportar, tanto la de competición como su desarrollo. No hay que perder de vista que tiene mucho por mejorar”. 

El argentino Juan Fernández, con 19 años, ya ha sido titular en 3 de los 5 encuentros. A su talento ofensivo cercano a canasta (la facilidad para marcar los dos pasos en sus entradas) se mezcla su aprendizaje en selección de tiro y colocación en defensa, en proceso de pulir. “Él fue de los mejores en la defensa a Shannon Evans. A nosotros nos aporta mucho, aunque no se vea tanto”. 

Y ello, para rodear al mayor talento ofensivo con el que cuentan los fuenlabreños bajo el aro. El hecho de contar con un pívot nato de la importancia del serbio Dusan Ristic, puede hacer que el equipo se desmarque y sea diferencial respecto a los demás oponentes de ‘su liga’. “Es un jugador extraordinario, grande, con muchos fundamentos. Intentamos que asuma el rol de tipo importante y eso implica que tiene que ser más físico en algunos momentos. Nos gusta que siga mejorando en el uso de su cuerpo”. Es el máximo anotador del equipo junto a Kromah, con 13,2 puntos de promedio, referente cercano a canasta porque sabe generar desde poste bajo, sin la necesidad del pase quirúrgico en un pick&roll. 

Y A SEGUIR TRABAJANDO

El calendario de Carplus Fuenlabrada pasa por uno de sus picos. Visitas a la pista del Real Madrid y Surne Bilbao Basket, recibiendo a un necesitado BAXI Manresa y a todo un Joventut, no es una papeleta sencilla, si la mentalidad no es la que se está fraguando en las últimas semanas. Cuentan con veteranos en la plantilla para saber perpetuar lo más posible esta dinámica. La actitud de Christian Eyenga, sobre todo el día de Zaragoza, fue magnífica. Jeremy Senglin va afinando puntería y Jovan Novak es el entrenador perenne en pista, el de “la turra” a los compañeros, con el fin de ganar. 

Pero de dificultades en el calendario, José Luis Pichel es algo que no pretenda contemplar ni a medio ni largo plazo. “¿Con toda sinceridad? No lo miro mucho. No voy más allá del partido del Real Madrid, que es el próximo. Intentaremos ir a ganar con todo lo difícil que es. Y ya está. No es un tema que piense mucho lo que llega”.

Dos victorias significan cambio de rumbo. Una dinámica de trabajo de dos semanas en el que todos los componentes de la plantilla transmiten a la afición la ilusión por esta nueva temporada. A las dificultades, búsqueda de soluciones. En la perenne y ya más que conocida disputa,  cuerpo a cuerpo, por la supervivencia en la categoría, gen identitario de un club particular y muy especial.

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