RÍO BREOGÁN: HACIA LA CONOCIDA SENDA GANADORA

Río Breogán ha vuelto a trazar sus primeros pasos ligueros, con dos victorias como inicio, igualando así el arranque de la sorprendente temporada 21/22. Una senda que ya conocen, de mucho trabajo previo, buena planificación y un insólito conocimiento entre una plantilla que cuenta con 10 de los 13 jugadores totalmente nuevos y no pocas dudas previas sobre su calidad y cohesión. Pues ahí les tienen, récord de 2-0 y líderes en la Liga Endesa junto a madridistas, valencianos, tinerfeños y bilbaínos. ¡Ah! Y un patrón de juego que atrae. Nos atrae. Y mucho.

Veljko Mrsic es de pocas palabras en ruedas de prensa y entrevistas. Típicos lamentos sobre el poco tiempo de preparación con jugadores esenciales en pretemporada, cautela con el trabajo colectivo antes de escenificarlo y respeto por los rivales en el momento de su análisis. Y poco más. Nos hubiese gustado comenzar este artículo con alguna frase altisonante por su parte, de las de impacto inmediato al aficionado. No encontraremos nada de eso. A cambio, dos victorias y ninguna derrota en este loco arranque de Liga Endesa. ¿Les parece poco?

Ethan Happ, el nuevo líder interior del Río Breogán.
HACER DE LOS DEFECTOS, VIRTUD

La primera victoria en Murcia, ante UCAM (70-84) tuvo la daga de tres triples casi consecutivos de Sergi García en los últimos minutos, que resquebrajó un final que suponía ser igualado. Los locales, siendo uno de los clubes históricamente más aguerridos, acabaron bajando los brazos de impotencia. García y sus triples fueron el foco de highlights para ilustrar el encuentro. Sin embargo, el mantener la delantera y el dominio casi siempre, basado en la defensa, dio a conocer una cohesión que nos sorprendió. 

Hablemos de defensa. Veljko Mrsic ha estudiado muy bien su plantel y excepto los hermanos Quintela y Marko Lukovic, únicos supervivientes de la 21/22, en nada tiene que ver con los argumentos con los que trabajó el pasado curso. Este nuevo Río Breogán sabe defender. 70 puntos encajan de promedio, tan solo superados por los 68,5 puntos de Lenovo Tenerife, permitiendo un 41,8% en tiros de campo (superando, aquí sí, y con claridad a los tinerfeños, que reciben un 46,3% de los adversarios). ¿Y saben qué? Haciendo un estudio meticuloso de todos y cada uno, hay un buen puñado de jugadores que no pasan por ser buenos defensores. Y he ahí la paradoja para buscar explicación a las estadísticas mencionadas. 

Las aptitudes de Bamforth, Nenadic, Happ o Arteaga, cada uno en su campo, no son precisamente destacadas. ¿Y cómo es posible entonces? Por la defensa de equipo. Mrsic conoce estas carencias y ha organizado una maraña defensiva que demanda de mucho pase y clarividencia en los adversarios. Tiene su inicio en hacer decantar con claridad el balón a uno de los dos lados del campo de ataque. Ver a Quintela presionando al base rival, “cediéndole” el lado derecho o el izquierdo para, una vez allí, atraparles en permanentes “traps” y dos contra uno, está siendo el catón breoganista. Y al igual que ensalzábamos en el pasado curso el estudio metódico que logró el conjunto con Paco Olmos, volvemos a hacer lo mismo con Mrsic y su defensa, porque los dos contra unos son arriesgados si no tienen el timing y la precisión necesaria. Y la tienen. Claro, rivales como UCAM Murcia y Carplus Fuenlabrada, cuyas brújulas ofensivas provienen en gran parte de la decisión individual de sus hombres exteriores (Trice, McFadden o Davis por los murcianos y Hannah o Senglin por los fuenlabreños), vieron cercenados gran parte de su capacidad creativa de uno contra uno. No encontrar buenas posiciones de tiro, apremiados por la presión y verse obligados a sacar el balón para comenzar desde cero, ha sido la tónica para llegar a este 41,8% rival. 

Marko Lukovic, la continuación al talento del pasado curso.
UN ATAQUE DE VIEJA ESCUELA

Comentábamos sobre un patrón de ataque que nos atraía. Ethan Happ llevaba consigo la clarividencia del hombre interior, tanto para anotar como para pasar. Sus 15,5 puntos de promedio y 58,3% en tiros de campo lo convierten en un líder interior a la antigua usanza, como referente en poste bajo con su amenaza anotadora, unida a una enorme capacidad de pase (3,5 asistencias). Donde el inicio de creación en la mayoría de los equipos parte de bloqueos indirectos y pick&rolls centrales, la receta breoganista se basa en balón al corazón de la zona donde esté Happ, sea poste alto o bajo y, a buscar las debilidades. 

Ethan Happ siempre resultó un jugador peculiar. Sus números, asombrosos en su último año en la universidad de Wisconsin (17,5 puntos junto a 10,1 rebotes y 4,6 asistencias por encuentro) llegaron por un trabajo ímprobo en los fundamentos, partiendo de un center no muy alto (es probable que sea algo más pequeño de los 2,08 oficiales), cuyo juego era el de pívot-muy-pívot y con un juego de pies casi tildado de lento. Se afanó en mejorar su técnica y sobre todo, ante la eterna lucha con pívots más altos que él, saber usar el cuerpo para proteger los tiros cercanos a canasta y el uso de ambas manos con gran efectividad (como ya estamos comprobando en Río Breogán). Su mejora en el bote del balón y su capacidad de pase, lo hicieron estrella en Madison, capital de Wisconsin y en Lugo, por el momento, el referente interior. 

Puntualizamos también que, en los peores momentos ante Carplus Fuenlabrada, cuando los breoganistas se veían obligados a remontar 12 puntos, con Happ en el banquillo tomándose un respiro, tras una extrema dependencia de su juego, Mrsic mantuvo en su lugar a Víctor Arteaga en pista, acentuado tras sus primeros errores, precisamente para mostrar confianza sobre un jugador del que necesitarán de sus servicios y para mostrar que no todo son balones al poste a Happ, que su repertorio es mayor. Los 17,5 puntos de Scott Bamforth, tienen algo que decir a eso. 

Los traps defensivos, la clave de la gran defensa breoganista.

¡Scott Bamforth ha regresado a la Liga Endesa! Y de qué forma. Mayor experiencia y su muñeca sigue sin erosión alguna. Sus triples fueron al rescate y la remontada lucense en el último cuarto (32-16 de parcial), con triples consecutivos para entonar un sobresaliente 46,7% liguero (7 anotados de 15 intentados en los 2 enfrentamientos) y comenzar a decantar el choque a su favor. Salidas de bloqueo, directos o indirectos y el aprovechamiento de pases desde la zona -el foco creado por Ethan Happ– le aúpan como uno de los máximos anotadores. 

Y EL REBOTE

Río Breogán está sosteniéndose en los buenos y malos momentos por un apabullamiento en el rebote, sobre todo ofensivo, que les mantiene siempre arriba. 15 rebotes ofensivos de media (41,5 en total) para ser líderes de la ACB en ambas categorías. Y aquí entran todos en juego, no solo los 4,5 de Happ, que por sí solos son una auténtica barbaridad. Su 46,5% en tiros de campo está asegurado por tal cantidad de rechaces, ejercicio común de cada uno de sus componentes. 

Definitivamente, esta plantilla tiene el marcado sello de Veljko Mrsic, de jugadores con habilidades de siglo XX, sacándoles punta y destacando en este siglo XXI. ¿O no tienen las canastas de Nemanja Nenadic, de suspensión a media distancia tras bote, ese aroma? ¿O no percibimos la esencia de la sobriedad en el base, haciendo de todo, dirigiendo y siendo duro en defensa, de este joven “molde de Satoransky” llamado Justus Hollatz? Y ya irán apreciando la inteligencia y la buena colocación en pista del austríaco Luka Brajkovic, una joya oculta desde la universidad de Davidson. Nuevos argumentos al talento ya conocido de Lukovic y la agresividad desafiante ante el teóricamente superior en los hermanos Quintela

Para empezar, andar por un sendero ya conocido, el del 2-0 y la sonrisa en su afición. Que todo suma en esta nueva revelación desde Lugo.

Nemanja Nenadic, la esencia del buen baloncesto.

Entradas relacionadas