El huracán Llull tiñe de blanco la Supercopa Endesa

Tras el verano de la enésima reivindicación de Rudy Fernández con la Selección, Sergio Llull, fuera del combinado por baja de última hora, ha decidido hacer lo propio en la final de la Supercopa Endesa. Torneo fetiche para el de Maó, que en la pasada edición acabó despedido en lágrimas de emoción tras un regreso único a la competición, su acierto de tres en el tercer cuarto empujó el Real Madrid hacia el camino a la victoria.

Y eso que el Barça ha golpeado primero. En una primera mitad de escasa anotación, Sertac Sanli ha hecho de San Pablo su particular diana. 17 puntos al descanso para dejar al Real Madrid grogui, pero no tumbarlo; la irrupción del MVP de la Liga Endesa Dzanan Musa, clave para aguantar el arreón hasta la llegada de la magia de Llul.

El 23 blanco ha revolucionado el partido en un momento de indecisión ofensiva azulgrana, desconectados en ataque por el incremento de la dureza de los merengues. Tres triples consecutivos y garra en cada gesto para hacer despertar a los suyos y empequeñecer a un Barça que ha visto como ningún recurso funcionaba.

En paralelo, sin hacer ruido e incluso anotando desde la media distancia y en otras situaciones menos favorables a priori, Edy Tavares. El MVP de la Supercopa Endesa ha brillado en ambos lados para sellar una victoria que ha tenido que esperar a la prórroga, decantándose a favor del Madrid por un margen mínimo.

¡Enhorabuena, campeones!