ESPAÑA, ESA FE INQUEBRANTABLE

En otro partido en el que se supo remontar, sufrir, ponerse por delante en el último cuarto y provocar los peores porcentajes rivales en los últimos minutos, la Selección Española se clasificó para la final tras derrotar a los anfitriones, Alemania (91-96) en otro encuentro para la historia de nuestro baloncesto. 

Un gesto con la mano de Dennis Schroeder, dedicado a Alberto Díaz y su afán defensivo, acompañaba a la celebración de su enésima canasta. 30 puntos anotados en ese momento y aún restaban 07:44 para el final. Lo que el base alemán no podría ni imaginar es, que su amistosa relación con el aro, acabó con esa entrada, sus últimos puntos. A partir de ahí, el porcentaje alemán, que estaba siendo notable (28 de 53 en tiros de campo, un 52,8%), fue seguido por un 1 de 10 mientras la Selección Española recortaba distancias y se ponía por delante hasta un 80-88 (ojo, viniendo de un 75-68). La locura de triples transformados por los locales al final, fue un vano intento por una victoria que se había decantado del lado español hacía tiempo, algo que se ya palpaba más en las imponentes gradas del O2 berlinés que en la propia pista. Y esta es la historia de nuestro Equipo Nacional en este Eurobasket

Lo de nuestros representantes hay que calificarlo como una fe inquebrantable en lo que hacen. Saben que tienen su momento y a cada partido lo aplican. Lo irritante para los rivales es que tal momento, suele coincidir en el último cuarto. Y todos los ‘berrinches’ de Sergio Scariolo en la banda en los tres cuartos restantes por errores, se transforman en una eficiencia más que notable y calma desde la banqueta, donde el adversario, casi por arte de magia -que no lo es. Simple y llanamente, se les obliga a cambiar de discurso en ataque- comienzan a fallar tiros y más tiros. No es normal que frente a Lituania haya de remontarse 11 puntos, ante Finlandia, 15 y ayer, frente a los germanos, 10 y acabar entre abrazos porque se ha conseguido la victoria. Puede serlo un día. O dos. Pero no una dinámica. Esa calma y seguridad en lo que se hace, no parece ser de otro representante en este campeonato, más que de ellos. 

¿Hablamos de fe en sus posibilidades? 81,1% en tiros libres, anotando los decisivos en los instantes finales. Es una barbaridad. 77,4% en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio, 76,5% en la Copa del Mundo ganada en China en 2019, 78,1% en el bronce del Eurobasket de 2017 y en el glorioso Eurobasket ganado en Francia, 79,3%. Willy Hernangómez, que ayer zanjó la machada en Berlín desde la línea de libres, siendo con mucho, quien más viajes hace a la línea del 4,60 (en 41 ocasiones en este Eurobasket), está en un 82,9%. Y no es la única ocasión en la que había que poner el broche con sus tiros libres. 

Tener la brújula de Lorenzo Brown, que comenzó a ‘mecer’ el partido con la misma parsimonia que acaricia el balón en su bote, sacando los tiros que debe tomar, ha sido una bendición para nuestra Selección. 28, 18 y 27 puntos en las tres rondas de eliminatorias, es para tener claro quién es el “jefe” para acabar dominando el encuentro. Un jefe nada egoísta, por cierto. El entendimiento que tiene del baloncesto FIBA es sublime, sabiendo acoplarse a todas las variantes defensivas que Sergio Scariolo impuso desde el banquillo para enloquecer a los rivales y la sapiencia que tiene de la suspensión corta y de media distancia es … en serio, ¿por qué no se ponen estos como highlights para formación? Viéndole jugar, ¿me quieren decir, de verdad, que el dominio de la tabla y de la media distancia, no es efectivo, no es GANADOR? 

Lo alucinante de todo, es que esta Selección Española tiene muchos cromos de las ventanas, esas que, si acaso, se solían ver así de pasada. Esos “desheredados” de los que nos acordamos cuando colgaban las medallas de oro en China, por brindarles mérito a su esfuerzo, ese de mirar de reojo, ahora están aquí. ¡Siete jugadores debutan en una gran competición! De los otros cinco, dos de ellos, Xabi López Arostegui y Usman Garuba, que estuvieron en los Juegos Olímpicos del pasado verano, apenas disfrutaron de minutos, sobre todo el primero, por una lesión. Casi queda el círculo en 9. Total, que excepto los Hernangómez y Rudy Fernández, los demás apenas se han visto en estas lides. Y ganan. Y vuelven a ganar. Sin la unión que tienen todos, sería imposible. ¿Se dieron cuenta la enorme bronca que recibió Jaime Pradilla por parte de Rudy, cuando se jugó un triple precipitado en la primera mitad? Eran momentos complicados, pero aún restaba todo el tiempo del mundo. Y nos supo a reprimenda exacerbada. Bien, cuando acabó el partido, el primer jugador al que abrazó Rudy Fernández fue… efectivamente, Jaime Pradilla. Por eso, el veteranazo balear dijo lo que dijo en el vestuario, apelando a lo orgulloso que se sentía de todos. Unión.

Francia aparece en la final. De eso, ya iremos hablando e intentando prever claves. Pero esta Selección Española está en la final. En la final del -posiblemente- mejor Eurobasket de todos los tiempos. Olé por ellos.

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