ESPAÑA, A PENSAR EN GRANDE

Llegan hoy los cuartos de final y la hora de la verdad tras la inicial fase previa y unos más que descafeinados octavos de final (una manera de hacer partícipes igualmente a todos los participantes, de los cuales un grupo de equipos, bastante numeroso por desgracia en este campeonato, sin opciones a nada). Hoy, a partir de las 13:00, con el pistoletazo del Lituania-Polonia, se inician las tres últimas eliminatorias por el título. 

españa, el momento es ahora

Hablamos aquí de sus primeros dos encuentros, con la derrota ante Lituania incluida (68-71), que nos llevó a ser segundos de grupo. Solventado el choque ante República Dominicana (73-55), con algún momento de cierto apuro que la defensa de los nuestros supo sacar adelante, el cruce de octavos fue plácido ante Canadá (87-63), que era otro comparsa más en este torneo. Una pena que selecciones como la norteamericana o Argentina no contasen con una generación destacada y ya, por imagen, se les otorgase esta “condena” desde el pistoletazo de salida. 

Hugo González o el sello de la Selección Española

Hugo González o el sello de la Selección Española

España ha sabido sacar la misma receta del primer día como emblema para su éxito: la defensa y el rebote ofensivo. Se sigue defendiendo muy bien, aprovechando el agobio del rival de nuestras marcas en uno contra uno, para forzar un mal pase y robar la posesión para salir como cohetes al aro contrario. 11,3 robos de media es algo que está francamente notable y que ha ayudado a crear mucha incertidumbre en nuestros rivales. Añadan a eso nuestro poderoso rebote defensivo y a pensar en contragolpes con mucha asiduidad. Hay una cosa muy buena en esta selección española y es que cualquiera que cogiese el rebote, lo primero que hacía era mantener la cabeza arriba, con la pretensión de buscar al compañero que ya ha arrancado en la transición. Con pases certeros, se ha acrecentado el tempo en determinadas rachas de juego -muchas, por suerte- que nos ha venido francamente bien. No busquen en estadísticas de rebotes, que no verán dígitos importantes, porque un buen número de posesiones en el contrario ni acababan en tiro. La virtud ha sido que la suma de todo logró que España saliera a correr el contragolpe con mucha efectividad, como un lema del espíritu que nuestro Equipo Nacional en otros tiempos lucía como un sello de identidad. Es así: la identidad de España en este campeonato, es correr. Y eso está muy bien. 

El rebote ofensivo ha sido otro de nuestros habituales en el socorro a rachas de poco acierto en el tiro. La amenaza que suponen los palmeos de Aday Mara e Izan Almansa, junto a la voluntad e intuición de los exteriores, han sido determinantes en paliar síntomas de atasco ofensivo. 14 rebotes ofensivos de media es una cifra que está francamente bien y que puede ser un salvavidas en futuros momentos complicados, que obviamente los habrá. 

AUSTRALIA, NUESTRO RIVAL DE HOY
Rocco Zikarsky, el mayor baluarte australiano.
Rocco Zikarsky, el mayor baluarte australiano.

Los australianos, como siempre se han mostrado en categorías inferiores en los últimos años, son tremendamente disciplinados y siempre han aterrizado con un arsenal interior importante. Aquí, de disciplina y el poner el balón en el lugar adecuado, se encarga el base Josh Dent, que parece estar en todas partes. Es quien marca el ritmo, la agresividad y quien se encarga de dar el balón a los cuatro hombres interiores, que son gran parte del peso de los aussies en esta Copa del Mundo. 

Es un equipo duro, de surtir de balones interiores y sobre todo, de jugar mucho con los cortes y “puerta atrás”. Los españoles deberán estar muy pendientes en este tipo de situaciones. Claro, frente a selecciones con menor peso interior, esto era un factor sorpresa. Si los nuestros están bien colocados, sabiendo proteger el aro, minimizaremos mucho esa parte con la que los oceánicos juegan mucho. 

Si tuviésemos que fijar la mirada en la mayor amenaza, lo haríamos hacia el pívot Rocco Zikarsky (2,17 de estatura), que al día siguiente de acabar esta competición, cumplirá los 16 años. Su proyección futura es inmensa y en la actualidad, aún es delgado y liviano. Sabe posicionarse bien en el rebote y le han enseñado a continuar bloqueos. La mayor experiencia y calidad que tienen nuestros hombres altos, deberá ser decisiva. Quien lo acompaña en la titularidad es Austin Rapp, muy corpulento y aunque más limitado en ataque, su tiro desde media distancia quizás es su mayor arma ofensiva. Roman Siulepa es el ala-pívot de rotación, otro de los hay que tener muy en cuenta. Es pequeño (1,96 de estatura), pero muy corpulento, rápido y sabe moverse muy bien en espacios abiertos. Entre los tres atacan muy bien el rebote de ataque, por lo que la lucha bajo los aros y los contragolpes que podamos sacar con ellos, serán fundamentales. 

Por último, uno de sus mayores talentos exteriores (aunque con mala selección de tiro en muchos casos) es el escolta Carl Briggs, delgado y atlético, uno de los artífices (junto a Tristan Gevers) de los fulgurantes cortes y “puerta atrás” a canasta. Equipo disciplinado y duro, con menos experiencia en puestos claves que los españoles, el partido será complicado y de los que ganándolo, puede sacar una Selección Española muy reforzada. 

LA FAVORITA USA, ALGO MENOS GRANDES

Si repasan las plantillas que Estados Unidos ha paseado por esta categoría desde el reinicio de estos Mundiales en 2010, muchos de ellos son jugadores más que asentados hoy día en la NBA. Ya, a sus 17 años se les veía que pudieran llegar a su jerarquía actual. Pues con esta selección USA se ven notables jugadores, pero no tenemos tan claro que la mayoría puedan vivir en NBA muchos años, excepto algunos casos concretos. Juegan muy rápido, muy bien estructurado en sus ideas básicas y hemos visto que tienen conceptos bastante claros incluso para atacar defensas de zonas. Es fantástico cómo sus presiones guían a sus rivales hacia las bandas, para atraparles en traps. El atractivo es verles competir ya por el oro en estas eliminatorias finales. 

Cooper Flagg, una joya para el futuro.
Cooper Flagg, una joya para el futuro.

No hay una estrella clara, aunque sí el liderazgo lo sostienen un núcleo muy sólido. Jeremy Fears Jr. y David Castillo son quienes más protagonismo cuentan en la posición de base-escolta. Rapidísimos y muy buenos tiradores (sobre todo el segundo), dan un toque al equipo del dinamismo que pretende el seleccionador, Sharman White. El escolta Ian Jackson se está mostrando como su mejor tirador y en posiciones exteriores, también usan desde el banquillo con asiduidad al hijo de DaJuan Wagner, D.J. Wagner, sin un gran tiro exterior, pero tiene una habilidad para lanzar tiros a 3-4 metros del aro contra tabla (contra tabla, ¿eh? Lo que dicen que está en desuso), impresionante. 

Quien me llamó la atención por su poderío físico para alternar alero con ala-pívot, es Koa Peat. No llega a los dos metros, pero su polivalencia y su corpulencia hace que los que hay a su alrededor en la zona, parezcan tener menos años. Sean Stewart es el otro gran exterior, junto a uno de los jugadores que más nos ha gustado, Cooper Flagg. Flagg tiene 15 años (cumplirá 16 a finales de diciembre), mide 2,01 y su salto vertical es espectacular. Sabe taponar muy bien porque sabe estar en el sitio y el momento. Y esto se puede trasladar en su juego para todo. Puede ser uno de los que tenga el futuro más brillante en los estadounidenses. 

FRANCIA, ¿LA GRAN ALTERNATIVA A LOS USA?

Se han presentado con un grandísimo equipo. Y si las quinielas marcan el “1” en la casilla, veremos una semifinal España-Francia y … lo que tenga que ser. Pero es cierto que, sin mirar emparejamientos y evaluando lo visto hasta ahora, Francia es el mejor equipo técnicamente y físicamente para aguantar a Estados Unidos. 

 La gran calidad de Alexandre Sarr, a escena.
La gran calidad de Alexandre Sarr, a escena.

Podemos empezar con los “hijos de…” y además, dos muy conocidos en el baloncesto malagueño. El hijo de Stephane Risacher, Zaccharie, es de esas joyas que se encuentran cada “x” camadas, no muy frecuentemente, que pueden marcar la diferencia. Alto y delgado, larguísimos brazos, este alero es terriblemente atlético y una maravilla técnica. Entradas a canasta, defensa, tiro después de bote… lo que le dé la gana al chaval. Ilian Pietrus, el hijo de Florent, es todo lo contrario al padre: bajito (es el base), rechoncho, buen director y con mucha cabeza. El chaval es agresivo y terriblemente vertical hacia canasta. Una de las cabezas privilegiadas del torneo, con las ideas muy claras. Y la otra maravilla física y técnica (aunque ha brillado a cuentagotas) es Ilane Fibleuil. Un escolta que es el más atlético de todos. Y eso es decir muchísimo. Muy bueno defensivamente, en ataque aún cuesta verlo en estático, sobre todo porque no posee un gran tiro exterior, pero sus remontadas por líneas de fondo, sus entradas a canasta, sus reversos, son maravillosos. 

Para acabar, hablemos de Alexandre Sarr, el ex jugador del Real Madrid, que de ser el “5” en el equipo cadete de los blancos, ha pasado a ser el “4” en Francia con mayor fiabilidad. Este año, en técnica individual, se le ha visto mejoría en su año en Overtime Elite, con más seguridad a campo abierto (aunque la izquierda lo utilice más bien poco). Otro producto terriblemente atractivo. 

Entradas relacionadas