Luka Bogdanovic: El cuñado de Djokovic, siempre bien en España

Tiene algo de poético que Luka Bogdanovic jugase su último año como profesional en la temporada 2016-17 en el Joventut, el primer equipo por el que fichó en España allá por la 2008-09. Con una década de diferencia, eran el mismo jugador, pero también diferente. Siempre tuvo unas enormes cualidades técnicas y la clásica competitividad de los balcánicos; el cierto deterioro físico lo había compensado con una mayor sabiduría sobre la pista.

Protagonizó el típico caso de jugador que evolucionó de la posición de ‘3’, en la que podía sacar partido de su envergadura aunque sufría en cuanto a velocidad, a la de ‘4’, donde hacía daño con su tiro exterior aprovechando los espacios. En todo caso, siempre fue útil en lo que se le requirió.

De hecho, resulta llamativo que en esa segunda etapa en Badalona hiciese incluso mejores números que en la primera. Promediando 11,3 puntos en casi 29 minutos en cancha, todo hacía indicar que podía seguir jugando con toda tranquilidad. Solamente tenía 32 años, pero optó por no prolongar su paso por las pistas.  Aparte de en el Joventut, al que había regresado con la misión de servir como ejemplo para la nueva camada de jóvenes, también pasó por Sevilla (por entonces, Cajasol) entre 2011 y 2013 y por Andorra entre 2014 y 2015. Poca queja en ninguno de esos lados hacia alguien que fue más que un tirador y que mostró una enorme regularidad, acercándose muchísimo en sus siete temporadas en la Liga Endesa al 40% en triples globalmente (39,2%%), lanzando además seis por partido. En 218 partidos terminó promediando 10,7 puntos.

Nacido en Belgrado y formado en las categorías inferiores del Radniki, tuvo el honor de jugar en los dos eternos rivales de la capital serbia, el Estrella Roja y el Partizán, donde tuvo mejor rendimiento. Su carrera internacional incluyó también estancias en Francia (Le Mans y Roanne), Alemania (Oldenburg) y Turquía (Turk Telekom), pero todo hace indicar que España fue su país favorito porque además ha sido su sitio habitual de vacaciones incluso después de la retirada. Llegó a debutar con la selección serbia en las clasificatorias para el Eurobasket de 2009, faltándole seguramente un gran torneo para redondear su carrera.

Seguramente la última imagen que nos queda de él fue el mate que decidió en el penúltimo segundo el partido ante el UCAM Murcia. El espectacular legado de un jugador excelente y comprometido, que optó por dejar las canchas cuando todavía er a útil para cualquier equipo de cierto nivel en España.

Prefirió estar con su familia en su Serbia natal, sin forzar la máquina a nivel físico más de lo aconsejable. Es curioso que sea cuñado del mismísimo Novak Djokovic, cuya esposa, Jelena Ristic, es hermana de la esposa de Luka, llamada Ana. Tienen un hijo llamado Viktor y no han perdido de vista España, que han visitado en alguna ocasión en los últimos años a juzgar por el Instagram de ella, que es una ‘influencer’ en su país.

Entradas relacionadas