PREVIA FINAL LIGA ENDESA: CONTEMPLAR, FOCALIZAR, ADMIRAR

Pau Gasol despidiéndo con un título en un Palau Blaugrana semivacío su carrera profesional, Jaycee Carroll extasiando el WiZink con un libre adicional tras triple, Pablo Laso retirándose en silla de ruedas. Excepciones y excepcionalidades. Galilea, un canterano del Real Madrid y del Barça, sentenciando un quinto en cancha ajena, como hizo un jovencísimo Roberto Dueñas tres años antes en el bando contrario. Sabonis martilleando un aro para que en “cam Barça” asuman que el Sant Jordi no les sirve. Lo raro y lo extraordinario. Marcelinho enfilando desde medio del campo una final ya el primer día, Petrovic y Neyro, la bronca entre Davis e Iturriaga como foco en todos los informativos… ¿Qué no ha pasado entre Barça y Real Madrid en una final ACB?  Pues hoy tenemos una nueva entrega.

Los precedentes animan la suspicacia. El Barça que domina desde la llegada de Jasikevicius todos los derbis… y llegó la Final Four y una semifinal que parece cuestionar todo. La profundidad de la plantilla es un martillo pilón con la suficiente pegada para abatir a cualquiera. En el reciente recuerdo quedan dos victorias en el Olimpic de Badalona más hostil hacia los adversarios, que se recuerda. Pero Belgrado sigue rondando. El Real Madrid, en cuadro en la línea exterior, opera con Adam Hanga como base -a imagen y semejanza lo que ya Pesic implantaba en el bando contrario cuando en salud venían mal dadas-. Abalde y Llull. Viajan pero son dudas. Pablo Laso no viaja. Pero con lo que tienen siguen como valor en alza. Desde aquella semana en la que recuperaron lesionados, se quitaron de un plumazo al Maccabi y tuvieron tiempo libre para entrenar, siguen siendo un valor en alza. 

Ahora, queda contemplar sus armas, focalizar en sus claves y admirar todo lo que nos pueden regalar. Que son Barça y Madrid y eso no podemos olvidarlo nunca. 

Para contemplar

Saras Jasikevicius sigue apostando por Nigel Hayes como extracomunitario en lugar de Dante Exum. La fortaleza interior que aporta su ex pupilo en Zalgiris Kaunas gustó en la eliminatoria ante el Joventut. El trío interior Tomic-Willis-Parra mantuvo en guardia al entrenador lituano toda la serie y Hayes dio buen resultado en contener y responder al tridente verdinegro. Si asumimos que, en la actualidad, el mayor poder entre los madridistas está en su juego interior, es más que lógico que comience la serie con él. 

Kyle Kuric volvió a ser importante en Badalona, sobre todo en el tercer encuentro de la serie semifinal. En este encuentro, ante cerrazón en el aro rival, sus 8 puntos (los únicos que ha conseguido desde que se inició el Playoff) fueron una puerta a la que acudir con más asiduidad en esta final. Su rol ha cambiado y su confianza ha disminuido. Pero alguien como él, quizás el mejor tirador de esta final, puede tornarse en decisivo. 

Dónde focalizar

Walter Tavares ha sido el bastión del Real Madrid en este Playoff. La superioridad con la que dispuso de los pívots baskonistas (50 puntos y 32 rebotes en los tres enfrentamientos) fue tan aplastante que su estampa, ya enorme de por sí, se ha agigantado. A pesar del avispero ante Bitci Baskonia, con dobles y triples marcas cuando recibía el balón en la zona, no fue suficiente. En el Barça cuentan con Sektar Sanli y del juego físico de Brandon Davies como para arriesgar en juego de uno contra uno contra él, cuando toque poste bajo. De lo que suceda ahí, veremos si se descompone la defensa culé o se resiente el ataque blanco.

Los 17 puntos y 3 de 4 en triples de Gabi Deck pueden conformar un sustento exterior del que se pueda alimentar el cuadro entrenado por Chus Mateo. Sobre todo, la frialdad para tomar decisiones acertadas en los momentos más decisivos. 

Cory Higgins ya anota canastas determinantes. Desde su posición de escolta, veremos el daño que podrá hacer ante la merma -por lesiones- de los exteriores madridistas. Pero sus suspensiones a media distancia tras bote vuelven a adornar las excelencias de Liga Endesa. 

Dejarse llevar y admirar

A Nikola Mirotic. Sus 15 puntos en la segunda mitad del último encuentro en Badalona (en la tarde más aciaga posible del equipo, que anotó en su conjunto 63 puntos en todo el enfrentamiento) es de quitarse el sombrero. Su facilidad y capacidad de liderazgo, el contar con un activo así en la competición, es … para dejarse llevar.

Admiración absoluta por Walter Tavares. El más determinante de todo el Playoff ha sido él en el ambiente más complicado. 23 puntos y 12 rebotes en su última actuación en Vitoria. Tener un + 57 su equipo, en los 75 minutos disputados en semifinales es algo fuera de cualquier concepción vista hasta ahora. Sus 2,21 han sido insuperables hasta este este momento. Veremos qué papel (determinante, seguro) tendrá para la final. 

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