MOMENTO BASKET LOVER DE LA JORNADA: La tarde redonda de Kyle Alexander

Miraba Kyle Alexander desde el banquillo con ojos muy abiertos, cómo Josep María Raventós solicitaba su primer tiempo muerto cuando apenas habían transcurrido 64 segundos de juego. Su entrenador había visto que el 0-8 de arrancada era más que suficiente ante el notorio sello murciano, de anticipación y robos de balón, como para interrumpirlo. Poco después, Alexander pudo corresponder con la parroquia cuando entró en pista en el minuto 6 y no, no es que comenzase a anotar (30 puntos en 22 minutos de juego), sino a colaborar con unos de los mejores minutos defensivos de Urbas Fuenlabrada en toda la temporada: rotaciones perfectas, agresividad, muchísima presión al balón y con estas, lo más difícil, denegar cualquier línea de pase. 

Claro, que el pívot canadiense de North York empezó a sentir cierto cosquilleo, familiar en las grandes ocasiones cuando anotó una primera suspensión, un triple siguiente en una posesión que se complicaba y una segunda suspensión a media distancia cuando se le desafió sin defensor encima. 9 puntos en la primera mitad como inicio a lo que parecía una de esas jornadas que se convierten en especiales.

Kyle Alexander comenzó tarde a jugar al baloncesto medianamente organizado, tan solo dos años antes de recalar en la universidad de Tennessee, ahora que estamos tan metidos en el “March Madness” de la NCAA. “Creo que leí a alguien en twitter que en el ranking de los chicos de high school -de instituto en USA- que iban a pasar a la universidad, yo estaba clasificado el 357 o algo así, que era bastante bochornoso para mí. El caso es que eso no me importaba, sino lo que contaba era el trabajo que podía hacer en la universidad”. 40-38 fue el resultado al descanso entre un partido muy atractivo, con UCAM Murcia sabiendo hacer lo que mejor sabe hacer, marcando el choque con sus transiciones rápidas, verdaderas dagas en Jordan Davis e Isaiah Taylor que no dan el mínimo respiro al rival. El problema para ellos, era otro.

Y es que, en la segunda mitad, con Alexander anotando tras rebotes ofensivos, cortando un balón que finaliza en una bandeja a la contra de Leon Meindl, forjando así un parcial de 11-2 y el 51-40 en el marcador, los universitarios se pierden en un mal fario de esa tarde que no les da opción a remontar: el triple. Sin poder anotar alguno en los primeros 20 minutos, fallan el octavo, el noveno, el décimo… Hasta el decimocuarto intento no vieron su meta lograda. Sin embargo, como seguían corriendo, se iban agarrando al partido, hasta llegar a situarse por delante (65-66) con un triple de Thad McFadden, el único que anotaba desde la distancia. 

Kyle Alexander se forjó en la universidad de Tennesee durante cuatro cursos, fortaleció su liviano cuerpo y siendo alguien importante en el rebote (promedió 6,7 en su última campaña), creando un excelente equipo moldeado por el prestigioso entrenador Rick Barnes, llegando así  a ser élite de la nación. Entre sus compañeros, se encontraba el actual jugador de Boston Celtics, Grant Williams, el alero de Orlando Magic, Admiral Schofield y el recientemente aterrizado en Zaragoza, el virtuoso base Jordan Bone. En uno de los partidos más alucinantes del Torneo Final de 2019, perdieron en semifinales regionales ante Purdue, tras prórroga (99-94). “Creamos un buen ejemplo allí de equipo que trabajó y se sacrificó. Estoy encantado de lo que hicimos y de lo que dejamos”. Probando al verano siguiente por Miami Heat en las ligas de verano de la NBA, porque “les gustaba cómo protegía el aro y cómo corría en transiciones”, los Heat no se decidieron finalmente por él, dándole 13 minutos en los dos únicos encuentros que jugó con ellos, escuchando ofertas hasta que, la pasada temporada, firmó por Urbas Fuenlabrada

El último cuarto del sábado fue donde se desató por completo, siendo el principal responsable de, hasta los 41 puntos que los fuenlabreños fueron capaces de anotar en los 10 últimos minutos. Cuando la situación era crítica (69-73), volvió a poner a los locales por delante con una canasta tras rebote ofensivo, un robo y dos tiros libres (80-78). Poco después llegó el mate en “alley-oop” a una mano, con la fantástica asistencia de Novak para festejar con todo el Fernando Martín que el chico estaba de dulce, que -raro en él- era el referente ofensivo con su trabajo, sus rebotes en ataque y el daño en las cercanías del aro. Gana la posición, otra asistencia de Novak y un “dos más uno” con el recinto en pie, porque el equipo de sus amores se escapa (84-78) y así, hasta el 105-95 final. 105 puntos y un 52,3% en tiros de campo, cuando Urbas Fuenlabrada había sufrido en las tres derrotas previas, con 72,6 puntos de media y apenas un 41,7% en tiros de campo. La “gran noche” de Raphael en la megafonía, estaba más que justificada. 

Momento Basket Lover para Kyle Alexander, que en 22 minutos y 44 segundos fue capaz de anotar los 30 puntos mencionados y capturar 9 rebotes para imponerse y ser dueño de las zonas. Dar una victoria fundamental a los fuenlabreños que se aúpan con 8 triunfos en el cuarteto que se salva, de momento, de las plazas de descenso. Más que merecido.

 

Entradas relacionadas