UCAM Murcia, mucho más que el billete a una Copa

Irreverentes. Descarados. Fuerzan el límite hasta la polémica. Sacrificados y hermanados con el concepto de grupo hasta casi mitificarlo. Y sobre todo, cargados de talento. ¿Cómo es jugar contra un equipo que sabes que siempre va a dar el 110% en pista? Siempre. Pues ganándoles un mismo encuentro una y otra vez. Porque ellos vuelven. Y vuelven. Olviden la segunda parte de Zaragoza del pasado miércoles, porque su desacierto dictó (6 de 22 en triples). Pero cogieron 45 rebotes, una auténtica barbaridad. El tan manido “ser competitivos” se queda corto ante ellos. Les hablamos de UCAM Murcia, los nuevos y flamantes huéspedes en la próxima Copa del Rey. Por méritos.

EN BUSCA DEL ARCA DE LA ALIANZA

Porque se trata de eso, de la intrincada búsqueda de una alianza entre todos. Y mostrarlo, claro, hasta que llegue a resultar irrespetuoso. Recuerden la imagen en Lugo de un expulsado Sadiel Rojas, flanqueado en su camino al vestuario por Isaiah Taylor y James Webb III. Arrebatos de “Boyz in the hood”, de una identitaria comunión entre ellos. Démosle la vuelta y leamos su currículum: 10 victorias y 7 derrotas. Dejar en el camino víctimas como valencianos, baskonistas, manresanos y ambos representantes canarios, todo por un destino. Sonrisas guardadas en un arca desde 1996. Allí derrotaron a Unicaja en cuartos de final de Copa. Dentro de dos semanas…oigan, ¿quién sabe?

Todo esto tiene una construcción, pieza a pieza, porque en Murcia se sienten convencidos de una apuesta. “Fue determinante que Murcia me ofreciera un contrato de tres años” afirma Thad McFadden. “No quería ir renovando año a año, porque mi familia deseaba estar en un sitio más tiempo. Es algo que valoras si tienes familia. La niña puede ir al mismo colegio y cosas así”. ¿Más ejemplos? El pasado diciembre, Jordan Davis renovó hasta 2024. Hay una ruta marcada.

UCAM Murcia, quizás por su mentalidad universitaria, por ese diseño en el pecho de las camisetas que certifica una mentalidad de college USA, ha sido de los que más riesgos han tomado fichando, a la hora de poner sus ojos en la NCAA, con lo que cuesta en este país, fijar la mirada en aquel vasto mundo. Y probaban. Recién -o casi- llegados de allí. Había elecciones que no cuajaban. Dwayne Davis, Marques Townes o Milton Doyle forman parte de una historia, de un proyecto de ensayo y error. Alejandro Gómez, su director deportivo, tiene una idea en la cabeza sabiendo el escaso fajo de billetes que tiene en una mano y la obligatoriedad de arriesgar en la otra. Quien no arriesga, no gana. Quizás por ello, el concepto “error” no sea tal. E insiste, en binomio con un entrenador, Sito Alonso, que reza todas las noches al esfuerzo, a las condiciones atléticas para llegar a todas partes, al compromiso colectivo y la responsabilidad individual. Su credo del baloncesto perfecto. Y llegó 2021, entre cambios de jugadores, dimes y diretes. Y un final de temporada con tres victorias para echar el cerrojazo y una mirada cómplice entre ambos. “Lo tenemos”.

LA DEVOCIÓN QUE DESBORDA MURCIA

Continuidad de sus componentes casi al completo. “Desde la pretemporada, todo era mucho más fácil” asiente Augusto Lima. “Ya se tiene una base. En el grupo se habla, se hacen cosas juntos. Eso no es tan fácil en otros lugares”. Y se gana, porque a la intensidad, se aúna calidad. “El éxito de la plantilla es tener jugadores comprometidos” comenta su director deportivo, Alejandro Gómez, en Onda Regional. “Radovic, Lima, Kostas, Bellas… han demostrado que les gusta estar aquí. Y alguien como Taylor que es capaz de explotar con la brillantez que está mostrando”. ¿Quién echa de menos a Conner Frankamp?

Isaiah Taylor es el tercer máximo anotador de la Liga Endesa, promediando 16,8 puntos. Es el base del equipo, el rey de la media pista. ¿El uno contra uno más determinante de nuestros pabellones? Puede. Y su ‘dos contra dos’ es de auténtica fábula. Tirador exterior (46,9% en triples), potente, su entrada a canasta para cambiarse el balón de mano y finalizar con la izquierda, colgado en el aire, brazo extendido, es digna de un logo en la ciudad. ¡Ah! Y el silbato como banda sonora que acompasa la acción: tiro adicional. “Hace poco un equipo muy importante estaba dispuesto a pagar su cláusula. Y él decidió quedarse con nosotros, mostrando que su compromiso es muy importante”. 

Presentada la estrella, ahora vamos con lo embriagador del asunto: el pase. Adoptemos la pose de “morro fino” y pensemos la cantidad de ocasiones que, en el baloncesto actual, se amaga y no se da el pase adecuado. El que tocaba y que se ve tan fácil desde el sofá de casa. Simplemente eso: no se da. Y se echa de menos. Es arriesgado y hay que dominar el arte de pasar y de recibir, claro. Y esa es la religiosa bendición deportiva de UCAM Murcia. Augusto Lima, Nemanja Radovic, James Webb III y el joven Emanuel Cate, incluido últimamente en tal festín. ¡Son maestros! Ahora pongan alguien como Jordan Davis que, sabiéndose pequeño, asume que para batallar en la zona, tiene que arrancar antes de recibir y le pille a la carrera. ¡Pam! Y en un ‘abra-cadabra’, ya no está en la visión del defensor, sino que corta a canasta a propulsión. Al corazón y enjambre de la zona. Recitemos de nuevo sus nombres: Lima-Radovic-Webb-Cate. Observan desde el poste bajo, esperan y dictan, en su frialdad de aparente veteranía, dando el pase medido. Picado o al pecho, da igual. ¿El pase de “alley-oop”? No, ese lo dejan para que lo atrape el virtuoso de Webb, allí arriba. Y Jordan Davis sabe cómo capturar el balón en su trayecto hacia el aro e impactando frente a muros en forma de contrarios, cómo seguir equilibrado y soltar el tiro cuando el adversario ya está bajando de su salto. Ya tienen el “highlight” para redes sociales. Y unos aficionados en grada, celebrándolo, porque el banquete lo tienen delante de sus narices. En verdad que esos pases son de museo. Y Sito Alonso, desde la banda, hace como que no se deleita y mira ya al campo defensivo marcando un siguiente objetivo, manteniendo una tensión continuada. Pero no nos resistimos a imaginar que, cuando repase los vídeos, se le escape alguna sonrisilla que otra. Es que es una fantasía, señores. 

Siguiente tarea: la defensa. Su entrega les hace ser los primeros en tirarse por un balón suelto y los más numerosos en levantarse del suelo. Sin jugar en Europa, se nota la preparación previa de cada rival, del estudio milimétrico que da forzarles a la incomodidad, a no dejar hacer lo que de verdad saben hacer. 24 segundos de mala vida para un tiro forzado y a por un rebote, que ya se encargan ellos de asegurar. Real Madrid, Barça y BAXI Manresa. Nadie más por delante en eficiencia defensiva de toda la liga. 1,13 puntos recibidos por posesión. En la era del triple, del enorme talento de nuestra competición, son guarismos para sacar pecho y de jaqueca para cualquier rival. 

UN PROFUNDO VALOR

La rotación. UCAM Murcia posee en la actualidad la plantilla más completa y profunda de toda su historia. Hablamos de Isaiah Taylor y Jordan Davis. Pero es que, en la rotación está esperando un anotador de élite como Thad McFadden (reiteramos: 7 triples al descanso en Burgos). Era la pieza que faltaba en el perímetro para ser grandes. Estamos hablando de un trío que garantiza 39 puntos a cada partido. Traducido: el 45,2% de los puntos de su equipo o (acepción número 2), que a nadie se le obliga a anotar más de 20 puntos por noche, sin temor a la derrota. Un día malo de alguno, puede ser suplido por otro. 

Augusto Lima ya no tiene las piernas de antaño, no hay ni la alegría ni la potencia en sus saltos. A cambio, ha ganado experiencia y mucha clarividencia. Sabe mejor que nunca cuándo y dónde ir al rebote en ataque, chequea a su alrededor con mayor facilidad y sabe que debe dar el sacrificio adolescente de sus días malagueños para seguir rindiendo como lo hace. Sigue continuando los bloqueos de manera magistral. La exuberancia física toma relevo en Cate o Webb. Y lo del poste bajo, para Nemanja Radovic, que sabe de ello. Un pivote, otro pivote, anotar a aro pasado y seguir preguntándose cómo lo ha hecho.

Sadiel Rojas sigue siendo el alero titular, pero tras él se encuentra Chris Czerapowicz, que sabe que su ticket de comida en nuestro país pasa por el esfuerzo a cada segundo en pista, sin dejar nada en la reserva. Es un gladiador de mirada telescópica (44,4% en triples) y para cumplimentar el cuarteto exterior, el base Tomás Bellas, tipo duro atrás, que de asignaturas y reválidas ya conoce de muchos años en ACB, como para aspirar a ser el decano del grupo. 

Y ahora, déjennos añadir otro “profundo valor” más silencioso: su cantera. UCAM Murcia lleva con un proyecto muy serio de cantera, becando jugadores muy interesantes en los últimos años con miras a la élite. Los cuartos de final logrados en el pasado Campeonato de España junior de Granada no son ninguna casualidad. Hay jugadores prometedores muy bien enseñados. Hace un puñado de semanas, en Gran Canaria debutó su ala-pívot Yigit Mestoglu, con enorme raza y buena maña en la zona y dicen que Kostas Vasiliadis ya lo está instruyendo como a un pupilo en cómo evolucionar más a posición de alero. La clarividente y la enorme personalidad vista en el base Noah Sorensen, de fundamentos prodigiosos, con la determinación y mirada de su bisabuelo (Winston Churchill), como la evolución de Ismael Corraliza, aunque ya no esté en el club. Y es que enseñan bien. Por ello sentimos debilidad por el base Carlos Hurtado. Si llega a la élite, está por ver (quizás el físico no le dé para ello), aunque nos da igual. El chico es un fantástico jugador de baloncesto, que es de lo que se trata. Muestra que allí se enseña muy bien y hay un trabajo por la senda correcta.

mucho más que el logro de una copa

Tenemos una ciudad increíble, llegando a todo el mundo, que este es el equipo de la región de Murcia y el caldo de cultivo es muy buenosentencia Alejandro Gómez. Desde hace años, José Miguel Garrido lleva trabajando desde los despachos, por identificar a todo un territorio con este club, a pesar de los extenuantes rigores de la pandemia en las dos últimas temporadas. Claro está que genera ilusión el estar en la parte alta de la clasificación” muestra con orgullo Sito Alonso”. “Que se hable de objetivos es bueno, porque demostramos que se puede hablar de ello”. Y tampoco le gusta polemizar o ahondar en el asunto de la fama del equipo de “Bad boys”, porque “entiendo que haya etiquetas y equipos a los que no gusta enfrentarse. Creo que se ha dado demasiada importancia a la figura de Sadiel Rojas. Son jugadores con etiquetas de ser más intensos o duros de lo normal, pero la gente los quiere mucho. Por aquí han desfilado muchos entrenadores y él siempre se ha quedado. No deben cambiar por la opinión de la gente. Para eso, hay jueces en pista” declaró recientemente en “Nos gusta el basket de Omny.fm . El viaje continúa. 

Por jugar en la Copa, no debemos perder de vista la perspectiva de quiénes somos y a dónde queremos iradvierte Alejandro Gómez. El equipo sigue trabajando, ganando y divirtiendo. Y las metas caerán por su propio peso. Lo que ya han conseguido es la identidad de un club en Liga Endesa diferente, como recalca Sito Alonso. “Hay que dar valor que el baloncesto UCAM Murcia, que es muy divertido. Y tampoco está mal tener carteles”.

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