Peppe Poeta: Buen recambio en Vitoria, desafortunado en Manresa

Baskonia y Manresa han sido los únicos equipos fuera de Italia donde ha jugado Peppe Poeta, allá por las temporadas 2013-14 y 2014-15. Fue un poco un cara y cruz, ya que mientras que en Vitoria cumplió su papel de refuerzo complementario una vez iniciada la campaña, en el Nou Congost una grave lesión le tuvo apartado de las pistas y solo pudo disputar seis encuentros.

Una lástima porque hubiese sido una buena ayuda para el equipo, donde obviamente no hubiese venido mal la aportación de un base de estilo clásico, de afilada visión de juego, y que tampoco renuncia a mirar al aro cuando se necesita. Es la impresión que dejó en el Buesa Arena y que ha mantenido estos últimos años en la Lega, de donde ya no se ha movido.

Poeta ‘ha mamado’ baloncesto. Suele contar que muchas veces manejó el marcador de los partidos del equipo de su pueblo natal, Battipagliese, en la Campania, a instancias de su padre, que era quien llevaba la comunicación del club. No fue raro entonces que terminase en sus categorías inferiores y lanzase una carrera que le llevaría a la histórica Virtus de Bolonia en 2010. Progresó tanto que se terminó asomando a la selección por primera vez en un gran torneo en el Eurobasket de 2013, aunque fuese  el tercer base.

En enero de 2014 se produjo la concatenación de factores perfecta que le llevó al Baskonia. Poeta perdió enteros en la rotación de la Virtus y pidió la rescisión de su contrato. Mientras, Thomas Huertel tenía problemas físicos y Walter Hodge no terminaba de adaptarse. Sergio Scariolo le proponía como sustituto, teniendo un debut liguero espectacular: 14 puntos (13 en el último cuarto con tres triples sin fallo) para cerrar la victoria ante el Gipuzkoa Basket.

Poeta tuvo una pequeña lesión en la cadera poco después y hasta tendría un partido de 21 puntos en 21 minutos ante el Manresa (4 de 5 en triples). Estuvo más que correcto con el rol asignado (4,8 puntos y 2,3 asistencias en 13 minutos, brillando en el  porcentaje desde 6,75 con un excelso 52%). En la recta final vio reducido su protagonismo por la llegada de Alex Renfroe. Scariolo siempre le elogió (“es un ejemplo en los entrenamientos y en los partidos. Los jóvenes deberían aprender de su estilo”).

Sin él en el banquillo, su continuidad se hizo más complicada y aceptó en verano de 2014 la propuesta del Manresa para, de paso, aumentar su protagonismo en pista. Señalado como líder del proyecto. “Es un director de juego que nos aportará control, conocimiento, y buena capacidad defensiva; tiene un gran espíritu de equipo y se adaptará bien a la dinámica de grupo; siempre juega pensando en los demás antes que en él”, decía de él Pere Romero, el director deportivo del club. Sin embargo…

Se lesionó con la selección en la rodilla izquierda y estuvo unos meses de baja. Conseguir el alta no le sirvió para ganarse la confianza de Pedro Martínez, que le postergó al fondo del banquillo como tercera opción tras Alex Hernández y Davin White e incluso le dejó fuera de algunas convocatorias. Aunque ambas partes sostuvieron que la relación era buena, no pasó de disputar esos seis partidos antes reseñados con números que hablan por sí mismos (3 puntos y 0,7 asistencias en 7 minutos de media). 

Quien sabe si la mala experiencia le ha empujado a no volver a salir de la Lega, donde está asentado como uno de los bases más fiables. Estuvo la siguiente temporada en el  Trentino, tres más en Turín, una en el Reggio Emilia y la pasada en el Cremona, donde ha iniciado esta.

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