MOMENTO BASKET LOVER DE LA JORNADA: Manresa toma el Palau

En el fragor de la batalla en mitad de la prórroga, Chima Moneke se acercó a la banda y algo dijo a Pedro Martínez al oído, que provocó la sonrisa de su entrenador. Sonreír durante un encuentro. A Pedro Martínez. Minutos después, con el ala-pívot nigeriano absolutamente eufórico por la victoria en el Palau Blaugrana (95-96), esperando la entrevista televisiva post partido, esperaba a su entrenador que, cuando acabó, le abrazó efusivamente y le gritó un “I told you!”. Nos confirmó que el motivo de la sonrisa de Pedro fue algo así como un “no te preocupes, coach, que este partido lo ganamos”. En el Palau y ante el Barça.

Este ejemplo define perfectamente lo que es BAXI Manresa actualmente en la competición. Los abrazos sinceros entre todos sus componentes, los gestos de satisfacción durante la contienda de alguien como Luke Maye con sus compañeros, jugador más que renombrado en su país y teniendo una campaña muy discreta en el Bages, evidencia que, a pesar de todo, está integrado en un grupo tan especial. ¿Y por qué? Porque creen que pueden ganar a cualquiera. Y eso vale oro.

Ni manido ni recurrente ni pretencioso. En esta plantilla hay una mentalidad en la que creen realmente, que pueden ganar a cualquiera. Que el Real Madrid, cinco días antes, las pasó canutas en el Nou Congost (87-92) en otro extraordinario espectáculo de baloncesto y que los azulgranas, sí saborearon la hiel de una derrota inesperada. Tienen mentalidad ganadora y eso es justificación más que sobrada para volver a tomar la delantera en el marcador (59-60) a la finalización del tercer cuarto, tomar una renta de hasta 10 puntos en el último (67-77) en unos instantes de borrachera de juego manresana y cuando el mítico escenario barcelonista apretó, forzar la prórroga con una entrada de lo más acrobática de Sylvain Francisco (máximo anotador con 25 puntos). ¡Ah! Y aguantar una prórroga en un ambiente tan encendido por los ánimos del graderío a los suyos. 

BAXI Manresa cuenta este año con uno de los equipos más físicos y atléticos -si no el que más- que haya podido tener Pedro Martínez entre manos en este club, en sus diferentes etapas. Y saben que si la anotación les aguanta (hay talento ofensivo en este equipo), miran nariz frente a nariz a cualquiera porque físicamente van igualados en condiciones a cualquiera. Las piernas de Sylvain Francisco, la potencia del joven Dani García, los largos brazos de Joe Thomasson o Yankuba Sima y la imperactividad de unos virtuosos en este aspecto, como Ismael Bako y Chima Moneke son élite en la Liga Endesa en cuanto a atleticismo.

Añadamos como refuerzo a esta estructura, que conforman una plantilla en la que se les ve felices jugando. No solo nos quedamos con los gestos de Maye (autor de 3 triples en la primera mitad) desde el banquillo cuando tocaba aportar, sino que Thomasson, viendo que la decisión arbitral era contraria a sus intereses tras esperar con expectación en un momento determinado, no se le ocurrió más que dar un cachete en la cabeza a Javier Torres, en señal de grata aceptación de su señalización. Al colegiado no le quedó más que echarse a reír. 

¡Qué decisión de Francisco para anotar triples! En qué momento Thomasson, cuando las piernas estaban más que cargadas en la prórroga y las fuerzas justas, anotó una suspensión vital para seguir dando alas y esperanzas en los suyos. Los monárquicos mates de Bako por encima de cualquier rival. Todo ello formó un conglomerado de sensaciones, de concentración en defensa y de altas expectativas que tocaba cumplir para que, 25 años después, desde tiempos de Joan Creus y Granger Hall aún en Manresa, lograron la victoria en el recinto azulgrana. 95-96 final y seguir en sexto lugar en la clasificación, con 9 victorias y 6 derrotas. Las sonrisas y los abrazos finales son dignos del MOMENTO BASKET LOVER de la jornada. Claro que sí.