EL MOMENTO BASKET LOVER DE LA JORNADA: Río Breogán surca el camino de Copa

 

Nos tenemos que quedar con la plantilla al completo y no solamente con la enorme exhibición de Dzanan Musa, con 33 puntos, (10 de 15 en tiros de campo, 4 de 7 en triples y 9 de 9 en tiros libres). De él salieron 14 de los 29 puntos con los que Río Breogán dejó en shock a toda La Fonteta al final del primer cuarto (19-29) y siguió anotando con la fluidez que su enorme talento puede llegar a dar. Sin embargo, todos sus compañeros estuvieron sublimes. Y a pesar de la remontada de Valencia Basket, una de las más espectaculares vistas en los últimos años de Liga Endesa (un parcial inicial de 20-0, paliando los 28 puntos que llegaron a tener de desventaja en el último cuarto), se quedaron en puertas, con el 97-98 final y el alegrón viajó en autobús a Lugo.

Musa fue alguien imparable, con su capacidad para saber cuándo penetrar a canasta y utilizar su cuerpo (no olvidemos, un escolta de 2,05 de estatura) para provocar impotencia en los rivales y admiración en todos. La calma que transmite, la tranquilidad de saberse líder incluso en sus esfuerzos defensivos, sin crispaciones, en los momentos más comprometidos, da un colchón de confianza semejante a los de buenos, buenos tiempos en Lugo.

Pero es que, además, en el segundo cuarto fue donde se vio más a las claras el carácter de los breoganistas, en su enorme fe por los réditos defensivos. Animados por los gritos de su entrenador, el orfebre de todo este entramado, Paco Olmos, los robos de balón de Erick Quintela (casi todos acabaron en canastas fáciles) eran una muestra que su nivel defensivo era un paso más a lo que estamos habituados a ver. Siempre hemos oído eso del ‘atacar desde la defensa’, presionar el balón sin dejar pensar a su portador ni hacerle la vida fácil. Esto era un paso más, sabiendo cuándo dar el zarpazo y robar la posesión. Ante la baja de su hermano Sergi, Erick estuvo sublime en el esfuerzo más generoso atrás. 

Seguimos en nuestro asombro del “pie atrás” de Rasid Mahalbasic cuando recibe en poste bajo. Ya tiene el pie de pivote atrás antes de recibir y, cuando lo hace, es tal la velocidad al girar sobre su eje cuando pivota, que su posterior lentitud para dar los pasos entrando a canasta, no contrarresta lo suficiente como para ser taponado. Es esa lentitud en sus desplazamientos es lo que le ha hecho dominar este gesto con la maestría de un Darryl Middleton. Y lo tiene que optimizar al 110% para sacarle partido, porque si no, no funciona. Y es una delicia verlo. 

Y punto destacado el que merece alguien, al que estamos deseando que rompa el cascarón. Jordan Sakho, sin despistes ni instantes desconcentrado, jugando con inteligencia y con situaciones -que aprende a detectar- ya mecanizadas, puede ser dinamita interior en los gallegos. Con la potencia y el poso que dio bajo el aro, continuando bloqueos antes de realizarlos -porque ya tiene el conocimiento y la sangre fría para detectar errores a priori en los rivales- , dio contundencia con 8 rebotes y el reto a los valencianos que en la zona no iban a vivir bien.

Les prometemos que no debe pasar mucho tiempo sin que nos centremos en la figura de Trae Bell-Haynes, porque sigue haciendo cosas increíbles (esta vez, 18 puntos), tanto en la anotación como en la dirección o que cualquier día a alguien se le ocurra regalar un uniforme de bombero a Tyler Kalinowski, con todos, toditos, sus complementos. Porque no hay nadie en toda la competición que sepa tirar de manguerazo y chorro de agua fría en los incendios del equipo en momentos clave. Sus triples para calmar la inflamación de los adversarios en las rachas más calientes, la dureza mental para saber que “este es mi turno” y apaciguar arrebatos rivales, han sido ya tan repetidos en estas 14 jornadas que, creemos que claramente se lo ha ganado (5 de 7 en triples esta vez, para 17 puntos). Aunque sea el caso, oigan.

Ya lo ven, es una colección de muchos aportando mucho. ¿Que el titular del artículo desde que empezó la competición suele ser para Dzanan Musa? Es quien más brilla y tiene toda la lógica. Que 33 puntos y el récord de valoración de la temporada, 44, es para ello. Pero que todos son como castellers, que sostienen en la suma esta torre humana que está a punto de alzarse hasta la Copa del Rey (busquen pronósticos de septiembre), es todo un hecho. Y es una meta muy alcanzable, con muchísimas posibilidades si vencen en los dos encuentros de casa (Joventut y Urbas Fuenlabrada), algo que un recién ascendido apenas tiene derecho ni a soñar. 

¿Suficiente? Creemos que el MOMENTO BASKET LOVER debían ser ellos. Lo dijimos desde la primera jornada. Hay mucho trabajo detrás en este Río Breogán, hay mucho estudio previo del rival, como para que sus virtudes pasen desapercibidas y las victorias les sean esquivas (7 en 13 jornadas). Por eso les disfrutamos y les destacamos.