EL MOMENTO BASKET LOVER DE LA JORNADA: Steven Enoch, un paso más en el Palau

Miren el cuadro estadístico. Veintitrés minutos y pico. No llega ni a veinticuatro. 23 puntos, 9 de 11 en tiros de campo. En el Palau. Transformó los 2 triples que intentó, capturó 6 rebotes y forzó 3 faltas. En el Palau. Y en este escenario, Bitci Baskonia logró un importantísimo triunfo ante el Barça (78-91), con todo lo que conlleva la presión de esas gradas y ese escudo en el parquet. Es un paso más en la carrera de Steven Enoch. Y sucedió, reiteramos, en el Palau.

Enoch representa mucho más que tales números. Él es 23 puntos y 11 rebotes el día que debutó su nuevo entrenador, Neven Spahija, en su retorno a la casa baskonista. El día que decidió dominar desde la zona con 10 de 12 en tiros de campo ante un impotente Estrella Roja de Belgrado. Ganchos con la derecha y con la izquierda, ocupar posición por sabiduría y colocación de su cuerpo, ser el señor de la pintura. Él es único jugador destacado de su plantel en la desdichada noche del Palau, en aquella afrenta europea (93-67), con 22 puntos y 7 de 8 en tiros de campo. Él es 14 de 14 en tiros libres en un solo partido. No lo olviden.

Del 11 de noviembre al 5 de diciembre, hay 24 días tan solo. 24 días para 39 puntos de diferencia con el mismo rival en el mismo escenario. Da igual que sean competiciones diferentes. Y nuestro protagonista, aquí lo tienen, encumbrado en lo más alto como para ver en su actuación EL MOMENTO BASKET LOVER de la jornada. 

Aires de reivindicación en un jugador con el que se trabajó con la precisión del bisturí en mano en Santiago de Compostela. “Si se quedara un año más con nosotros…” lamentaba el cuerpo técnico obradoirista. El mito de Pigmalión, inacabado. ¿O no? Es tallar una figura que vino con mucho potencial y desesperantemente ruda, desde Connecticut y Louisville. Extraño por la calidad de los programas, pero tan cierto como la paciencia y horas de entrenamiento en el Fontes do Sar. Cuando hay hambre y ganas en el jugador, todo resulta más fácil. El salto a Euroliga de Enoch era una cuestión de tiempo. Más pronto que tarde se dio. Y fue Bitci Baskonia quien le brindó esa oportunidad. 

Y no ha debido ser fácil para este chaval de 24 años, entre malos resultados y ambiente convulso en una casa no muy acostumbrado a ello, con los pívots en el punto de mira. Con un poco de sosiego en el día a día, Steven Enoch muestra su calidad en poste bajo, su decisión en tiros cortos y su suave toque para anotarlos. El pasado domingo en el Palau, anotó incluso los más forzados, un metro más alejado de lo habitual. Poseer ventaja en un uno contra uno en poste bajo es poseer un tesoro. Vuelvan a ver sus porcentajes. Y corrió la pista como sabe hacerlo y aprovechó el despiste en la presión azulgrana para marcarse un mate a placer. Uno de los cuatro que estampó en el aro rival. 

En el Buesa Arena se busca que los jugadores encuentren su rol y se identifiquen con él. Wade Baldwin logró dos canastas decisivas en los últimos minutos el pasado domingo. De las seguras, de las que domina, de no aventurar riesgos ni excesos. Y el hombre de nuestro titular fue martillo pilón, poderoso y cada día mejor colocado en defensa. Un lujo que debemos valorar. El Palau es un gran lugar para hacer sonar la sirena de atención en todos nosotros. Otra vez.