De héroes y demonios

Era un escenario muy complicado para el Barça, iniciar la eliminatoria de cuartos de final dos días después del decepcionante día “D”. Sin embargo, había que hacerle frente a un equipo del que, asumiendo su valía, estábamos expectantes ante su dureza mental.  El Joventut de Badalona, en estos tres enfrentamientos, ha mostrado su sobresaliente mentalidad de un equipo valiente en Playoff. 

Tuvieron que llegar los demonios para derretir hasta fundir toda la fe verdinegra en poder vencer en el tercer round del Palau, porque hasta el descanso, tuvieron todo el derecho a soñar con las semifinales. Demonios personificados, como Kyle Kuric, que volviendo a su salsa de beneficiarse de los sistemas (22 puntos), saltó a la pista en el tercer cuarto con 49-38 en el electrónico y sentenció la eliminatoria con 5 triples consecutivos, uno tras otro sin lugar al fallo, para retirarse con un contundente 78-52 en el mismo tercer cuarto y ya la eliminatoria sentenciada. La riada de triples en este periplo para los blaugranas (acompañados con 2 más, de Davies y Calathes) fue imposible de mantener para los hombres de Carles Durán, que vieron tal bombardeo con la resignación de quien debe hacerse a la idea que con cada triple envenenado, estaban despidiendo la temporada. 

Demonios para el rival, como lo fue Ante Tomic en el primer encuentro (17 puntos, con 8 de 12 en tiros de campo), forcejeando con Pau Gasol e incluso ‘adornado’ con el típico roce de ‘Playoff time’ entre ambos, para dejar claro que hubo un tiempo, en el que estos fueron ‘mis dominios’. Y en el segundo partido, ante la mayor fijación rival en la tarea defensiva para que no fuesen sus puntos en la zona tan determinantes, se dedicó a distribuir como el maestro que es, repartiendo 7 asistencias. 

Demonios como Ferrán Bassas en el encuentro más duro disputado en bastante tiempo en el Olimpic de Badalona, donde el jugador más liviano y aparentemente frágil de toda la contienda, fue capaz de anotar 20 puntos en otra importante exhibición de triples (5 de 9) y su satisfecha sonrisa tras la victoria (72-63) y ver una estadística en la que se fue con 20 puntos.  

Y por supuesto, héroes. La eliminatoria tuvo el dramatismo de ver caer -en forma de lesiones- y resurgir a sus protagonistas en actuaciones estelares. Nenad Dimitrijevic era nuevamente el genio que guiaba a su equipo y a los espectadores que, por primera vez, podían acudir al Olimpic en Liga Endesa esta temporada. Y cuando tenía el día de dulce, un inoportuno esguince de tobillo parecía nublar la fiesta verdinegra. A pesar de llevar sus compañeros el encuentro hasta el extremo físico, él se incorporó de nuevo, apretando los dientes y elevando el nivel de intensidad hasta no desentonar con los suyos, acabando en sintonía entre ese esfuerzo. Y para acabar, su primera mitad en el último encuentro el sábado tarde en el Palau, renqueante todavía, pero capaz de anotar 10 puntos en 23 minutos y repartir 6 asistencias y así llenar más textos como este recitando su nombre.

Nick Calathes también actuó como héroe en su debut en el tercer partido, el día de su debut en este Playoff, tras ausentarse por la maldita lesión acaecida en Colonia. Hasta 9 asistencias lacró con su sello y sobre todo, tirando del hilo, escribió con sus pases la definición del gran partido de Pau Gasol (14 puntos, 6 de 8 en tiros de campo y 6 rebotes), el hombre interior más determinante del choque. El griego sabe hacer grande cualquier compañero con inteligencia y conocimiento del juego. El binomio de ambos, por momentos, se tinta de sobresaliente.

Demonios y héroes, protagonistas forjados a hierro y fuego en una gran eliminatoria de cuartos de final, que se rompió bajo los alados pies de un fenómeno como Kuric y la estela del balón a cada uno de sus tiros. Por otra parte, la fe de los verdinegros en hacer cosas importantes, como aventurábamos en pretemporada tras sus brillantes fichajes, se ha visto justificada hasta su último choque de la temporada. Hay que creen en ellos. 

Hoy se inician las semifinales en el Palau. El Lenovo Tenerife espera. La exigencia a la que someterán a los barcelonistas (sobre todo en la posición de base, con el genio Marcelinho Huertas y un notable anotador, Bruno Fitipaldo) será enorme. El Barça cuenta con la mejor plantilla en estos momentos. Los tinerfeños con una de las más profundas. Kuric decantó una eliminatoria. Aaron Doornekamp lo hizo también con la suya en Burgos. Y si todo fueron elogios con Gasol, ahora será Shermadini su obstáculo. Será cuestión de mentalización para afrontar obstáculos en esta semifinal. Ello mueve dolores por lesiones, cansancio por acumulación y momentos críticos de un marcador adverso. Prevemos una eliminatoria de semifinales excitante. A por ella vamos.