Devoe Joseph, pólvora canadiense con genética NBA

Los genes son los genes. Lo dejó bastante claro Devoe Joseph en su único año en la Liga Endesa, la temporada 2013-14, con el Joventut. Está claro que tiene menos nivel que él, pero es el mismo tipo de jugar que su hermano, Cory Joseph, que está acreditando una más que aceptable carrera en la NBA como ‘abrelatas’, uno de esos jugadores orientados a lo ofensivo pero que también pueden aportar en otros aspectos del juego.

Joseph promedió como verdinegro 12,5 puntos en 28 minutos. Le faltó quizás un poco más de regularidad, pero resulta difícil cuando se vive principalmente del tiro. Eso sí, no solamente podía encestar de tres puntos, una tendencia a la que se está derivando muchas veces en exteriores. En sus 33 partidos lanzó 182 triples (correcto 35,7%) y 191 tiros de dos.

Devoe es un año mayor que Cory y mide un par de centímetros más (1,93 por 1,91). Nacidos en Toronto, ambos se criaron en el baloncesto de base canadiense hasta que aceptaron las ofertas universitarias estadounidenses. En el caso de nuestro protagonista, repartió su periplo NCAA entre Minnesota y Oregon, donde sus buenos números ofensivos (16 puntos por partido) no le llegaron para entrar en el ‘draft’ de 2012. Y, como buen chico de Toronto, intentó entrar en los Raptors, pero no lo logró.

Su desembarco en Europa se produjo en el Khimik ucraniano. En verano de 2013 firmó en Badalona, teniendo un excelente arranque de competición. Sumó 22 puntos en la jornada inaugural de competición y fue el jugador más valioso de la sexta con sus 26 con 31 de valoración frente al Iberostar Tenerife. “Es un honor, sobre todo por conseguir la victoria, que la necesitábamos. Lo principal es ganar, no el MVP. Y eso es lo que hicimos entre todos, así que estoy muy orgulloso de mi equipo, de cómo jugamos el último partido, tenemos que seguir así”, indicó tras aquello. “Estoy teniendo buenos tiros, me estoy sintiendo muy bien”, añadió, contando que había hablado con Cory. “Me dijo que siguiera así, y yo le dije a él lo mismo, que siga trabajando duro”. 

Su segunda mitad de Liga fue quizás algo más floja, aunque lo más probable es que sí se hubiese quedado en España de no existir una oferta tan potente como la del Turk Telekom. Desde entonces se ha movido entre dos aguas: no ha anotado demasiado cuando ha estado en ligas importantes (la propia turca, la francesa con el Cholet, la israelí con el Maccabi Kiryat Gat, la girega con el Rethymno Cretan Kings) y sí se ha soltado muchísimo más últimamente a una escala inferior. De hecho, ha rondado los 18 puntos por partido en la segunda división otomana (Bandirma Banvit) y en Finlandia, Polonia y, ya en la 2020-21, Rumanía (Voluntari). En junio cumplirá 32 años.

Para terminar, otra curiosidad ‘genética’: hay un tercer Joseph que también ve el aro grande y que esta temporada ha jugado en España: Kris (10 partidos NBA entre Celtics y Nets en la 2012-13) es primo de Devoe y Cory y ronda los 10 puntos por choque en el Tizona Universidad de Burgos de LEB Oro.