Barça – Unicaja, choque de estados

Si la Copa del Rey 2021 es “donde se cruzan los caminos”, los de Barça y Unicaja llevan direcciones opuestas. Los catalanes son uno de los favoritos al título y uno de los equipos más en forma de toda Europa en este momento; los andaluces llegan con entrenador nuevo y conjurados para revertir un inicio de campaña con muchos altos y bajos.

La primera de la ‘era Jasikevicius’

Saras Jasikevicius fue el fichaje del verano para el Barça. El lituano era recordado como un ganador y un trabajador de carácter en el Palau y la afición culé lo reclamaba para su banquillo desde hacía años. La Copa del Rey 2021 será la primera para Saras como técnico del conjunto azulgrana, que ha encontrado su propia identidad bajo las riendas del exbase culé.

La intensidad defensiva ha sido la gran característica barcelonista en sus mejores fases de juego. El hambre y la mentalidad son innegociables para Jasikevicius y el grupo lo sabe de sobras: todo lo que no sea practicar un baloncesto concentrado y aplicado no podrá considerarse un éxito aunque el resultado sea la victoria.

Poco hay que decir sobre la calidad que atesoran sus jugadores. Saras recupera a Mirotic, que ha vuelto a tiempo para llegar a la cita copera en forma; a Davies, ausentado durante semanas por lesión; y a Abrines, que estará disponible y con el cuchillo entre los dientes desde la línea de 3. Víctor Claver continúa siendo baja, pero por fin vuelve a sonreír sobre un parqué: el valenciano ya entrena y eso es una gran noticia para nuestro baloncesto.

Unicaja, a revertir la dinámica

Las expectativas para la temporada han pesado para Unicaja, pero eso solo habla muy bien de la calidad que tiene el equipo. La verdad es que, entre otros factores, la suerte no ha acompañado al conjunto malagueño, por lo que el potencial del equipo está todavía por ver.

Entrenador nuevo, nueva mentalidad. Fotis Katsikaris llega al banquillo malagueño con un reto por delante: implantar la mentalidad ganadora entre sus filas. En ocasiones como esta, cambiar puede ser clave para aportar oxígeno a la moral de una plantilla muy castigada.

A la baja de Gal Mekel, refuerzo de nivel, se le sumó la ausencia de Jaime Fernández, con molestias en el primer tramo de temporada. Ante la falta de aire en el timón del equipo, Brizuela y Díaz han doblado esfuerzos para dar carácter y llevar al equipo a una Copa en la que entraron in extremis,