Aleksandar Yanev: Búlgaro en mal momento en el Nou Congost

Hace no mucho hablábamos en Twitter de jugadores búlgaros en España a raíz de un artículo publicado aquí sobre Koloyan Ivanov. Acabó surgiendo el nombre de Aleksandar Yanev, prácticamente olvidado componente del Manresa en la temporada 2012-13. Y es que su papel en el Nou Congost no fue para antología. La apuesta no salió bien con él, aunque tampoco resultó un desastre. Simplemente estuvo en el lugar y en el momento equivocado.

No era conocido, pero tenía buen cartel. Internacional absoluto con su país en el Eurobasket de 2011. Había brillado especialmente en una extrañísima campaña anterior con el Cherno More, equipo con el que la empezó y acabó con un paréntesis de tres encuentros en febrero con el Kavala griego. Sus promedios fueron de 17,1 puntos (60% en tiros de dos, 37% en triples) y 8,6 rebotes, que aunque no se produjesen en una competición potente, sí dejaban atisbar ‘algo’. Tenía apenas 22 años y un buen  físico (2,02) para la posición de ‘3’ alto, aunque terminaría yendo al ‘4’ a menudo. El movimiento pretendía parecerse al que se había ejecutado un año antes con Adam Hanga, todo un hallazgo en la liga húngara. Lo que se anunció entonces con Yanev fue un contrato multinanual, pero no era exactamente así.

Aquella campaña fue un desastre, tanto a nivel individual como colectivo, del que nuestro protagonista terminaría contagiándose irremediablemente. Disputó los 34 encuentros (incluso 10 como titular) sin llegar a encontrar su sitio en ningún momento. En 14 minutos en pista promedió 4,1 puntos y 2,1 rebotes, con un 51,5% en triples que le dejaba bastante mal. Tuvo, eso sí, un momento de gloria con los 15 puntos y 4 rebotes que acumuló ante el Estudiantes. El entonces Assignia Manresa solo logró seis victorias y ocupó el último puesto al final de la campaña.

Con la selección búlgara (Foto: FIBA).

No fue ninguna sorpresa que el club anunciase poco después que no haría uso de la cláusula que permitía renovar el contrato unilateralmente, aunque, como es habitual en este tipo de comunicados, le agradecía los servicios prestados y le agradecía el esfuerzo defendiendo la camiseta roja. Él llegó a asegurar en una entrevista digital en Regio 7 que le quedaban dos años de contrato. En ella también comentaba: “tal vez nuestro problema ha sido dentro  la cabeza. Los jugadores no tenían experiencia. Éramos un equipo nuevo, que jugaba por primera vez juntos la ACB… y también muchos partidos los hemos perdido porque no hemos tenido suerte. Muchos partidos hemos jugado muy bien, buen baloncesto. Y hay que jugar duro, especialmente en casa”.

Se puede deducir que no le gusta jugar lejos de casa, aunque haya habido excepciones en el UBC Magnolit Gussing Knights austriaco (2014-15), el KK Kozuv Gevgelija macedonio y el Zadar croata (estos dos últimos en la 2015-16). El resto han sido el Lukoil Academic Sofia –gran dominador del basket búlgaro–, el BC Beroe y dos etapas más en el Cherno More, donde está actualmente a punto de cumplir 31 años. Sigue acudiendo con la selección, lo que habla de que su momento es bueno.