Kahiem Seawright: Excelente en LEB, sin suerte en la Liga Endesa

La historia del chico recién salido de la universidad norteamericana que se estrena en una liga europea en el profesionalismo se repite como un patrón año a año. A partir de su aterrizaje, sea donde sea del baloncesto FIBA, es cuando se labran realidad las carreras más allá de los sueños del a NCAA. La de Kahiem Seawright arrancó en España con dos paradas en la LEB Oro antes de una fugaz experiencia en la Liga Endesa en Valladolid (2011-12).

Nacido en Unionsdale (Nueva York) en el seno de una familia muy humilde, no se marchó muy lejos de allí para completar su formación en la universidad de Rhode Island. No hizo el suficiente ruido a lo largo de cuatro años ni para entrar en el ‘draft’ ni para acabar en una gran liga, así es que terminó en el Tarragona 2009-10, recién ascendido a LEB. Allí nos enseñó en qué consistía su juego: mucho físico para rebotear y taponar pese a estar solo en 2,03 (siendo pívot) y unos recursos limitados a nivel ofensivo, que sin embargo poco a poco fue desarrollando. Estuvo sensacional en el ‘playoff’ de permanencia ganado ante el Cornellá.

Resulta curioso que en la siguiente campaña, también en la segunda categoría, en León, mejorase su promedio de puntos (de 11,6 a 15,1) apenas jugando un partido más. ¿Estábamos ante un jugador con marchamo ACB? El Blancos de Rueda Valladolid, que por aquel tiempo tenía que echarle mucha imaginación a la hora de ir al mercado ante su cercano colapso económico, quiso comprobarlo. “Estoy capacitado y preparado para jugar en la segunda mejor liga del mundo. Puedo trabajar muy duro para estar al nivel de la competición”, dijo al llegar.

aponado en Valladolid (Foto: acb Photo).

Al menos en los 13 encuentros de los que dispuso no lo demostró demasiado: 7,8 puntos y 4,5 rebotes en 22 minutos con muchos problemas desde el tiro libre (55%) que no había mostrado tanto en su bienio en LEB (67,3%). Así es que se dio una conjunción de dos hechos que facilitaron su salida: que Curtis Borchardt, un jugador de tremenda calidad, se pusiese a tiro muy barato con el objetivo de relanzar su carrera tras muchos problemas físicos, y una oferta de Venezuela que animó a Seawright a marcharse. El club pucelano le agradeció su profesionalidad y le deseó suerte, como suele pasar. Quizás si hubiese tenido más tiempo hubiese podido acercarse a su versión de Tarragona y León, pero no fue así.

Han pasado casi diez años de aquello y a nuestro hombre le ha caracterizado la continuidad en los proyectos en los que ha estado: dos años en el Gimnasia Indalo argentino (2011-13) y cuatro en el Buyukcekmece turco, al que llevó a la máxima categoría (2013-17). Las dos últimas campañas las ha pasado entre Israel (Hapoel Afula) y de nuevo Turquía. En su segunda división está especialmente cómodo (11,4 puntos y 9 rebotes en 27 minutos… ¡con un 70,4% en tiros de dos puntos en el Akhisar Bld). El 17 de diciembre cumplirá 34 años y todavía no está claro su próximo destino.

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Akhisar Bld 2019-20.