Tariq Kirskay: Polivalencia al servicio de cuatro equipos españoles

Tardó quizás demasiado en venir a España, pero mereció la pena verle en cuatro equipos españoles diferentes. Es Tariq Kirksay, uno de los jugadores más polivalentes que se hayan podido ver en Europa durante este siglo: lo mismo te revolucionaba un partido en defensa que en ataque, lo mismo subía el balón que se ponía al poste, lo mismo…

Con razón le llamaba Dani Barranquero ‘El renacentista’ en un reportaje-entrevista en acb.com. Esa capacidad para tener distintos perfiles siempre ha sido muy apreciada en el baloncesto, por mucho que se diga que se tiende a una especialización de los roles. Un jugador que puede cumplir varios sin que se note es un tesoro. Y Kirskay lo era, que no lo dude absolutamente nadie. Fue muy apreciado en toda su carrera, incluyendo la parte que pasó en la Liga Endesa, dejando además el aura de buen compañero.

Sevilla 2007-09 (Foto: acb Photo).

Nacido en el Bronx, de niño quería jugar al beisbol con los Yankees, pero acabó en el baloncesto. En la modesta universidad de Iona ejerció de tirador con solvencia, pero no la suficiente como para llamar la atención de la NBA. Sí entró en los ‘drafts’ de las pequeñas ligas que existían entonces en Estados Unidos (ABA, CBA, IBL y USBL). Tocaba saltar al basket FIBA, donde, tras una fugaz semana en Macedonia, elegió empezar a abrirse camino en Sudamérica, en Argentina y Venezuela.

Lo suyo era una carrera de fondo: saltó a la poco glamourosa ProB francesa  con el Besançon. “Se trataba de mi primera experiencia en Europa a un nivel más alto. Estaba en segunda división pero lo tomé como una oportunidad de reivindicarme”, le contó a Barranquero. Tan grande se fue haciendo allí a nivel deportivo y personal que se nacionalizó a través de su matrimonio con su novia francesa y acto seguido fue llamado por la selección gala para el Eurobasket 2007 (no sin polémica porque dejó fuera a Mickael Gelabale). Hasta le llamó el Real Madrid, pero prefirió quedarse. “Significaba una gran opción, aunque la verdad es que en ese momento no era bien consciente de lo que significaba el Real Madrid. Sabía que estaba entre los mejores de Europa pero la gente me dijo que era un histórico, el sueño de la vida de muchos. Me tentó la idea, pero quise ser honesto con mi club, comentándoles el caso y diciéndoles que no quería dejarlos tirados después de todo lo que habían hecho por mí”, aseguró. Ya era ‘The energizer’ y completó un trienio estupendo en el Nancy (2004-07), por lo que le llegó el gran contrato que estaba mereciendo en el Unics Kazan (2007-09).

Estudiantes 2011-13 (Foto: acb Photo).

En el 2009, ya con 30 años, le fichó el Cajasol, donde permanecería dos campañas a un excelente nivel.  Después de un año en Italia (Montegranaro), regresó con el Estudiantes y sumó dos años más en la Liga Endesa en el Joventut, con el primero de ellos como el más destacado a nivel individual de todos los que le vimos. En 2017 completó el ciclo español en el Iberostar Tenerife, ya con menos peso que anteriormente en su rotación. 192 encuentros con 8,5 puntos, 5,4 rebotes, 1,9 asistencias y 1,6 robos en 27 minutos en pista. Entre medias, añadió otro continente a su currículum con un puñado de partidos con el 1º de Agosto angoleño de la mano de Ricard Casas.

La pura lógica indicaba que tenía que terminar en Francia. Y con éxito: ascendió con el Provence en la 2018 y se despidió en la máxima categoría en la 2019. Ahora trabaja en el mundo de la captación de jugadores, sobre todo en su país de adopción.

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 Iberostar Tenerife 2017 (Foto: acb Photo).