Amara Sy: Bestia física que no hizo reaccionar al Murcia

Gozaba de mucho mejor cartel del que pudo demostrar aquí Amara Sy, que disputó 16 partidos con el Murcia en la temporada 2009-10. Su incorporación a mitad de curso no sirvió para que el equipo mejorase su nivel y eludiese el descenso y ni siquiera ofreció un rendimiento individual mínimamente interesante, justo lo contrario de lo que sucedió antes y después de Francia, donde sí es un jugador muy respetado. A veces suceden estas cosas.

Sy, malí de pasaporte galo, llegó a ser definido por Paco Guillem, director deportivo del club murciano, como “el proyecto con más futuro de la NBA de los jugadores franceses” y destacaba sobre él que era “un portento físico, con una capacidad atlética impresionante, brazos muy largos, lo que le permite acabar con mates bastante espectaculares. Su juego en defensa es bastante intimidador, puede meter muchos tapones y yo creo que es n poco lo que nos falta en el exterior, algo diferente a lo que teníamos y que nos va a dar mucha capacidad atlética, que quizás era una de las cosas que no teníamos”.

Sonriente en Murcia.

A juzgar por los 5,8 puntos y 4,4 rebotes que firmaría en 22 minutos, con un terrible 19,9% en triples, a Guillem se le fue la mano con las expectativas, pero lo cierto es que Sy tenía un gran prestigio en su país y hasta había sonado para el Real Madrid poco antes. Tras probar con los Dallas Mavericks, lo estaba haciendo bien en la D-League de la NBA, en la que jugaba para los Bakersfield Jam cuando recibió la oferta de Murcia. Pretendía que esa fuera su puerta de entrada a la mejor liga del mundo, pero ese paso nunca se produjo.

 

Con el Villeurbanne (Foto: Euroleague).

Sy, crecido en un modesto suburbio de París y forjado en el Asvel Villeurbanne, jugó también en Le Mans y el AEK Atenas antes de su única experiencia española, que le llegó ya con 28 años. Lo más terrible de aquello tuvo que ser para él, por encima de lo individual, la absoluta nulidad que mostró el equipo murciano, que con él en pista solo ganó 2 de los 16 encuentros que disputó. Solo en tres de ellos superó los 10 puntos. Era cierto que su físico era impactante, pero es obvio que le faltó algo más para poder darle la vuelta a la situación. “No tuve una buena temporada en España”, reconoce en un largo artículo sobre su carrera.

Aquello no le debió dejar bien parado porque desde entonces no se ha movido de Francia: de 2010 a 2012 en Orleans, de 2012 a 2015 de nuevo en el Lyon-Villeurbanne, de 2015 a 2019 en Mónaco y en esta última campaña, por primera vez en la ProB, en el equipo de Paris Basketball. Su popularidad y espectacularidad han hecho que sea frecuente que juegue el partido All Star. Y es que con 38 añitos sigue tirando de físico para promediar 8,5 puntos y 4,5 rebotes en 22,4 minutos, lo que no está mal para esa edad. Otro dato es que ocupa el mismo papel que Alfonso Reyes en España: el de presidente del sindicato de jugadores.

En el Mónaco (Foto: FIBA).

 

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