Oliver Lafayette: El ‘hombre Eurocup’, mejor en Valencia que en Málaga

No es oficial, pero la carrera de Oliver Lafayette parece haber terminado ya. Hace no demasiado estaba en nuestras pistas, jugando para Unicaja en la 2016-17, pero esta temporada no encontró equipo y, con 36 años cumplidos el 6 de mayo, no parece que vaya a retomar su camino en las pistas.

La suya ha sido una trayectoria de esas con un amplio número de equipos y ligas. Resulta especialmente significativo que ni una sola vez haya repetido club desde la temporada anterior, una condición de ‘culo inquieto’ que traía incluso desde la época universitaria, en la que estuvo en tres centros: las desconocidas Blinn y Brown Mackie y la más popular Houston, donde se graduó finalmente en 2007 sin lograr en entrar en el ‘draft’ pese a sus 15,7 puntos de media en su año senior.

Empezó entonces una lucha a brazo partidos por entrar en la NBA vía liga de desarrollo (Erie BayHawks, Fort Wayne Mad Ants) que tuvo una victoria pírrica: el 14 de abril de 2010 disputó el que sería su único partido en la mejor liga del mundo vistiendo la camiseta de los míticos Celtics. Aquella noche ante Milwaukee Bucks tuvo minutos (21) y no lo hizo mal (7 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias), pero no tendría continuidad alguna.

Con el Valencia Basket (Foto: acb Photo).

Inició entonces una aventura europea que sin duda le dio buenos réditos, firmando para empezar en un histórico, el Partizán, y después asomándose a otras competiciones como la israelí (Maccabi Ashdod), la polaca (Asseco Prokom), la turca (Anadolu Efes), la lituana (Zalgiris), la griega (Olympiacos), la Italiana (Armani Milano y Virtus Bolonia) y la  bosnia (Igokea, su última experiencia en la 2018-19). Si a eso le unimos la Liga Endesa, con Valencia Basket (2013-14) y la reseñada de Málaga nos queda un historial bastante potente, en el que no falta disputar su participación en la Copa del Mundo de 2014 con Croacia. Especialmente llamativo que en sus dos equipos españoles ganase la Eurocup (2014 y 2017, esta última venciendo en la final a los ‘taronja’ en aquel histórico partido de la Fonteta), a lo que habría que sumar las ligas de Lituania y Grecia y la Copa italiana.

Tenía algo especial pues el amigo Lafayette: no era un base ‘al uso’, aun midiendo 1,88, porque muchas veces tenía más el espíritu de un escolta, y su capacidad para penetrar hacia el aro casi a modo kamikaze resultaba impactante. Por lo general, en los equipos más grandes tuvo papeles más complementarios, mientras que en los que lo eran menos sí acaparó el balón. Por ilustrarlo, en la Liga Endesa solo fue titular en 17 de sus 74 encuentros. Quizás el mejor fue una victoria ante el Barcelona con 22 puntos y 7 asistencias. A juzgar por los números, estuvo bastante mejor en Valencia, donde promedió 22 minutos (13 en Unicaja), 7,9 puntos (4,9) y 4,6 (1,7), y eso que en el Martín Carpena tuvo como gran valedor siempre a Joan Plaza, que lo había entrenado ya con éxito en el Zalgiris. El técnico le definió una vez como “compensado defensivamente y con muchos recursos en ataque. Plástico delante y eficiente detrás (…). Una de las mejores personas que he tenido la suerte de dirigir. Honesto, entrenable, modesto, trabajador, exigente, pero todo ello…, con una sonrisa en sus labios”.

OTROS JUGADORES BASKET LOVER

En el Unicaja (Foto: Unicajabaloncesto.com).