Ehimen Orukpe: En la Liga Endesa no basta con saber poner bloqueos

Hay un momento siempre maravilloso, que es cuando esta web, ya va camino de los diez años desde su creación, se retroalimenta. Es lo que ocurre cuando uno se pone a escribir el perfil de Ehimen Orukpe, el pívot nigeriano que durante la temporada 2013-14 militó en el UCAM Murcia sin mucha suerte.

En 2013, el gran Antonio Rodríguez escribió un análisis en Endesa Basket Lover sobre su incorporación al conjunto pimentonero. “Es grande. Muy grande. No solamente mide 2.13 y tiene unos brazos interminables. Es un tipo que en las inmediaciones de la zona, se hace más grande todavía. Esa es la verdadera tarjeta de presentación de Orupke y esas son las cualidades que UCAM Murcia ha valorado para su fichaje”, empieza diciendo.

Sí, que era grande, como había demostrado en sus años en Wichita State, con la que jugó la Final Four en su último año con números que hablaban bien a las claras de que se trataba de un especialista defensivo (2,6 puntos, 4,4 rebotes y 1,6 tapones). Llegó a probar sin éxito con los Golden State Warriors. “Será perfecto para Óscar Quintana, sobre todo contando con que vienen de una liga en la que tenían que casi morir por cada rebote. Orukpe tiene unas excelentes manos para capturar rebotes, sobre todo en defensa, como para recibir balones comprometidos en las cercanías del aro. Es capaz de atrapar casi todos”, añade Rodríguez, que también advirtió de algo: “en ataque es un jugador limitado…relativamente. Es cierto que su movilidad con los pies es la justa, jugador lento para desplazamientos laterales, para recuperar defendiendo ‘pick & roll’. Es un hombre básicamente para ayudar con bloqueos a sus compañeros”.

En las pruebas de esfuerzo con el UCAM Murcia.

El resultado fue francamente fallido. Ni Quintana (“tiene gran potencia de salto, muy bueno atléticamente, que puede correr toda la pista y nos va a dar mucha consistencia en defensa. Es muy buen taponador y muy buen reboteador. Su juego en ataque ha progresado en los últimos años y esperamos que en la liga Endesa continúe con esa progresión”, aseguró cuando se le fichó) ni su sustituto, Marcelo Nicola, le vieron el nivel suficiente. Solo le alinearon en 12 partidos y muy poquito (6:39 de media). Sus 0,8 puntos y 1,8 rebotes son meramente simbólicos. Se llegó a hablar de una cesión en plena campaña que finalmente no se produciría.

Orupke tuvo una segunda oportunidad en España, pero tampoco terminó de aprovecharla. Inició la temporada siguiente en LEB Oro con el Huesca, en el que su trabajo específico (3,9 puntos y 4,4 rebotes en 14:15 minutos) no terminó de encajar. De hecho, en enero se marchó al Tarragona, en Plata, donde sí jugó algo más (24:23), lo que le ayudó a que sus números sí que fuesen mucho más importantes (9,3 puntos, 9,5 rebotes y 2,1 tapones para 13,7 de valoración).

En la 2015-16 saltó al Jolly JBS de Sibenik croata, pero solo cuatro partidos. A partir de entonces (y solo tenía 26 años) no volvió al baloncesto profesional ni tampoco ha sido posible encontrar rastros suyos a nivel laboral después. Sí que disponía de una buena formación al estudiar Matemáticas y Administración de Empresas en Wichita.