Omari Johnson: De lo poco que se salvó en el adiós pucelano

Omari Johnson jugó en la última temporada en la Liga Endesa del Club Baloncesto Valladolid, la 2013-14, dentro de aquel carrusel de cambios, entradas y salidas de un club histórico que conocía casi desde el principio su fatal destino tanto por motivos económicos como deportivos. Ambos siempre están íntimamente conectados, claro.

Jonhson, interior jamaicano de 2,05, fue uno de los pocos componentes de aquel plantel que consiguió completar los 34 partidos. Sus promedios fueron unos aceptables 11,4 puntos y 6 rebotes en casi 26 minutos en pista. Era todavía bastante joven en lo que suponía su primera experiencia europea, ya que antes había agotado sus cuatro años universitarios en Oregon State y luego había intentado meter cabeza sin éxito en la NBA desde la entonces denominada D-League y la NBL, la competición canadiense donde fue All Star y subcampeón liguero con los Summerside Storm.

“Hizo que pudo”, narra Mariano Galindo en un artículo para Nbamaniacs, “Nadie puede culpar a Johnson de haberse ido a competir a una de las mejores competiciones nacionales del mundo. La ACB, la Liga Endesa, lo acogió para la 2013-14. El CB Valladolid, en sus últimos estertores antes de la muerte, salió a competir esa temporada. El equipo, ahogado en deudas e impagos no solo a jugadores sino también a empleados, terminó descendiendo a la LEB Oro y luego liquidado. Su balance de la 2013-14, 3-31, el peor registro histórico desde que se fundara la ACB”, añade.

Hay una paradoja terrible que se descubre al repasar su ficha: su mejor encuentro en anotación fue al mismo tiempo uno de los peores dentro de la pesadilla de palizas que recibió el equipo aquella temporada: en el 109-50 encajado en el Palau ante el Barça, él hizo 20 de los 50 puntos pucelanos.

Cuatro partidos en la NBA con los Grizzlies.

La pieza periodística se detiene especialmente en el hecho de que Johnson pasó del peor equipo de la Liga Endesa a llegar a debutar en la NBA con los Memphis Grizzlies (cuatro partidos en la 2017-18, 5,5 puntos y 2,8 rebotes en 18 minutos) e incluso intentar meter cabeza en los Golden State Warriors en la liga de verano. Entre medias, también estuvo una temporada en Lituania con el Neptunas Klaipeda y se asentó en la liga de desarrollo en equipos como Maine Red Claws, Memphis Hustle y Fort Wayne Mad Ants. Además disputó dos encuentros de pretemporada con los Blazers.

Fue en los Hustle, el filial de los Grizzlies, donde se acabó ganado un poco de confianza del ‘equipo grande’, que al final de la liga regular estaba muy deteriorado. En su última noche en la NBA, que no parece que vaya a tener continuidad, firmó 13 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias ante los Oklahoma Thunder. La cuestión es que, tras pasar la 2018-19 en los Mad Ants, en esta no ha militado en equipo alguno. ¿Qué habrá ocurrido en su cabeza? Por currículum y edad (en noviembre cumplirá 31 años) está todavía en disposición de seguir con un buen valor de mercado, aunque sea en determinado tipo de ligas. En su muy activa cuenta de Twitter no da pistas… por ahora.

Foto de perfil en su cuenta de Twitter, @Juice_Oj24.

 

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