Una Final Four bien vale el mejor momento

              Viajar a Atenas y jugar en el mítico OAKA heleno. Llegar a una de las grandes citas europeas, la Final Four de la Champions League y competir con la entrega y la convicción con la que lo hizo UCAM Murcia en 2018, es motivo más que sobrado como para ser elegido entre sus aficionados el momento estelar y más recordado en la historia del club. El escenario pintaba épico, además enfrentándose al anfitrión, AEK. Fue el día en el que Vitor Benite mantuvo las esperanzas a base de triples, cuando con la dirección de Clevin Hannah y las órdenes desde el banquillo de Ibon Navarro no permitieron que el equipo se desconectase nunca hasta el final igualado.

              Aquella competición de Champions fue memorable para ellos. Eliminaron en octavos de final al vigente campeón, Iberostar Tenerife, tras enjugar su desventaja de 5 puntos en casa y lograr la machada en el Santiago Martín tinerfeño (72-83). Supieron solventar el infierno de Esmirna, venciendo al Pinar Karsiyaka (65-79), donde llovieron objetos a los árbitros y al banquillo (hasta una bota cayó de la grada). Sin duda, aquella tarde ateniense hubiese tenido más justicia si hubiese dado mejor suerte a los murcianos.

              ¿Recuerdan cuando Ralph McPherson, a base de triples en la segunda parte, lideró al Júver Murcia un 25 de noviembre de 1990 para derrotar, por primera vez en su historia, a todo un Real Madrid? Y los años de aquel trío mítico de extranjeros, Mike Anderson, Johnny Rogers y Bobby Martin en la temporada 94/95. Cómo meses después, siendo anfitriones de la Copa del Rey, se clasificaron para semifinales al superar al Unicaja o las ocasiones en las que han ganado en Zaragoza a vida o muerte. En la primera, en el 5º y dramático encuentro del Playoff por el ascenso a Liga Endesa en 2006, dando la estocada a una ciudad que tenía previsto ver ascender a su club en el Príncipe Felipe. En aquel mismo escenario en el que tres años después, lograron salvarse in extremis y conseguir la permanencia.

              Pensar en grande y con una rocambolesca canasta de Joan Sastre a cientos de kilómetros de distancia, saberse equipo de Playoff por primera vez, en 2016. Y subirse a las barbas del mismísimo Real Madrid -otra vez- y ganarles en el Municipal murciano, tras sentar imagen de poderío en el Palacio de los Deportes de la capital dos días antes (107-103). Todo esto y mucho más ha dado la historia del actual UCAM Murcia. Pero como bien habéis votado en Endesa Basket Lover, nada como lucirse en Europa, atraer los focos internacionales en aquel OAKA, engalanado para una ocasión mágica. Una pena que no pudo ser. Aunque habrá más ocasiones y más citas. No les quepa ninguna duda.