Walter Hodge: No, su sitio no fue el Buesa Arena

Ni empezó ni terminó bien lo de Walter Hodge en el Baskonia 2013-14. Al cuadro de Vitoria-Gasteiz llegó como una gran esperanza y su rendimiento no cumplió las expectativas, por lo que salió del equipo mediada la campaña cedido… al Capitanes de Arecibo puertorriqueño. La relación no mejoró desde entonces y el jugador llegó a realizar una denuncia por impagos, lo que impidió a la entidad fichar hasta que el asunto se resolvió.

Un triste desenlace para una operación que había levantado buenas esperanzas. Hodge puede presumir de que tiene tres nacionalidades: a la de su país natal, Puerto Rico, une la estadounidense y la de Islas Vírgenes, la selección con la que ha disputado competiciones internacioanles. En realidad, él se crió en Florida, donde, tras pasar por una academia militar en la época de ‘high school’, consiguió un hueco en unos Gators que por entonces dominaban la NCAA. Él aportó desde el banquillo en los títulos de 2006 y 2007 y ascendió a titular en los dos años siguientes, pero, tras la marcha de varias figuras, no pudo mantener los mismos resultados.

Aparte de sus frecuentes incursiones en la liga puertorriqueña, que se disputa más bien en verano, cimentó su prestigio FIBA en Polonia, en el Zielona Gora, donde estuvo tres años consecutivos (2010-13). Fue una máquina anotadora, tanto en la liga local como en la Eurocup, y ganó el título en 2013. Hasta le retiraron el número de la camiseta con el número 15, pero el cuerpo le pedía mayores retos. Y eso es lo que suponía el Baskonia.

 Adorado en Polonia, en el Zielona Gora.

Pero nada que ver. Los 20,7 puntos que había acreditado la temporada anterior en Polonia se convirtieron en 6,5 en la Liga Endesa con muy malos porcentajes en tiros de dos (38,1%) y triples (21,4%), con lo que su marcha se fue haciendo cada vez más previsible. Por si fuera poco, su rival para llevar el timón era el creciente Thomas Heurtel. Se llegó a hablar de que volvería a su querido Zielona o que incluso podía acabar en el Olympiacos, pero nada de eso. De la jornada 14 a la 19 no llegó a pisar la pista y, curiosamente, esta última fue su despedida del club coincidiendo con su mayor anotación (13 puntos ante el Real Madrid… con un -16 con él en pista). Sergio Scariolo, que había ya fichado a Beppe Poeta y había recuperado a Devon Van Oostrum de su cesión en Cáceres para la posición de base, se esforzó en transmitir que no había ningún problema personal con Hodge a través de un cariñoso mensaje de despedida en Twitter (“Hasta pronto Walter, muy buen chico. La experiencia de tu primera Euroliga te ayudará, suerte en Puerto Rico, te la mereces”), pero es fácil imaginarle decepcionado.

Al final, sus meses en el Baskonia resultaron una rareza en su carrera, que retomó buenos cauces entrando y saliendo del Capitanes de Arecibo en buenos equipos de Rusia (Zenit de San Petersburgo), Italia (Cantú) y Francia (Asvel Villeurbanne). Nunca volvería a alcanzar su impresionante rendimiento de Polonia, pero sí que supuso una solución para desengrasar los ataques desde el puesto de ‘1’.

Por lo que parece, se encuentra ya en la recta final de su carrera deportiva. El 21 de septiembre cumplirá 34 años y sus últimas aventuras han olido muy descaradamente a afán recaudatorio: las ligas de Arabia Saudí y Líbano. Ahora, con la situación mundial, es una incógnita si va a continuar jugando. Si lo hace, seguro que no lo hará en el Buesa Arena, tenedlo claro.

Internacional por Islas Vírgenes.