Ben Romdhane: El otro tunecino en la historia de la Liga Endesa

¿Es Salah Mejri el único jugador tunecino en disputar la Liga Endesa a lo largo de su historia? La respuesta es claramente no. Y no hay que irse demasiado atrás para encontrar a otro representante del país norteafricano por aquí: fue Ben Romdhane en el UCAM Murcia de la temporada 2013-14.

El fichaje, bastante arriesgado, no estuvo mal del todo, aunque dio la impresión de que Romdhane, un ‘4’ de esos impetusosos y potentes, no acabó de encontrar su sitio. Ofreció destellos y en algún partido se echó el equipo a la espalda, eso sí, dentro de un juego interior muy poblado con José Ángel Antelo, Augusto Lima, Kim Tillie y Ehimen Orukpe y al que se uniría posteriormente Nemanja Radovic y Víctor Arteaga. En ese ecosistema en el que muchas veces actuó de cuarto interior firmó 6 puntos y 3,6 rebotes en 17 minutos.

Era la primera vez que salía de Túnez, donde es todo un ídolo nacional, ya que hasta entonces había desarrollado su carrera profesional de forma íntegra en el Etoile-du-Sahel (2008-13), donde se hartó a ganar títulos. Pero cuando empezó a sonar un poco más fue a raíz de su enorme partido en los Juegos Olímpicos de Londres, en 2012, cuando le hizo 27 puntos y 10 rebotes a Estados Unidos. Es cierto que ese tipo de encuentros, tan desigualados (110-63 fue el resultado final), no pueden ser una referencia muy exacta de la medida de un jugador, pero no se le puede restar mérito a una estadística así. “Me gusta Romdhane, tiene mucho corazón. Si le dan la posibilidad de jugar a otro nivel, como en Europa, podría tener la oportunidad de crecer. Sabe qué hacer con el balón. Me ha dejado impresionado con su juego”, dijo sobre él Mike Kryzewski, seleccionador norteamericano, tras el partido.

2 – Con Túnez en China el pasado verano (Foto: FIBA).

Su recomendación de que saltase a un basket de mayor nivel se acabaría cumpliendo. “Se trata de un jugador muy importante en su selección. Es joven y tiene mucha proyección. Es un cuatro móvil con buen manejo de balón, con facilidad para pasar y para penetrar. Es muy inteligente en el juego y un gran competidor”, le retrató Óscar Quintana cuando se anunció su incorporación.

A los pocos meses de llegar, el propio jugador confesaba algún problema de adaptación porque estaba acostumbrado a otro papel. “He pasado toda mi vida jugando en Túnez, metiendo 25 puntos por partido y jugando 40 minutos. Claro, cuando sales de tu país a la ACB, la liga más fuerte del mundo después de la NBA, es difícil adaptarse. Es otro idioma, otro baloncesto, otro país. Poco a poco voy encontrándome mejor”, dijo, confesando que, cuando se quedaba en 2 o 4 puntos prácticamente no podía dormir luego.

Firmando unos dos últimos meses muy malos, estaba claro que no renovaría. Su destino estaba otra vez en el norte de África, en el Alexandría egipcio, para pasar posteriormente al Homenetmen Beirut libanés. Hizo un Mundial de China bastante majo (13 puntos y 7,2 rebotes) y en la actualidad, recién cumplidos los 30 años, disfruta de una segunda oportunidad en Europa promediando 8,3 puntos y 6,6 rebotes en el Fos Provence de la ProB francesa.