Dean Marquardt: Discreto paso por Granollers tras ‘volver a nacer’

Discretísimo el paso de Dean Marquardt por España. Sucedió en la temporada 84-85 con el Cacaolat Granollers y como sustituto de ‘Slab’ Jones, que ya no era el jugador que había rendido a gran nivel en Joventut y Estudiantes. No es que Marquardt fuese mejor que él: en 19 partidos en el conjunto catalán promedió 11,8 puntos y 7,5 rebotes en 30 minutos, números sin duda flojos para un americano de la época.

Parece broma, pero Marquardt, con su apellido impronunciable, acudió a la universidad de Marquette. Pero eso tenía lógica porque él es de la gélida Milwaukee, donde está radicada. Allí completó cuatro años en los que fue muy apreciado por la hinchada local por su entrega. Y eso que su continuidad en el baloncesto (y en la vida) quedó muy comprometida cuando, en verano de 1979, sufrió un gravísimo accidente de tráfico del que logró recuperarse. Aquello fue terrible porque en el choque falleció Carrie Weber, la mujer de 21 años que iba con él en el coche cuando se estrelló con un camión.

Pese a romperse 14 costillas, el brazo y la clavícula izquierdas y tener lesiones en el cuello, logró regresar a las pistas. “Me siento afortunado por seguir vivo”, dijo a la prensa local, que relató profusamente su rápida y sorprendente rehabilitación. Tras un año de transición, su cuarta y última temporada en Marquette fue la mejor (8,5 puntos y 6,6 rebotes), pero con eso no le llegó para más allá de salir en el puesto 147 del ‘draft’ de 1982 escogido por los Detroit Pistons. Solo un jugador de aquella séptima ronda, Eddie Hughes (140 por San Diego Clippers) terminaría debutando en la NBA (97 partidos en tres temporadas).

En la universidad de Marquette.

Nuestro hombre parecía destinado o bien a la CBA o bien a ligas europeas. Probó ambos lados. En la entonces liga comercial militó en Maine, Wisconsin y Lancaster en dos temporadas. Cuando llegó a Granollers tenía 25 años y la recomendación de Howard Wood, con el que había coincidido en los Wisconsin Flyers, debió resultar importante.

Lo curioso es que cuando aterrizó con su larga melena en El Prat todavía no se sabía a cuál de sus dos compatriotas iba a sustituir, ya que tanto Jones como Ron Cornelius estaban siendo muy criticados por su rendimiento y  se sabía que ambos iban a salir, como finalmente pasaría. Pero antes tenía que producirse una complicada negociación económica para buscar la salida de ambos.

El equipo, hasta entonces algo titubeante, siguió con bastantes problemas. Sí consiguió acceder a los ‘playoffs’ y pasó la ronda previa ante el Español, pero luego en cuartos de final, la frontera clásica para el club, fue eliminado por el Joventut (2-1). 

Marquardt no renovó, continuando en ligas del ‘viejo continente’ como la belga, y es uno de esos jugadores (de vez en cuando traemos aquí alguno) que parece que se los ha tragado la tierra. Es fácil ‘perderse’ en un país tan extenso como Estados Unidos si no has seguido vinculados al baloncesto o alguna actividad pública y además no tienes perfiles en las redes sociales.