Mike Muscala: La NBA vino a buscarle a Sar

No hay muchos casos como el de Mike Muscala: un jugador norteamericano ‘rookie’ por el que apuesta un club en España que, al estar realizando una gran temporada, es reclamado desde la NBA. Y de allí no se ha movido desde febrero de 2014, aunque sea con un papel muy concreto saliendo del banquillo. Esto solo hace hablar bien del ‘ojo’ que tienen en Santiago de Compostela con determinados fichajes. No todo le sale bien al Monbus Obradoiro, pero el porcentaje de acierto es muy alto teniendo en cuenta además el dinero del que dispone cada verano.

No es que en el de 2013 Muscala fuese un completo desconocido. Había completado los cuatro años de formación universitaria en una centro no especialmente grande como el de Bucknell y en el ‘draft’ consiguió colarse en el puesto 44 escogido por Dallas Mavericks, siendo inmediatamente traspasado a Atlanta. Pero los Hawks no debieron verle maduro en la liga de verano y el ‘Obra’ se hizo con sus servicios para la temporada.

El 11 de septiembre,  cuando fue presentado, el jugador parecía estar poco menos que eufórico: “Estoy muy contento por poder estar aquí, mi sueño es jugar al baloncesto como profesional, me encuentro muy satisfecho por poder estar en este equipo y en una ciudad que apoya mucho a su club”. Sorprendió a todos el hecho de que hablase español, fruto de que pasase parte de su infancia en México. Eso ayudó a su rápida adaptación y que se convirtiese en un jugador muy querido en Sar.

Reboteando en el ‘Obra’ (Foto: acb Photo).

Desde el principio fue como un reloj: solo en uno de los 20 partidos que disputó bajó de los 10 puntos, pero es que en la mitad estuvo entre los 15 y los 20. Su mejor actuación se produjo poco antes de marcharse, frente al Iberostar Tenerife, cuando alcanzó los 25 en 28 minutos en pista. Cuando los Hawks le llamaron para completar la temporada porque tenían problemas en el interior con las lesiones de Pero Antic y Gustavo Ayón, optó por marcharse, previa negociación de un traspaso, con unas medias de 14,6 puntos y 7,8 rebotes en 26 minutos. Ya meses antes clubs de Euroliga habían intentado sacarle de Santiago.

Lo que es especialmente llamativo de sus números no es todo esto, sino que solo lanzase 6 triples (y 205 veces de dos puntos). Mucho más ‘5’, no se sospechaba que en la NBA evolucionase a la condición de ‘4’ abierto. En su etapa allí ha tirado prácticamente lo mismo de tres que de dos. Eso sí, le ha faltado algo de estabilidad. En seis años lleva cuatro equipos: Atlanta, Philadelphia, Lakers y Oklahoma, sin contar que también llegó a ser asignado al equipo filial de los Hawks, Fort Wayne Mad Ants, al poco de llegar.

Antes de marcharse dejó claro que resultó una experiencia muy positiva para su carrera haber pasado por la Liga Endesa: “en lo que llevo de año aquí me ha hecho mejorar en muchos aspectos. Esta es una liga muy difícil y hay una presión considerable en cada partido que jugamos. Los jugadores son todos muy hábiles, fuertes e inteligentes”. También confirmaba su fama de jugador que lo pone todo al servicio del colectivo: “no me preocupo por mis estadísticas, sólo quiero que el equipo gane. Todavía tengo que hacer un mejor trabajo en el aspecto defensivo para ayudar a nuestro equipo a ganar partidos, aunque creo que he progresado mucho”. En esa entrevista también elogiaba especialmente a Oriol Junyent: “Me ha convertido en un jugador mucho mejor (…). Nunca he jugado contra alguien con tanta experiencia e inteligencia”.

Los Lakers, uno de sus cuatro equipos en la NBA.