AJ Ogilvy: La torre australiana que colapsó en Valencia y Manresa

Dos experiencias españolas para Andrew James Ogilvy (en adelante, AJ) y lo cierto es que ninguna de las dos fue satisfactoria, ni para él ni para sus dos clubs, el Valencia Basket 2011-12 y el Manresa 2014-15. En ambos casos tuvieron mucho que ver los problemas físicos, no muy grandes pero sí frecuentes como para minar su rendimiento y continuidad sobre la pista.

Francamente, Ogilvy tenía pinta de gran fichaje cuando arribó a La Fonteta en 2011. Con 2,11 y habiendo terminado su formación en la universidad de Vanderbilt, estaba ya en la selección de Australia y acababa de conseguir el pasaporte irlandés. Eso le facultaba para ser una rotación potente en el interior de los ‘taronja’, que le dieron el puesto que había tenido hasta entonces Robertas Javtokas. No le faltaba tampoco experiencia europea, ya que la temporada anterior la había pasado en el Besiktas.

Con el Valencia Basket 2011-12.

Sus números resultaron abiertamente decepcionantes, entrando y saliendo de las convocatorias por sus problemas físicos: 4,8 puntos y 2,3 rebotes en 11 minutos en pista (26 encuentros). El club no le mostró gran fe cuando, a poco de iniciarse la campaña, aprovechó el ‘lock-out’ de la NBA para tener durante unas semanas a Thiago Splitter, que ocupaba su mismo puesto.

Ogilvy no terminó de remontar. Especialmente llamativo fue un episodio en la visita al Obradoiro: con su equipo metido en problemas con los pívots, le pitaron dos faltas y una técnica en 10 segundos y fue eliminado. Superdeporte, el periódico valenciano, le llegó a acusar de “borrarse” en una crónica durísima. Hasta se habló de la posibilidad de cortarle, pero finalmente aguantó en su puesto. Sí que tuvo un momento de gloria cuando le hizo un 13+4 al Barça en 15 minutos en la única victoria valenciana en los ‘playoffs’, además en el Palau. Acabó en el Brose Baskets proclámandose campeón de la Bundesliga, aunque él tampoco es que luciese mucho a título individual.

Seis partidos en seis meses en Manresa.

Es curioso que hasta el 2013 no jugase profesionalmente en su país, en los Sydney Kings. Y en la 2014-15 lo intentó por segunda vez en la Liga Endesa con el Manresa con similares resultados a los de Valencia: 7 puntos y 3 rebotes  en 14 minutos. Las insistentes lesiones en el mismo pie que sufrió acabaron costándole la salida después de haber jugado solo seis partidos en seis meses. Un auténtico desastre.

Se ha establecido en Australia, en los Illawarra Hawks, y tiene buen cartel allí, aunque la gran competencia para hacerse con un hueco en la selección nacional le ha dejado fuera de las listas definitivas en los últimos grandes acontecimientos. Además, se ve que no le ha cogido miedo a jugar fuera en ligas como la de Puerto Rico o Irán cuando el particular calendario de la NBL se lo ha facilitado. Curioso que en los Atenienses de Manatí coincidiese con el entreandor que tuvo en Valencia, Paco Olmos.

Por los suelos con su actual equipo, los Illawarra Hawks.