Pervis Pasco: Fortaleza sin anotación en un mes en Zaragoza

¿Hay alguien ahí que recuerde a Pervis Pasco? Bueno, fue hace tanto tiempo: ocho años han pasado desde que el entonces CAI Zaragoza (hoy Casademont) contratase de forma temporal a este pívot no muy habilidoso, pero sí fuerte y cumplidor, para sustituir al lesionado Robert Archibald. Solamente llegaría a disputar cuatro partidos con números muy muy oscuros (1,3 puntos y 2,3 rebotes en casi 12 minutos de media).

Tampoco es que nadie esperase mucho más de un jugador que cuadra bien en la clásica descripción de ‘jornalero’ de las pistas. Su etapa universitaria en Kansas State se hizo tristemente conocida por un partido de la fase final ante Colorado en el que, con su equipo dos puntos arriba, interceptó un balón a falta de escasos segundos. Pero se despistó y salió corriendo con él, celebrando la victoria. Le pitaron pasos y en la última jugada, Colorado anotó un triple sobre la bocina. La secuencia entera está aquí y es para sonrojarse.

Su carrera internacional ha tenido un poco de todo, incluyendo participaciones en numerosos países de tres continentes (Baréin, Turquía, Italia, Corea del Sur, Bélgica, Francia, Polonia y finalmente Chile, donde colgó las botas en la 2014-15 con el histórico Colo Colo). Su papel fue el de ‘stopper’ defensivo en la ‘pintura’: pese a no ser muy alto (2,06), su especialidad era el tapón y también tenía buen instinto para el rebote, aunque seguramente una competición como la española le vino grande. ¿Con el balón en las manos? En Zaragoza metió dos canastas (de tres intentos) en 47 minutos en total en pista, pero no debe haber muchos que en sus carreras puedan presumir de haber ganado el concurso de mates en dos ligas distintas, la coreana y la italiana.

Imagen de 2018 extraída de su perfil de Facebook.

“Complementaré al equipo en el rebote y con mucha fuerza en el interior de la zona”, dijo en su presentación, en la que mostraba curiosidad por la “oportunidad” que se le había brindado. Con su actitud desmintió a quienes desconfiaban por el hecho de que en los Changwon Skers y en el Estrasburgo había sido ‘cortado’ por un exceso de agresividad, en el primero de los casos al empujar a un árbitro. “No me pongo nervioso”, apuntó. Buena prueba de ello es que, cuando se decidió no prolongar su contrato, pidió seguir entrenando unos días más con el equipo y José Luis Abós se lo concedió sin problemas. Aquella campaña la terminaría en el Zielona Gora polaco.

Desde que jugó con el Colo Colo en 2015 (proclamándose campeón de la liga chilena, por cierto) no ha vuelto a hacerlo a nivel profesional, aunque por lo que se ve en su perfil de Facebook, sigue disputando algunos torneos de índole ‘amateur’. Es de Clearwater (Florida).