Manny Quezada: Debut enorme en Badalona de un ‘jugón’ dominicano

Parecía que el Joventut había encontrado petróleo cuando en 2012 sacó a Manny Quezada de la LEB Oro, donde destacaba como anotador en el Baloncesto León, y en su primer partido oficial con el equipo consiguió ser nombrado jugador de la jornada. Ante el Gipuzkoa Basket anotó 27 puntos en 29 minutos (7/9 en tiros de dos, 3/6 en triples y 4/4 en libres), además de capturar 5 rebotes y dar 6 asistencias. El debut soñado, claro, pero posteriormente su nivel no fue tan altísimo y acabaría siendo su única campaña en la Liga Endesa.

En ella se confirmó como el clásico ‘jugón’ caribeño, con facilidad para mirar al aro, muy atlético al tiempo que algo anárquico. Quizás es pequeño para jugar de escolta (1,88 o 1,90, según dónde mires), pero con una adaptación a ser base francamente complicada. En 19 minutos en pista acabó promediando 8,6 puntos con porcentajes cuestionables (41,2% en tiros de 2 y 28,8 % en triples) y una valoración escasa (4,7). Ese aspecto fue el que seguramente le cerró la posible continuidad en España, pero era todavía un jugador joven por entonces y quizás hubiese merecido una segunda oportunidad.

Temporada 2012-13 en el Joventut.

De nombre Emmanuel, nació y creció en Nueva York y, tras pasar por la NCAA en las universidades de Rutgers y San Francisco, se inició profesionalmente en el país de sus padres, la República Dominicana, con los Tiburones de Puerto Plata. En 2010 dio el salto a Europa en el León, donde se convirtió en uno de los mejores encestadores de la segunda categoría española. “Cuando vine quería jugar bien y adaptarme al juego que se hace aquí, el Baloncesto León me dio la oportunidad y todo su apoyo para seguir desarrollándome como jugador. La Liga Endesa era mi sueño pero primero quería saber cómo era el juego aquí en Europa”, contó. En la misma entrevista decía estar “con mucha ilusión” y que se consideraba “un ganador nato”, destacando de sí mismo que hacía “un poco de todo” en la pista.

Tras el paso por Badalona, ha jugado brevemente en el San Jose/Unimed brasileño y, sobre todo, en Angola con los dos grandes clubs de ese país, el Atlético Petróleos Luanda y el 1 de Agosto, proclamándose con el primero de ellos campeón de la Africa Basketball League en 2015 firmando 32 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias en la final contra el Libolo en la final. No es habitual que un jugador de ese origen se gane la vida en ese continente, pero por lo que se ve se ha adaptado a la perfección y sus cualidades son muy apreciadas. Al hilo de ello, en 2011 hizo una reflexión en un blog dedicado al basket dominicano: “El baloncesto es el baloncesto, hay decisiones distintas, pero como quiera hay que poner la bola en el aro, no hay tanta diferencia”. Y respecto a su personalidad dejó una ‘perla’ curiosa: “No es lo mismo el carácter dentro de la cancha que fuera. Yo en la cancha quiero matar, pero fuera no soy un asesino, soy una persona amable”. 

Su presencia en el equipo nacional dominicano ha sido discontinuo. Sí jugó ha jugado algún Torneo de las Américas, pero faltó a la última Copa del Mundo de China.

Los últimos años los ha pasado en Angola.