Hrvoje Peric: Cuando el impulsor de tu fichaje ya no está cuando llegas

Hrvoje Peric protagonizó un ‘culebrón’ veraniego con su fichaje por el Unicaja en 2010. Cedido en la Benetton de Treviso un año, no jugaría en Málaga hasta 2011, cuando el gran valedor de su incorporación, Aíto García Reneses, ya no estaba en el banquillo del Martín Carpena. Aun así, hizo una temporada más o menos decente… dentro del naufragio general del equipo (noveno de la liga regular).

La historia tiene su miga. Peric tenía buen cartel en el baloncesto europeo. Nacido en la hermosa Dubrovnik, su periodo en Split le llevó a la primera línea del basket croata. Hasta alcanzó la internacionalidad absoluta, aunque nunca ha llegado a disputar un gran torneo. Cuando militaba en el Zadar, García Reneses se fijó en él como posible ‘3’ para el equipo malagueño, pero la directiva se opuso porque, según se argumentó, eso podría quitar foco a un canterano como Augusto Lima (pívot, por otra parte). El tira y afloja, por lo que se publicó, fue importante entre ambas partes.

Finalmente hubo decisión salomónica: el Unicaja ficharía a Peric por tres temporadas, pagando incluso un traspaso de 200.000 euros, pero en la primera campaña sería cedido a Treviso. El ‘problema’ fue que, cuando fue reclamado el siguiente verano, a Chus Mateo, el sustituto de Aíto, no pareció emocionado con ello. Más bien todo lo contrario.

Campeón del ‘scudetto’ en Venecia.

Por circunstancias en la configuración de la plantilla, Mateo casi no tuvo más remedio que ponerle a jugar. Y sorprendió a todos con su implicación y despliegue físico. Uno de esos jugadores que conecta con la grada porque se tira a por todos los balones. Llamativo que en el partido inaugural de la temporada 2011-12 ante el Gran Canaria hiciese 8 puntos en 10 minutos… ¡y cuatro faltas personales! Con algún partido brillante más, su rol tanto con Mateo, destituido posteriormente, como con Luis Casimiro, fue de jugador de la ‘segunda unidad’. Garantizaba trabajo y algún fogonazo, pero sufría enormemente en el tiro exterior. Se marchó de Málaga con un triste 12,5% en triples (3 de 23…) pero el resto de sus números para haber estado 17 minutos de media en pista fueron pasables (6,1 puntos y 3,3 rebotes). Sorprendentemente, el equipo ni se metió en los ‘playoffs’, lo que casi obligó a una importante ‘limpia’ en la que se vio afectado pese a tener un año más de contrato.

Desde entonces no le hemos visto más en España. Pasó unos meses en su país natal, en el Zagreb, antes de hacer de Italia su casa. Estuvo bien en el Vanoli Cremona (2012-13), pero donde lució como nunca fue en los cinco años con el Reyer Venezia. En la ciudad de los canales fue importante en dos títulos: el ‘scudetto’ de 2017 y la FIBA Europe Cup de 2018. Allí, sigue, pero defendiendo los colores del Alma Trieste, bastante cerca de Venecia. Ya tiene 33 años y por su tipo de juego puede seguir algún tiempo más en las pistas.

 Con el Alma Trieste, su actual equipo.