Vladimir Dragicevic: Más impresiones positivas que minutos concedidos en Vitoria

Dio la impresión de que Vladimir Dragicevic hubiese podido ser un jugador muy útil en España más allá de los solitarios 8 partidos que disputó con el Baskonia en la recta final de la temporada 2010-11. Llegó como refuerzo para ese momento concreto, pero al mismo tiempo se le firmó una opción para la siguiente campaña que no se ejecutaría, y eso que cuando estuvo sobre la pista siempre rindió. Posteriormente ha demostrado ser una pieza válida en buenos equipos europeos.

Dragicevic tenía 24 años cuando estaba firmando un muy buen año en el Buducnost (16,3 puntos y 7 rebotes) y fue reclamado desde Vitoria por otro montenegrino, Dusko Ivanovic, que no terminaba de fiarse de Esteban Batista. Y lo cierto es que los primeros encuentros le dio minutos en pista, a lo que el jugador respondió mostrándose sólido en el rebote y muy prudente en ataque, donde se jugó pocas bolas, pero casi siempre con acierto. Baste decir que su balance final en tiros de 2 puntos fue de 14 de 19, un estratosférico 74%. Promedió 4,3 puntos en 9 minutos, ahí es nada.

Sin embargo, Ivanovic dejó de confiar en él en los ‘playoffs’, descendiendo muchísimo su protagonismo primero ante el Gran Canaria y después en la rápida eliminación ante el Barcelona en semifinales (3, 2 y 4 minutos en los tres encuentros ante los catalanes). Compartir puesto con Mirza Teletovic fue un ‘muro’ demasiado alto para él, aunque la sensación de que podía haber estado más tiempo en cancha fue general. El sueño de continuar en el Buesa Arena se desvaneció entonces. Estaba conceptuando como un jugador fuerte, duro en defensa, con buenos movimientos y gran capacidad de salto.

Recibiendo instrucciones de Dusko Ivanovic.

Después su carrera ha transcurrido con buenos contratos y protagonismo creciente en Rusia (Spartak de San Petersburgo y Nizhny Novgorod), Polonia (dos etapas en el Zielona Gora, incluyendo una temporada, la 2013-14, en la que llegó a promediar 14,7 puntos y 6,7 minutos en la Euroliga) y Turquía (Banvit y TDK Kolejiller). En la presente campaña, con 33 años, se ha estrenado en Grecia con el Aris de Salónica rondando los 15 puntos y 7 rebotes, siendo uno de los pívots más destacados de la liga helena.

Según dijo en una entrevista, lo que él valora no es jugar “la Euroliga o la Eurocup, sino que lo primero sea que mi familia y yo mismo nos sintamos bien en el club para el que juegue”. No ha sido muy asiduo a la selección: sí disputó el Eurobasket de 2011, pero después se ha caído varias veces de las convocatorias definitivas, la última de ellas la Copa del Mundo de China.