Jordi Trias: Retirada con casi 39 años espléndidos

Ayer fue cuando oficialmente Jordi Trias anunció su retirada del baloncesto. Pero no lo hace como jugador ‘acabado’: el próximo 5 de noviembre cumplirá 39 años y la pasada temporada se permitió el lujo de promediar 13,9 puntos y 9,6 rebotes en 31 minutos en pista en una competición profesional como la LEB Plata. Estaba en condiciones suficientes para seguir dando guerra, pero ha decidido bajarse del autobús.

Apenas hace un año, en la 2017-18, fue importante para el ascenso del Manresa a la Liga Endesa. Pero es que no estamos hablando de un cualquiera, sino de un interior que ha ido añadiendo con los años un gran conocimiento del juego a un gran poderío físico. “Creo que mis virtudes principales son jugar veloz, bloqueo directo, continuación, jugar por línea de fondo o sin balón”, dice sobre sí mismo. Poco castigado por las lesiones, se ha conservado a la perfección. No sería raro que descolgase las botas en las próximas semanas o meses convencido por una oferta que le seduzca.

Ayuda puntual en el Valencia Basket.

Trias hizo esa pasada campaña en el Basquet Girona, el club fundado en la ciudad catalana por Marc Gasol, que llegó a ser su compañero en el Barça. Cuando fichó allí dijo que había sido como completar el círculo, ya que su formación como jugador se produjo en el extinto CB Girona (posteriormente Valvi, Casademont, Akasvayu…). Su debut en la Liga Endesa hay que buscarlo hace 20 años, en la temporada 99-2000, ante el Cantabria (“no creo que haya estado tan nervioso en toda mi vida. Me hicieron salir cuando faltaban unos segundos y cuando el equipo gana por más de veinte. Fue un choque que nunca olvidaré”), aunque no empezó a tener minutos importantes hasta la 2002-03. Darryl Middleton fue su gran referencia, suele decir.

Vendría entonces un tiempo de progresión constante que desembocó en el mejor ejercicio de su vida: la 2004-05 con 10,8 puntos y 8,4 rebotes. El Barcelona le fichó inmediatamente (sus primeros recuerdos del baloncesto son con Epi y Andrés Jiménez jugando para el equipo ‘culé’) y empezó a entrar en el radar de la selección nacional. Sin embargo, nunca llegó a disputar ningún gran torneo, descartado en la lucha por el puesto que dejó vacante Fran Vázquez antes del Mundial de Japón en 2006. Al final, en una historia mil veces repetida, Marc Gasol fue el elegido por delante de Edu HernándezSonseca. También estuvo en las ‘quinielas’ para el Eurobasket de 2007 y los Juegos Olímpicos del 2008, pero entre los Gasol, Jorge Garbajosa y Felipe Reyes había poco hueco ahí dentro.

El día del ascenso con Manresa en 2018 (Foto: FEB).

Con una Euroliga, una Liga y dos Copas como palmarés, Trias permaneció seis temporadas permaneció como azulgrana, siendo especialmente buenos a nivel de relevancia individual la 2006-07 y la 2007-08. Su momento cumbre fue el MVP de la Copa de 2007, en Málaga. “Ni lo pensé cuando estábamos celebrando. Era como un sueño. Es el torneo más emocionante que hay en el mundo, un éxtasis constante porque te lo juegas todo en un partido contra los mejores equipos”, recuerda. En aquel raquítico 69-53 al Real Madrid, él hizo 10 puntos y 4 rebotes, pero fue más votado por encima de Jaka Lakovic (16) y Juan Carlos Navarro (14).

Después sumó tres temporadas más en el Joventut, donde recuperó galones aunque no el nivel que había mostrado en Girona y además sufrió problemas para cobrar un contrato que el club no podía asumir. En 2013 no tuvo inconveniente en ‘bajar’ a Oro para ser muy protagonista en el ascenso del Morabanc Andorra a la Liga Endesa, siendo también el jugador más valioso de la competición. Un año más permanecería en el Principado antes una última experiencia en la máxima categoría como teórico quinto pívot en el Valencia Basket 2015-16.

Fue curioso que entonces volviese a Oro en un proyecto distinto: en el filial del Barcelona como ‘referencia’ para chicos jóvenes.  Desde entonces, las reseñadas aventuras en Manresa y Girona. Baste un dato de cómo anduvo en su regreso a Fontajau: en su debut sumó 22 puntos y 16 rebotes para 46 de valoración… Si no ha tenido sitio donde jugar ha sido porque quiere descansar con la mirada puesta en la siguiente página de su vida.

En el Basquet Girona, su último equipo, por ahora.