Derrick Obasohan: anotador nigeriano con solo un año en Badalona

Simplemente correcta la única temporada de Derrick Obasohan en España. Fue en el Joventut de la temporada 2011-12, cuando su pasaporte ‘Cotonou’, experiencia internacional y acreditadas virtudes anotadoras fueron un buen aliciente para que en Badalona se animasen con su fichaje. Sin embargo, tuvo un rendimiento demasiado intermitente: lo mismo alternaba una actuación decisiva con otra irrelevante.

Habitual en la selección de Nigeria.

Era un ‘3’ de 2.00 con posibilidad incluso de jugar como ‘4’ porque potencia física para ello no le faltaba. Y es que con Obahosan estamos hablando de uno de los mejores jugadores nigerianos a nivel contemporáneo. Nacido en Houston y formado íntegramente en Estados Unidos, decidió muy pronto que jugaría para el país de sus ancestros (llegaría a participar en Londres-2012, por ejemplo). A nivel de clubs, le costó hacerse con un hueco, pero terminaría siendo importante en Francia, la liga donde mejores números ofreció sin dudas.

Para llegar allí tuvo que pasar por otras competiciones menores como las de Luxemburgo, Bélgica y Portugal. Entre el Hyeres-Toulon (máximo anotador de la liga gala en 2010) y el Strasbourg se hizo acreedor de un contrato importante en el Trabonzspor turco y de ahí, en verano del 2011, al Joventut. “Es un club de mucha tradición. Me han hablado muy bien de la Penya, conozco la historia del club, he hablado con amigos míos que han jugado aquí antes, como Demond Mallet y Charles Gaines, ellos me han animado, me han dicho que la gente del club me dará un excelente en el trato, espero que pueda responder a las expectativas que mi llegada ha despertado. Me considero un jugador de equipo, puedo ayudar un poco en todo y tirar de tres. No me asusta la responsabilidad y haré lo que me pidan”, dijo a su llegada.

Celebrando una canasta en el Joventut 2011-12.

Luego fue titular en la mayor parte de los encuentros (26 de 34) y tuvo el protagonismo ofensivo que reclamó (9,2 puntos en 23 minutos), pero protagonizó la rara estadística de alcanzar mejor porcentaje en tiros de tres puntos (38%) que en los de dos (35%). Él mismo habló de la exigencia que suponía jugar en España, algo a lo que quizás no estaba muy acostumbrado: “La Liga Endesa es una competición muy dura, hay muchas equipos que juegan muy bien, por eso estoy jugando en España. Para mí es la mejor liga de Europa con diferencia”

No renovó y en aquel 2012 conoció dos equipos más muy brevemente: los Cocodrilos de Caracas (tres partidos y Boca Juniors (cuatro). No tardaría en regresar a esa Francia en la que se sentía tan cómodo: Cholet, Mónaco y Provence Basket. Este es su último club (2015-17). Desde entonces no ha jugado, protagonizando un extraño episodio el pasado verano, cuando fichó por el Evreux y renunció finalmente por “razones personales”. Su retirada no es oficial, pero con 38 años su regreso es muy dudoso.

En el Provence Basket, su último equipo.