Grupo F: ‘Anteto’ y los demás

El hombre al que todos esperan ver metiéndola para abajo una y otra vez está en este cuarteto. La presencia de Giannis Antetokounmpo convierte a Grecia en el favorito para ser campeón, siendo la segunda plaza bastante abierta entre tres escuelas tan distintas como la balcánica (Montenegro), la sudamericana (Brasil, aunque acento croata) y la oceánica (Nueva Zelanda).

GRECIA: Todos al servicio del MVP de la NBA

El Mundial de 1998 fue el último campeonato internacional en el que se podía afirmar sin género de dudas que el mejor baloncestista participante no era estadounidense. Esa es la gran baza griega: añadir a su clásico ardor guerrero y espíritu de equipo la presencia del MVP de la NBA, Giannis Antetokounmpo. Con él en el equipo, hay licencia para pensar en todo.

‘The Greek Freak’ es el prototipo de jugador moderno: puede actuar en las cinco posiciones (en la preparación incluso lo ha hecho como ‘5’) y es un prodigio físico y técnico, aunque su tiro lejano todavía deba adquirir más consistencia. Tampoco le hace demasiada falta porque con su primer paso y su longitud de brazos es capaz de desbordar casi a cualquier defensor que se le ponga por delante. Y en situaciones de rebote ofensivo y a campo abierto resulta sencillamente imparable. Como es lógico, toda la maquinaria helena se ha puesto a su servicio, incluyendo la preselección de sus hermanos, Thanasis y Kostas, con el primero de ellos también mostrando que puede ser útil y entrando en el equipo definitivo.  Veteranos que en otros torneos habían tenido toda la responsabilidad sobre sus hombros, como Giannis Bouroussis y Kostas Papanikolau, estarán ahora al servicio de su ‘jefe de filas’, que tendrá como mejor socio a un base listo y que hace muchísimo daño a defensas que dudan como Nick Catathes. Una duda: ¿falta tiro exterior? Gran desafío para Thanasis Skourtopoulos, un técnico de ‘perfil bajo’ que está haciendo un digno trabajo.

Grecia es favorita para ser campeona de grupo y pasar sin derrotas a la segunda fase, pero será entonces cuando tenga que ofrecer su auténtica valía en un partido que se prevé clave con el segundo del grupo E, con el que probablemente se juegue el pase a cuartos. A partir de entonces, sin miedo a nada.

Giannis Antekounmpo (Foto: FIBA).

BRASIL: Treintañeros con muchas ganas de bailar samba en el parquet

Uno de los equipos más veteranos de la competición, también a la espera de que vuelva a haber una hornada que renueve las caras en los minutos importantes. La mezcla entre un entrenador croata y tan mítico como Aleksandar Petrovic y el estilo brasileño, con un baloncesto alegre, promete de verdad.

 Cinco hombres tienen más de 30 años y los hay en todas las posiciones. Marcelinho Huertas, con 36, viene de demostrar en Vitoria que todavía tiene baloncesto en las manos, lo que espera refrendar en Tenerife; Leandrinho Barbosa, de 36, se ha pasado media vida ‘enchufando’ triples imposibles en la NBA y en la clasificación para China siguió haciéndolo; Marquinhos, de 35, es otro gran ‘clásico’, aunque quizás menos conocido; Alex García, de 39, sigue siendo un escolta explosivo, y por último Anderson Varejao, de 36, se ha preparado específicamente para llegar al torneo. ¿Qué esperar de los más jóvenes? Rafa Luz, Vitor Benite y Augusto Lima cumplen temporada tras temporada en España, mientras que Cristiano Felicio y Bruno Caboclo a menudo dejan detalles interesantes, pero no terminan de encontrar un rol importante en la NBA.

Este grupo quizás es el que tiene el segundo puesto más abierto de todos, con brasileños, montenegrinos y neozelandeses aspirando a ello si se da por hecho que Grecia ganará a todos. Tras la decepción de Río-2016, cuando el anfitrión no pasó de la primera fase, conseguirlo esta vez les sabría muy bien.

 

Leandrinho Barbosa es uno de los nombres propios del combinado carioca

NUEVA ZELANDA: A los ‘Tall Blacks’ les gusta ir de tapados

Aquel alucinante cuarto puesto en 2002 quedó como un hito casi insuperable para el baloncesto neozelandés. Pero no conviene menospreciarlo: puede que ahora no tengan tantos jugadores conocidos en el concierto internacional como entonces, pero siguen jugando con un corazón enorme y la ‘haka’ siempre puede ser un arma inesperada.

La pujanza de la NBL, la competición australiana, y la integración en ella de los New Zealand Breakers, ha hecho que el flujo de jugadores desde Oceanía a Europa no sea tan frecuente como en otras épocas. Los casos de Tai Webster, en el Galatasaray, y ‘nuestro’ Isaac Fotu, la próxima temporada en Treviso, se ha convertido casi en excepciones. Ambos pueden parecer referentes por el hecho de haber llegado más lejos, pero se trata de un equipo muy compacto en el que el protagonismo se ha repartido mucho tradicionalmente. De hecho, si por algo se distinguen tanto Webster (cuyo hermano Corey también está en la selección) como Fotu es por su falta de individualismo sobre la cancha. Lástima no haberle podido ver más en San Sebastián hace unos años, pero Tom Abercrombie siempre pareció una pieza de mucho calibre, uno de esos jugadores que son capaces de hacer muchas cosas al mismo tiempo y dar un punto de calidad sin exigir un lucimiento personal.

Si hubiesen caído en otro grupo más desequilibrado, su futuro sería oscuro, pero sorprender a Brasil y a Montenegro no parece imposible. Poner un pie en la segunda fase, algo que ya lograron en España-2014, sería más que suficiente para los ‘Tall Blacks’. En su día el seleccionador Paul Henare fue uno de ellos, por cierto.

Isaac Fotu penetra a canasta en los Juegos de Río (Foto: FIBA).

MONTENEGRO: Pequeños, pero ex yugoslavos (con lo que eso supone)

Con unos 625.000 habitantes es el país de menor población entre los que compiten en China. No parece importarles nada cuando se juega tan bien al baloncesto como en los Balcanes. Si Eslovenia fue campeona de Europa, ¿no puede Montenegro llegar lejos en el Mundial?

Jugadorazos no le faltan, claro. El más evidente es Nikola Vucevic, que llega tras su mejor año en la NBA promediando 20 puntos y 12 rebotes con los Orlando Magic. Ni brasileños ni neozelandeses tienen un ‘5’ de tanta categoría. Eso si: se le suele reprochar que le cuesta defender. Que el juego interior es el fuerte del equipo lo confirma que su suplente sea uno de los mejores de la Liga Endesa, Bojan Dubljevic, tipo de enorme carácter y eficacia que es adorado en ‘la Fonteta’. Si juegan juntos, puede ser terrorífico. También tenemos muy vistos (en el buen sentido, eh) a Marko Todorovic, fundamental para dejar espacios a los pívots como ‘4’ abierto, y Dino Radoncic, hipotéticos titulares. Por fuera no van tan sobrados. Les hubiese venido bien Tyrese Rice, que tiene el pasaporte de anteriores citas internacionales, pero el nacionalizado será Derek Needham, otro base bastante menos conocido pero que fue clave para la clasificación con un enorme partido ante Ucrania. Zvezdan Mitrovic tuvo desde el banquillo gran mérito para lograr aquello.

Aunque solo sea porque sus mejores jugadores parecen en un momento óptimo de sus carreras, Montenegro es ligeramente favorito en la ya reseñada batalla por el segundo puesto del grupo ante Nueva Zelanda y Brasil. Lo malo es que no tendrá margen de error si, como parece, pierde en el debut ante Grecia. 

Nikola Vucevic (Foto: FIBA).

Calendario:

Jornada 1 (1 de agosto):

10.00: Nueva Zelanda-Brasil

14:00: Grecia-Montenegro

Jornada 2 (3 de agosto):

10.00: Montenegro-Nueva Zelanda

14:00: Brasil-Grecia

Jornada 3 (5 de agosto):

10.00: Brasil-Montenegro

14:00: Grecia-Nueva Zelanda