Copa del mundo 2019: Serbia, ¿A cuánto está del oro?

Son competitivos y ya pasaron su travesía del desierto, en años en los que debieron nutrirse con una generación que no llegó a existir, criados en años de una infausta guerra que truncó trayectorias. Tras el oro de Turquía’01 e Indianapolis’02, todo fue oscuridad en la Selección Serbia, hasta que, de forma sorprendente, se plantaron en la final del Eurobasket polaco de 2009. Un triple de Milos Teodosic, de amargo recuerdo para el aficionado español y en particular para Jorge Garbajosa, hizo continuar aquella dinámica y confirmar el camino de baldosas amarillas nuevamente. En las dos últimas citas a nivel mundial, la Copa del Mundo’14 y los Juegos de Río’16, han jugado la final ante los inalcanzables estadounidenses. Lograr con ambas medallas de plata el mayor peldaño posible y claudicar ante lo imposible. ¿Están preparados para vencer a USA hoy? ¿Al resto de favoritos? ¿A cuánto están de la medalla de oro?

Endesa Basket Lover fue testigo en directo en el OAKA ateniense, de su victoria en el Torneo Acrópolis, derrotando a los anfitriones griegos en la final, ente un ambiente típico de ese escenario (aunque fuese amistoso, el vello se erizaba cuando las diecisiete mil almas presentes, gritaban al unísono “Hellas, Hellas”). A lo largo del cuadrangular en el que batieron a los citados griegos, junto a las decepcionantes Turquía e Italia, mostraron ser un combinado muy sólido, con pocas fisuras y buscando pulir sus mayores virtudes, que iluminaron y taparon sus defectos.

Los hombres entrenados por Aleksandar Djordjevic cuentan con veteranía y armas en todas las posiciones. La triste y grave lesión en la rodilla de Dragan Milosavljevic, les restará contundencia en la posición de alero, pues estaba siendo el titular de manera habitual. Tanto el veterano Marko Simonovic como Vladimir Lucic deberán suplir tal posición, si no deciden variar y colocar a escoltas o teóricos ala-pívots que, por su polivalencia, pueden hacerlo).

En la dirección, el base titular parecer ser Stefan Jovic, tal y como lo fue en el Eurobasket de 2017, hombre de contrastada sobriedad y confianza de su entrenador, siendo el otro director de juego Vasilije Micic. Micic, a la larga, puede ostentar más galones que el teórico titular, por importancia y capacidad anotadora, tras la enorme temporada en Anadolu Efes. Un base muy grande (1,95) del que esperarán muchas responsabilidades, si contamos con la baja de Milos Teodosic.

¿Es un grave problema la baja de Teodosic? El actual base de la Virtus Bolonia es intuitivo, muy anotador si conviene y un genio de nuestro continente, capaz de cambiar dinámicas de partidos. Sin embargo, sobre su virtud de generar y distribuir juego, no sea eso quizás lo que más echen de menos, al contar con enormes jugadores con visión en la pista, como Bogdan Bogdanovic o Nemanja Bjelica, al margen que estos dos deberán asumir mayor rol anotador. Son los señalados. Además, de tener al mejor pasador en el mundo en la posición de pívot, Nikola Jokic y uno de los mejores, Boban Marjanovic.

Ya puestos, hablemos de los pívots. Recordamos con especial cariño el Mundial junior de Novi Sad en 2007 en el que, en casa, se proclamaron campeones. Allí, los serbios contaban con dos pívots sensacionales en el quinteto titular, el contundente Miroslav Raduljica y el genial “gordito” Milan Macvan, MVP de aquel torneo. Y desde el banco, el gigantón Boban Marjanovic. Pues exactamente serán los tres mismos pívots que jugarán esta Copa del Mundo en China, con la sola variación que han encontrado el “gordito” de nivel superlativo en vez de Macvan, un auténtico número uno, en Nikola Jokic. Por su sapiencia, es un jugador devastador que domina todas las artes de nuestro deporte. Aunque como bien puntualizaba el maestro Fran Fermoso desde las gradas del OAKA, “saca más partido recibiendo con la posición ya ganada, que cuando recibe en poste bajo”. Y era cierto. Todo ese trabajo previo, totalmente perdido en el baloncesto moderno, le da más efectividad para tener fijado e inoperante a su defensor, que tener que estar batallando desde el poste bajo con la posesión del esférico, a base de botes, por unos metros. También vimos que con las defensas FIBA, más cerradas, a un hombre desequilibrante como Marjanovic y sus 2,22 de estatura, recibía poco más que balones bombeados. Lentos y poco efectivos, sacándole a veces de su posición, de su buen uso será una de las asignaturas de Djordjevic. Aunque como todo un lujo, cuentan con el pívot de Olympiacos, Nikola Milutinov, que este sí sabe también de ganar posiciones y recibir pases bombeados.

Los ala-pívots. Nos llama la atención y nos agrada una presencia como la de Stefan Bircevic, que si por calidad es inferior al del resto de sus compañeros -en su mayoría-, cierto es que da exactamente lo que necesita su equipo: defensa inteligente en cortar líneas de pase y lanzamiento exterior. Y lo cubrirá, seguro. Y Nemanja Bjeliça, todo lo que sabe dar, con su movilidad de escolta, sumado a su tiro exterior, será puntal otra vez. La importancia de ambos se acrecenta, puesto que con la baja de Milosavljevic -que en momentos puntuales, pudiera jugar como “4”-, lo que mostró el Torneo Acropolis es que, simultaneando dos centers en pista, aquello no funciona. Y es un problema, porque es de la posición de la que más jugadores disponen. O sea que, su presencia en pista, así como el nivel que ofrezcan, será un buen termómetro que calibre opciones.

Y para finalizar, el otro gran termómetro: la defensa. Ya hemos recalcado que la defensa interior, con los tres pívots mencionados, deberá ser contundente por una razón. Siempre hablando de los enfrentamientos ante los previsibles favoritos a conquistar la Copa del Mundo, ¿tiene este equipo calidad defensiva en el perímetro para contrarrestar a las otras potencias? Respecto a Francia, Australia, Estados Unidos… (y sumen quienes crean que deben estar aquí), sus jugadores no tienen el talento defensivo en uno contra uno, como para encararlos, porque lo deberán hacer con auténticos atletas. Por ello, cargar sobre el lado del balón, hacer una completa y perfecta defensa de 5 contra 5, con sus ayudas y sobre todo, contar con la seguridad de tener el aro y la zona protegidos, se supone primordial.

Pues estos son sus poderes. Cuando flojeaban en tiro exterior, luego se despachaban con individualidades capaces de anotar tres triples consecutivos y resquebrajar cualquier posibilidad del adversario. Son así. Serbia, ¿a cuánto estás del oro? Pronto lo sabremos.