Grupo B: Argentina, un paso por encima de los demás

Los argentinos aparecen como teóricos favoritos, en parte porque llegan con todo el potencial que tienen, en parte porque rusos y nigerianos, que podían discutirles el primer puesto del grupo,  no pueden decir lo mismo. Ambos se disputarán supuestamente el segundo billete a la siguiente fase a la vista de que nadie confía en Corea del Sur.

ARGENTINA: Scola y la ‘nueva hornada’ volverán a tirar de orgullo

Obviamente, los días de gloria de la ‘generación dorada’ ya pasaron, pero hay un nuevo grupo de jugadores interesante y con la clásica ‘hambre’ argentina que puede dar muchísimos dolores de cabeza a quienes se pongan por delante.

Como un vestigio muy vivo del pasado continúa llevando la bandera del equipo Luis Scola a sus 39 años. Pero su aportación no es meramente anímica, sino que todavía es un jugador que castiga en ataque a quien se le pone por delante con una variedad de recursos técnicos que ha estado entre los mejor del basket FIBA durante las dos últimas décadas. Promedió 16,7 puntos y 8,1 rebotes en la clasificación. El empuje lo pondrán Facundo Campazzo y Nicolás Laprovittola, ‘top’ entre los bases de la Liga Endesa la última temporada y que compartirán camiseta blanca la próxima. Con ellos no falta el descaro, lo mismo que con el emergente Luca Vidolza. Es casi imposible encontrar un trío de bases mejor en el campeonato. A buena parte del resto (Gabriel Deck, Lucas Redivo, Nicolás Brussino, Marcos Delia) también los conocemos. Y sabemos que son perfectos para ir a la guerra.

El campeón de 1950, en el primer Mundial, y subcampeón en 2002, en aquella polémica final ante Yugoslavia, debe estar como mínimo en la segunda fase. Y, a partir de entonces, soñar y soñar, algo en lo que son expertos los argentinos cuando tienen un balón naranja en las manos.

Facundo Campazzo (Foto: FIBA).

RUSIA: Lejos del respeto que infunde el campeón de Europa de clubs

Tener al campeón de Europa de clubs, el CSKA, no equivale a tener una selección pujante, y menos cuando tu gran estrella, Alexey Shved, se cae de la convocatoria faltando dos semanas para el evento. El baloncesto ruso está ante una gran oportunidad de volver a ser importante a nivel de selecciones, pero todavía está esperando una gran hornada que le sitúe donde estuvo tanto tiempo (subcampeonatos en 1994 y 1998 aparte de la retahíla de podios bajo la URSS).

La ausencia de Shved da galones a Vitaly Fridzon, cuyo mejor momento, con 33 años, ya ha pasado, aunque sigue teniendo importancia en el Lokomotiv Kuban. Mikhail Kulagin, Andrey Vorontsevich, Sergey Antonov y Nikita Kurbanov apenas tienen peso en el CSKA excepto en las competiciones locales. También del equipo moscovita se había preseleccionado a Joel Bolomboy, pero se cayó por lesión. Hubiese venido bien para compensar la ausencia, bastante previsible esta, de Timoftey Mozgov. No habrá ningún otro nacionalizado.

El primer partido ante Nigeria será decisivo. Ambos aspiran al segundo puesto, si se da por hecho que Argentina será campeón de grupo. El que se anote ese pulso entre rusos y africanos tendrá muchísimo terreno ganado.

Vitaly Fridzon (Foto: FIBA).

NIGERIA: Mucha experiencia en grandes ligas y un líder ‘complementario’

Nigeria parece haberse tomado muy en serio la Copa del Mundo. Hizo una amplia preselección de la que ha ido descartando jugadores tras una gira que le llevó por varios países. Mucho material NBA y de grandes ligas europeas.

Al-Farouq Aminu es un ‘4’ complementario en la NBA que con su selección dispondrá de mayor número de tiros que poder ‘gastar’. Utilizado en Estados Unidos como especialista defensivo, últimamente hasta ha mejorado en el tiro y acaba de firmar en los Blazers el mejor de sus nueve años en la liga. No estará solo: Ekpe Udoh es un seguro ahí abajo y sabe bien lo que es jugar partidos importantes, Josh Okogie acaba de tener una campaña decente con los Wolves, Stan Okoye ha sido el jugador revelación de la Liga Endesa 2018-19, Ike Diogu tiene mucha experiencia y Michael Eric intentará empezar a demostrar que, como es habitual, el Baskonia no tiene mal ojo.

Es el equipo africano más potente (convincente 10-2 en las eliminatorias) y todo hace indicar que se jugará con Rusia el segundo puesto del grupo. La barrera de los octavos de final (su tope en la edición del 2014 en España) es un desafío considerable.

Al-Farouq Aminu (Foto: FIBA).

COREA DEL SUR: Condenados, en teoría, a irse a casa sin ganar

Aunque su clasificación resultó sencilla (10-2 de balance), sería un sorpresón que los coreanos consiguiesen acceder a la siguiente ronda o que incluso alcanzasen a ganar alguno de sus tres partidos.

Todos sus jugadores disputan la liga del país, donde el balón es monopolizado por los extranjeros y el tiro de tres puntos es un recurso insistente, aunque en eso en concreto parecen haber ido siempre por delante del resto del mundo. De esa competición  sale el nacionalizado Ricardo Ratliffe (nombre asiático Ra Gun-ah), un pívot pequeño pero muy móvil que fue el auténtico héroe en la fase (26,7 puntos y 12,5 rebotes de media). Hay mucha veteranía en el resto del ‘roster’, con varios jugadores que superan los 30 años como el base Kim Sun-Hyung, el escolta Park Chan-Hee y el alero Yang Hee-Jong. De las pocas selecciones sin un solo hombre de 2,10.

Todo lo que sea mejorar el penúltimo puesto de hace 5 años en España será un éxito. Acercarse mínimamente al undécimo lugar de 1970 (el truco es que solo hubo 13 participantes), una utopía.

Ricardo Ratliffe (Foto: FIBA).

Jornada 1 (31 de agosto)

10.30: Rusia-Nigeria

14.30: Argentina-Corea del Sur

Jornada 2 (2 de septiembre)

10.30: Nigeria-Argentina

14.30: Corea del Sur-Rusia

Jornada 3 (4 de septiembre)

10.30: Corea del Sur-Nigeria

14.30: Rusia-Argentina