Dmitry Flis: El ruso de hombro maltrecho que creció en Badalona

Unos casi perennes problemas en el hombro impidieron probablemente que Dmitry Flis se asentase en la Liga Endesa. Se trató de un jugador muy interesante, que mezclaba la fortaleza de su país de nacimiento, Rusia, con el aprendizaje pulido en una cantera tan prestigiosa como la del Divina Seguros Joventut. Al borde de los 35 años todavía sigue en activo, en el Novosibirsk de su país natal, pero no parece que su carrera vaya a dar ya mucho más de sí.

Flis nació en Kaliningrado, pero llegó siendo apenas un adolescente a Badalona. El proyecto tenía una pinta enorme: un jugador fuerte, con buena mano y fundamentos estupendos. En su etapa como junior impresionó y consiguió debutar con el primer equipo de la mano de Manel Comas en un Real Madrid-Joventut de la temporada 2001-02.

En 2005 con el Joventut.

Su verdadero crecimiento, no obstante, se retrasaría un tiempo, siendo tutelado de forma muy personal por Sito Alonso. Podía jugar en Liga EBA en el filial verdinegro y en el Prat, pero todavía no había conseguido la nacionalidad española, así es que solo podía ser alineado como extracomunitario. Hasta la 2004-05 no consiguió un puesto fijo en la rotación, ya con Aíto García Reneses en el banquillo.

Fueron un par de campañas a buen nivel, ganando títulos como la Eurocup del 2006, la Copa del 2008 y la ULEB Cup el mismo año, pero entonces llegaron los temidos problemas físicos, centrados en un hombro derecho que terminaría operándose de una vez por todas. Vivió un par de cesiones, primero a Lleida en LEB Oro (2008-09) y luego al Obradoiro en lo más alto, pero en Santiago no llegó a debutar porque la ACB no le consideró nacional. Fue un momento muy amargo para él, entrenando en Badalona pero sin jugar. Se vio obligado a levantarse.

Cuando volvió a regularizar su situación, en la 2010-11, Joventut confió de nuevo en él para tener un papel muy complementario como cuarto pívot. Desde entonces solo ha jugado en la Liga Endesa una vez más, en la 2015-16 con el Manresa tras superar un periodo de prueba y en similar perfil. Cerró en el Nou Congost una trayectoria de 152 partidos en la élite y unos discretos 3,8 puntos y 1,8 rebotes en 12 minutos.

Su mercado ha estado esta década más en la LEB y Rusia, adonde acudió un par de años en la búsqueda de relanzar su carrera (2013-15 Yekaterinburgo) y donde está ahora. En la segunda categoría española hizo un buen trabajo tanto en Andorra, con el que logró un ascenso desde Plata, como en Ourense y Coruña, rondando casi siempre los 10 puntos y 4 rebotes de media y manteniéndose bastante alejado de las lesiones que tanto le han atormentado. Cada vez ha tendido más a salirse fuera para tirar.

En el Novosibirsk, de la Superliga 1 rusa, no lo ha hecho tampoco mal (9,2 puntos y 4,2 rebotes). España es un país que adora y no sería raro volver a verle por aquí para apurar su trayectoria en el baloncesto.

CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ

Su último equipo, el Novosibirsk.