Marcus Lewis: Pocos centímetros, pero mucha fuerza en Murcia

Tuvo sus luces y sus sombras, pero en general el rendimiento de Marcus Lewis en Murcia fue bueno en la temporada 2012-13. Demostró justo lo que se sabía de él: siendo pequeño (2,03), podía ejercer perfectamente de ’5’ dado la energía con la que se empleaba en defensa y lo depurado de sus movimientos en el poste bajo en ataque. A muchos les sorprendió que no continuase: con 11,8 puntos y 6,2 rebotes en 24 minutos (13,2 de valoración) hoy en día se es considerado un interior aprovechable en la Liga Endesa.

Lewis, californiano, siempre tuvo que luchar contra el prejuicio de su estatura. Repartiendo su etapa universitaria entre Portland y Oral Roberts, no consiguió entrar en el ‘draft’ ni tampoco asaltó el sueño de la NBA pese a sus grandes números en la entonces D-League (15,1+12,7 en la 2011-12). Fuera de Estados Unidos apenas había jugado unos meses en Polonia y un verano en Venezuela antes de fichar en Murcia, donde su primer mes de competición quitó el hipo con grandes actuaciones (por encima de 24 de valoración en tres de los cuatro primeros partidos).

UCAM Murcia 2012-13 

Ya no pudo mantener ese nivel, aunque de vez en cuando se marcó algún partidazo. Lo conseguía sobre todo cuando no abusaba del tiro y sumaba un rebote tras otro con aparente facilidad. Especialmente llamativos su 20+12 ante el Estudiantes y su 25+10 ante el Iberostar Tenerife. Al menos durante la primera parte de la competición se le vio contento. “Estoy muy feliz en Murcia. La Liga Endesa es una gran competición. Había escuchado cosas muy buenas y son ciertas, es la que está más cerca de la NBA en el mundo. No tengo nada malo que decir de ella. Y el resto también. Todo el mundo en Murcia es genial, me gusta jugar aquí. Me cuidan mucho, mis compañeros son increíbles, gente muy grande que me ayuda. Me dan clases de español, son abiertos, me echan una mano y se lo agradezco. Los entrenadores, la ciudad… todo fántastico, ¿cómo podría quejarme?”, le contaba a Dani Barranquero en acb.com en octubre en un artículo en el que repasaba su trayectoria hasta entonces. También contaba alguna de sus aficiones: una más o menos habitual como jugar a la Play 3 y otra más exigente: crear su propia música.

En el Gravelines

También reconocía que su limitación se convertía al mismo tiempo en su fuerza: “No seré alto, al menos para mi posición, pero con buena condición física y buena colocación en pista puedo ser un gran reboteador. Cahrles Barkley era mi jugador favorito, me encantaba su juego. Era bajito, como yo, pero hacía mucho. Fuerte en la pintura, rápido, me encanta el solo hecho de oír mi nombre tras el suyo. No era gigante pero siempre se hacía hueco con ese tamaño. Esa es la forma en la que me gusta jugar a mí”.

El siguiente verano se marchó al Gravelines. Corea (Busan), Israel (Hapoel Gilboa Galil), Argentina (San Lorenzo), Angola (Libolo) y Letonia (Ventspils) fueron sus últimas paradas antes de retirarse seguramente todavía con baloncesto en las manos, en 2016, al cumplir los 30. Su vista estaba centrada en el mundo inmobiliario, donde ha trabajado para un par de agencias en Las Vegas. Según su perfil de LinkedIn, su vinculación al baloncesto la mantenía como fundador de sportsilo.com, una web interactiva en el que sus usuarios podían valorar a jugadores, entrenadores y demás. Pero el dominio ya no está activo.

CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ

Imagen de su perfil de Gravelines.