Marc Gasol, un líder con honores

Marc Gasol es campeón de la NBA. Puntualizamos: Marc Gasol es el pívot titular del equipo campeón de la NBA. Su presencia con la franquicia de Toronto Raptors ha sido decisiva en pos del título en tres eliminatorias durísimas (Philadelphia, Milwaukee y la finalísima ante Golden State). Los canadienses tuvieron multitud de argumentos para lograr el anillo: supieron tener rachas de aciertos de tiro exterior en Kyle Lowry y Danny Green, momentos de locura anotadora de Pascal Siakam, convicción para que Fred Van Vleet entrara hasta la cocina en su búsqueda del aro y cuando las cosas no funcionaban, ya estaba Kawhi Leonard, estrella para todo.

No nos vamos a extender en el grueso libro de virtudes del equipo, pero sí remarcar lo que Marc Gasol hacía y muy bien: ser el “Master & Commander” desde el poste alto. Hacerle llegar el balón a la altura de la bombilla y una vez allí, que el resto de sus compañeros viviesen muy bien. Porque sabían que su pase era certero para una canasta o la antesala del pase para una canasta. Su dominio servía para surtir a las esquinas, a cortes de sus colegas o cualquiera que ganase posiciones bajo el aro. Porque el repertorio es amplio y con él en esa posición, los Raptors jugaban de lujo. Una prueba más que expone el valor que se le da allí.

De cara a la Selección Española en la próxima Copa del Mundo de China, Marc Gasol será nuestro referente interior, el “5” titular del equipo. Con la baja por lesión de su hermano Pau, Marc se ve obligado a ganar mayor protagonismo y nosotros, como aficionados, encomendarnos a él. Esto es un cuento que nos suena, porque ya lo hemos leído, en el Mundobasket turco de 2010 o el Eurobasket esloveno de 2013, donde un triple de Teodosic -que cuanto más lo vemos, más increíble nos parece- apeó a los nuestros de semifinales y otro triple fallado, nos dejó fuera de la final en Ljubljana. Allí ya mostró un papel predominante en los sistemas, tanto de Sergio Scariolo como de Juan Antonio Orenga. Estamos ante un tipo con una inteligencia superlativa, que entiende las instrucciones de la banda y lo que sucede en la pista, que optimiza los recursos de los demás y con su calidad innata, sabe cuándo y como decidir individualmente.

Desde su bienvenida a la élite del baloncesto, mostró la contundencia en las zonas como para ser el mencionado referente. Por técnica individual y por sapiencia, factor fundamental por encima de estadísticas en auparle a ser el mejor defensor de la NBA. Su tiro de tres progresando constantemente y con el añadido y bello arte de compartir la pelota, lo hacen ser uno de los objetivos de promoción de la próxima Copa del Mundo de China, una estrella rutilante. Su perseverancia por ganar, su veteranía y la impresión que da su presencia a los demás, le otorgan la etiqueta de líder. Líder en nuestros representantes, en aspirar a lo máximo. Porque ya sabe lo que es llegar a la cumbre y ganar, como en el pasado junio.

En los 20 partidos en torneos oficiales que ha disputado sin la compañía de su hermano Pau, ha logrado promediar en 28 minutos de juego 13,4 puntos, con un 54,6% en tiros de campo. Reiterando la evolución en su lanzamiento triple, curioso es ver ahora que, en el Mundial turco no intentó ningún intento triple, mientras que en Eslovenia, en 9 ocasiones (anotando 4, para un 44,4%). Sus estadísticas las rematamos con 7,2 rebotes y 3,1 asistencias.

Él habla de veteranía en sus compañeros, jugadores curtidos para saber decidir en los momentos decisivos. Será una Selección Nacional con un buen cargamento de medallas condecorándoles, resultado del éxito del “tú o yo” en situaciones clave. Y entre todos ellos, Marc Gasol, por su carácter e inteligencia, será nuestro líder, con honores. Aunque él no lo admita. Pero los verdaderos líderes son así.