Alberto Alzamora: Rentabilizando las horas de gimnasio

Turno para Alberto Alzamora, un jugador probablemente menos conocido que su hermano Alfonso, pero de características similares en el sentido de la solidez y el gusto por jugar por el equipo. La diferencia entre ellos, aparte de los cinco años más que tiene nuestro protagonista de hoy, es que desarrollaron su juego desde posiciones diferentes: uno alero, el otro pívot.

En el Patronato Mallorca 92-93

Nacido en Palma de Mallorca, nuestro protagonista empezó a jugar “un poco tarde, a los 13-14 años. Era el típico chaval bastante desarrollado hacia fútbol y judo. Pero me tiraba mas el basket, así que decidí probarlo”. Se le dio bien y destacó dentro del contexto del ‘boom’ que hubo en España con nuestro deporte en la década de los 80. Fue reclutado para el programa Siglo XXI de la Federación Española y el Granollers le ofreció una beca para incorporarse a sus categorías inferiores. “No lo dudé”, recuerda.

Allí estuvo cuatro años, desde los 14 a los 18. “Formamos varios equipos que solían dar bastante guerra a las canteras clásicas de Joventut y Barça, con jugadores como Jordi Millera, Rafa Talaverón, Francesc Solana, Xavi Sánchez-Bernat , Maiol Cisteró”, apunta. Como todos ellos, terminaría debutando con el primer equipo. Fue en la quinta jornada de la temporada 91-92 ante el Valvi Girona, con 10 minutos en cancha en los que logró 3 puntos. “Fue un poco sorpresa ya que había unas cuantas bajas y empecé a entrenar esa misma semana y me convocaron. Nos iban dando una paliza y los últimos 10 minutos jugamos con los jóvenes. Pudimos maquillarlo un poco. Creo que pese a que estaba un poco nervioso, fue una buena experiencia. A partir de ahi, me pude quedar toda la temporada con el primer equipo. A Josep Maria Oleart se lo agradezco enormemente. Aprendí muchísimo ese año con Joan Creus, Kenny Walker ,Óscar Cervantes…”.

Tenía solo 17 años y se decidió cederle al Patronato Mallorca, en Primera B, pero aquello no salió bien. “Tenía mucha ilusión por foguearme y jugar minutos de calidad, pero al segundo mes ya no cobrábamos y el equipo tristemente desapareció en febrero. En mayo empecé el servicio militar y jugaba con el Alcudia en Segunda, lo que estuvo bien para pillar confianza”. Sin embargo, empezó una mala racha, primero con una lesión grave de tobillo y después con una depresión, lo que le hizo apartarse del basket durante un tiempo. “A partir de eso, me quedé en casa con mi familia y empecé poco a poco a recuperar la ilusión. Salió la oportunidad de reengancharme con el Inca, con el cual disfrutamos de buenos años”, dice.

Un par de temporadas positivas en LEB le dieron de nuevo la oportunidad de jugar en la máxima categoría en la 99-2000, ocho años después de lo de Granollers. Fue el Girona quien le llamó. Jugó poco, pero “disfruté mucho de le experiencia de coincidir con Pablo Laso , Darryl Middleton , Larry Stewart…”. A partir de entonces alternó temporadas en Inca con experiencias lejos (Askatuak, Melilla –donde llegó a ser MVP de la Copa del Príncipe 2000-01–, el Aveiro portugués), “muy cómodo, con diferentes roles”.

Homenajeado en el 2010. 

Sus últimas temporadas las pasó entre equipos potentes de EBA de la isla, incluyendo ascensos con Bahía San Agustín y Basquet Pla (con este equipo colgó las botas definitivamente en la 2013-14, ya cumplidos los 40 años), pero ya por entonces trabajaba como entrenador personal en un gimnasio.

El mayor de los Alzamora se ve como “un jugador bastante intenso defensivamente y buen reboteador, sobre todo ofensivo. Cuando jugaba de ‘3’ utilizaba la fuerza para postear, mientras que al final de mi carrera estuve más interior como ‘4’ e incluso ‘5’. Mi defecto principal era que era muy lento tirando y necesitaba confianza para anotar”. Entre risas sostiene que “todas las horas extras que pase en el gimnasio las debí pasar practicando el tiro”.

No se ha desvinculado del baloncesto en absoluto. “Mis hijos lo practican y he colaborado en los diferentes clubs que han jugado con tecnificaciones, como entrenador ayudante y organizando campus. Actualmente, regento un Estudio de Entrenamiento Personal y Grupal. En verano, trabajo con jugadores jóvenes y a profesionales para mantenerlos en forma”.

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