Viktor Sanikidze: Inadvertido en el Estudiantes y venerado en Zaragoza

No está retirado oficialmente Viktor Sanikidze, pero tiene bastante pinta de ser así. No juega un partido desde octubre de 2016, cuando sufrió una grave lesión de rodilla de la que no parece haberse recuperado lo suficientemente bien como para que en todo este tiempo algún club haya confiado en él. Cuando a este ala-pívot georgiano se le pregunta sobre la cuestión, elige no responder. No ha debido pasarlo bien en absoluto.

Muy joven, antes de llegar a Estudiantes.

Sanikidze mezcla los buenos y los malos recuerdos con España. Para él debió ser una decepción contar con muy pocos minutos en el Estudiantes, al que llegó en el verano de 2006 después de ser MVP del Campeonato de Europa sub-20 ‘B’, disputado en Portugal. En aquella cita se había ‘salido’, fruto seguramente del tiempo que llevaba ya acostumbrado a jugar a alto nivel en la liga francesa con el Dijon. Hasta había entrado en el ‘draft’ de 2004 (número 42 por Atlanta Hawks, aunque la NBA solo la olería en alguna liga de verano con los Spurs)

Era todavía una gran promesa, pero la apuesta del ‘Estu’ fue inequívoca. Otra cosa es que apenas le dieron cancha en la 2006-07 (80 minutos en 12 partidos, solo 16 puntos y 15 rebotes en total) y la 2007-08 la pasó en blanco por una lesión.

Tuvo que reconstruir por primera vez su carrera. Lo hizo primero en casa, en el Dinamo de Tiblisi, y luego en la modesta liga de Estonia, pero lo acabaría consiguiendo. Fichó por la histórica Virtus de Bolonia, lo que le abrió las puertas del Montepaschi Siena, que en aquella 2012-13 era todavía el gran dominador en Italia.

Cuando el CAI Zaragoza le llamó en verano de 2013, lo hizo ya con vitola de estrella: una amenaza ofensiva constante como ‘4’ abierto e incluso penetrando, formando una gran pareja interior con su compatriota Shermadini promediando 9,7 puntos y 5,3 rebotes en 23,5 minutos en pista.

“Hemos luchado y hemos estado muy cerca. Si no conocieses al Real Madrid y solo lo hubieras visto jugar contra nosotros, no podrías decir que es más fuerte que el CAI. Hemos jugado al mismo nivel, pero ellos han demostrado que están a un gran nivel y por eso se han llevado la victoria. Sin embargo, nosotros hemos peleado hasta el final demostrando que somos un equipo duro”, comentó tras los cuartos de final perdidos ante los blancos. Sus palabras entonces ya sonaban a despedida: “Ha sido una temporada muy buena. En primer lugar estoy muy orgulloso de mis compañeros. Son un grupo increíble, he hecho muchos amigos y les estoy muy agradecido. Por supuesto también al cuerpo técnico, a los patrocinadores, al presidente, a todo el mundo. Han sido muy amables conmigo y ha sido una temporada realmente especial para mí; la recordaré siempre”.

Intentando deshacerse del marcaje de Porzingis con el CAI Zaragoza. f

Y es que a orillas del Ebro no consiguieron mantenerle y se marchó al Unics Kazan, para poseriormente pasar al Ankara turco y a la que sería, por ahora y quizás irremisiblemente, su última experiencia profesional en el Aris de Salónica. Su rotura de ligamentos cuando apenas había jugado cinco partidos con los griegos le trajo además un largo conflicto judicial para intentar cobrar su contrato, ya que dejaron de pagarle. Al final, lo ganó.

Por lo que transmite a través de sus redes sociales, vive en Georgia y está muy implicado en distintas causas sociales y deportivas, aunque su único anuncio sobre su futuro lo dio hace unos meses, cuando comunicó su retirada de la selección.

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Un fijo en la selección de Georgia.