Fabio da Cruz: Atlético joven portugués en la cantera valenciana

No acaba de salir ningún gran baloncestista portugués, o al menos un jugador que tenga el nivel suficiente para estar en la Liga Endesa en un papel mínimamente importante, como el que ocuparon en su día Sergio Ramos, Nuno Marçal o el desaparecido Paulo Pinto. El último en pasar por la máxima competición española fue Joao Gomes Betinho, en el Morabanc Andorra (2014-16), pero a quien hoy vamos a recordar va a ser a una gran promesa que se quedó justo en eso. Se trata de Fabio da Cruz, que llegó a disputar dos encuentros con el Pamesa Valencia de la temporada 2007-08.

Da Cruz, con sangre africana en sus venas, nació en Lisboa y progresó en el Seixal, destacando especialmente en varios torneos juniors de nivel internacional. En Valencia se fijaron en él y le incorporaron a sus categorías inferiores junto a otro portugués de potente físico, el pívot Claudio Fonseca. Da Cruz era más bien un exterior que, pese a su 1,98, podía jugar fácilmente como ‘3’.

Con el Pamesa Valencia en un partido del Circuito sub-20.

El chico se asomó al primer equipo en la decimonovena jornada en un partido en el que el Pamesa perdió con claridad ante el Akasvayu Girona (70-91). De la mano de Fotis Katsikaris permaneció 3:42 en pista junto a Fonseca y hasta pudo tirarse un triple que anotó. Sería su única canasta con marchamo ACB ya que solo dispondría de una ocasión más, apenas 21 segundos la siguiente semana en Manresa, esta vez sí sumando la victoria.

Al pasar de lleno a la edad senior, en La Fonteta no se apostó por él (sus 12 puntos y 6 rebotes con el filial en EBA eran simplemente correctos) y se buscó la vida en la LEB Bronce con el Mérida Patrimonio de la Humanidad, donde pasó bastante inadvertido. Era el momento de regresar a casa, pero siguió teniendo España entre ceja y ceja.

Allí es más conocido como Fabio Lima (su segundo apellido, que es habitual que en Portugal tenga más visibilidad que el primero). Y como Fabio Lima se convirtió en uno de los mejores jugadores de la liga lusa, pasando por Illiabum y Madeira y alcanzando la internacionalidad absoluta. En la 2014-15 tuvo la segunda oportunidad aquí que tanto deseaba. El Cocinas.com, en LEB Oro, apostó por él, pensando en que podía tener su impacto. “Es un jugador muy completo tanto en el plano ofensivo como en el defensivo, tiene un gran físico, es buen reboteador, se adapta bien a un juego rápido siendo además muy activo en el contraataque, además de ser un buen anotador exterior”, comentó Jesús Sala, su entrenador. Pero no salió bien. Tras doce partidos jugados y unos grises 4,9 puntos y 2,5 rebotes en 17 minutos, llegó a un acuerdo para marcharse, ese eufemismo contemporáneo para evitar decir que lo echaron.

Retomó entonces su carrera en su país, donde recuperó con facilidad su estatus de nacional muy importante. Ahora, a los 30 años, está en plena madurez. El pasado verano fichó por el poderoso Benfica después de tres temporadas en Madeira. Es un buen jugador, pero no es la gran figura portuguesa que todavía está por surgir.

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En la actualidad, con el Benfica.