Marques Bragg: Valencia, Huelva y Ourense sin poder asentarse

Ahora quizás sea más normal con el movimiento de mercado que hay, pero en la época en la que Marques Bragg era jugador no resultaba normal acreditar una estadística como la suya: jugó en tres equipos distintos en España… un total de 14 partidos únicamente. Como se puede imaginar, y se confirma al ver si movido currículum, era el prototipo de ‘temporero’.

Era un ‘4’ bastante decente y probablemente hubiese merecido alguna estancia más larga en alguno de sus clubs para demostrar que podía ser un buen jugador para la Liga. De hecho, su trayectoria incluye incluso 53 partidos en la NBA, todos con Minnesota en la temporada 95-96, aunque con pocos minutos en pista. A lo que se dedicó durante diez años fue a ir de acá para allá tapando posibles agujeros en las plantillas.

Formado en la universidad de Providence, sus primeros equipos europeos fueron en Francia el Caen y el Gravelines. Después de la CBA y los Wolves llegó su primera experiencia española, una sustitución a Martin Keane en el Pamesa Valencia de la temporada 96-97. Solamente serían cinco encuentros en los acreditó unos números solventes (17,6 puntos y 6,4 rebotes), aunque no lo suficiente como para conservar su puesto. La campaña la acabó en el Darussafaka, en el hueco dejado por Michael Meeks.

Su gran ocasión perdida fue probablemente la del Huelva en la 97-98. Llegó a un recién ascendido con galones, pero se lesionó cuando solo habían transcurrido siete jornadas, y tuvo que marcharse. Hasta entonces había acreditado registros similares que en Valencia. Sus siguientes destinos fueron de nuevo la CBA, Brasil, Puerto Rico y, con un poco más de continuidad, Italia. Pero España le volvió a reclamar en la 2000-01, en concreto Ourense, para suplir a Rick Hughes.  Solamente dos encuentros duró, uno de ellos brillante con 27 puntos y otro bastante más flojo con 6.

Ya no volvería a pisar los dominios ACB, repartiéndose entre Francia (Evreaux y Estrasburgo, su última aventura, allá por 2003) e Italia (Rimini y Messina). En total salen 19 equipos en once años. Una auténtica pasada, ¿verdad?

¿Qué ha sido de él? No se sabe demasiado. Según su perfil de LinkedIn, trabaja con chicos jóvenes en Orange (New Jersey) dentro de un organismo llamado Juvenille Justice Comision y figura como propietario de una empresa llamada 3MB Construction. También entrena a escolares en la Newark Tech High School desde 2016 tras haber pasado como asistente por la New Jersey City University.

Lo más espinoso de su vida posterior al baloncesto se produjo cuando tuvo que testificar ante un juicio contra el también exbaloncestista Tate George, acusado de haberse gastado en lujos personales el dinero que Bragg y otros inversores le habían entregado para que los moviese en el mercado inmobiliario.

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