Marino Bazdaric: Especialista apreciado en Menorca… con amargo final

Dentro de la especial predilección que tuvo el proyecto del Menorca Basquet por los jugadores balcánicos, una de las apuestas más destacadas fue la de Marino Bazdaric, un escolta croata que permaneció tres temporadas en la isla ofreciendo un aceptable rendimiento como especialista en el tiro. Sin embargo, la película acabó mal entre ambas partes: en su última campaña, la 2007-08, el equipo acabó bajando y él firmaría su peor curso, con numerosos problemas físicos. Para mayor tortura, tenía firmados tres temporadas más, pero el club no podía pagárselos y hubo que afrontar una delicada negociación para rescindir el contrato.

Tres años en Menorca.

Bazdaric fue un riesgo que terminó saliendo bien, ya que había sufrido problemas de muñeca y hasta había sido descartado meses antes por el Dínamo de Moscú al no pasar el reconocimiento médico. Además, nunca había jugado fuera de su zona hasta que lo hizo en Menorca. Sí que había lucido a ráfagas en dos grandes de sus respectivos países, la Cibona croata y el Olimpia esloveno, donde había llegado a promediar 15,3 puntos en la Euroliga 2004-05.

Siempre quiso trascender de la etiqueta de especialista. “Se puede decir que soy un anotador porque el lanzamiento es mi mejor arma, pero puedo hacer muchas otras cosas”, contaba en acb.com. Ahí también manifestaba lo bien que se encontraba en España:  “Mi familia y yo estamos muy bien en España y en Menorca. Nos gusta todo de aquí y, siendo la ACB la mejor liga de Europa, no puedo pedir nada más. Intentaré estar cuanto más tiempo mejor, porque en la ACB puedo mejorar mucho jugando contra los mejores. Aquí sientes que eres un jugador y te puedes concentrar sólo en jugar, sin tener que preocuparte por nada más”.

Pese a un mal arranque (solo un triple anotado de los primeros 18 lanzados), probablemente su mejor temporada en Mahón fue la primera, la 2006-07. Alcanzó los 11,4 puntos en 26 minutos y, algo importante, disputó los 34 partidos de la liga regular, algo que no conseguiría hacer en las dos siguientes, cuando su promedio bajó a los 10,1 puntos. Un infierno resultó especialmente el último, cuando constantes problemas en un tobillo le condicionaron por completo. Tiraba más de tres que de dos con un buen global de 37% de acierto.

A la larga se vio que fue un error firmarle un contrato tan largo. A raíz del descenso del 2009 se generó una tensa situación, ya que el Menorca le comunicó que, simplemente, no se podía permitir su sueldo estando en LEB, y pasó un verano duro de negociaciones hasta su salida. Después no salió ya de Croacia, primero de vuelta en la Cibona y luego, de 2010 a 2014, en el Cedevita. Colgó las botas entonces de la mejor manera posible, ganando el doblete liga-copa. Continuó en el club como coordinador de las categorías inferiores, de donde no se ha movido.

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En la actualidad, director de cantera del Cedevita.