José Manuel Grisaleña: La gente y los sitios, lo mejor del baloncesto para él

José Manuel Grisaleña disputó cinco encuentros con el Caixa Ourense de la temporada 90-91. Fueron muy pocos minutos (ocho en total), en los que no llegó a anotar (realizó cinco tiros). Nacido en Miranda de Ebro y captado por la cantera del CAI Zaragoza, con el que fue campeón de España junior en 1989, no volvió a tener oportunidad alguna en la élite, pasando después, en Primera B y Segunda, por Oviedo, Córdoba y Reus.

Con la camiseta del Vetusta de Oviedo.

Dice hoy en día que lo mejor de su etapa en el baloncesto fue “la gente y los compañeros” que conoció y “los sitios” que visitó. “Es una experiencia única y gratificante”, sostiene, “aunque tienes que sacrificar mucho merece la pena vivir la experiencia”. Según afirma, “es ahora cuando echando la mirada atrás, te gustaría saber cómo les va la gente que has ido dejando en el camino”. Y realiza una reflexión muy habitual entre los que tenemos ya ‘cierta edad’: “aquellos eran otros tiempos y no teníamos ni Facebook ni Whatsapp y no había tantas opciones como ahora de hacer fotos”.

Para Grisaleña, “siempre te acuerdas de los buenos momentos que has pasado en cada sitio donde has jugado y vivido cuando revisas el mapa de España y empiezas a mirar sitios y caes en las vueltas que has dado”.

Su estreno en la Liga se produjo en la pista del Joventut… que era aquel día la de Huesca. La cancha de Badalona había sido clausurada por incidentes y fue en Aragón donde los verdinegros decidieron cumplir los dos encuentros que les cayeron. El segundo de ellos fue ante el Caixa Ourense, que cedió por un tremendo 112-73. Nuestro hombre tuvo 2:05. “El partido no fue muy bien. Ángel Navarro no contaba  conmigo mucho, pero aquel día debuté. Tengo mejor recuerdo de los partidos de la Copa de Galicia que también jugué”,  comenta. Aquella fue la cuarta jornada. Volvió a pisar la pista en la quinta, la decimotercera, la decimoctava y en unos ‘playoffs’ de poco valor frente al Mayoral Maristas (el día que más jugó con 3:41).

Y… ¿cómo era en la cancha? “Un pívot al que le gustaba la dureza de jugar en esa posición. Pero estaba cubierta por Fran Crujeiras, Brad Wright y Alberto Díaz. Me gustaba jugar de cara al aro, pero tenía que hacerlo de espaldas. Ahora ves a los pívots que salen y tienen opciones de tiro. Era otro concepto”, responde. Ahora vive en Reus y trabaja en Fujitsu como técnico informático.

*Publicación realizada con la colaboración de Javier Figueiredo.

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