Toreros, copas y precios

1. Que salgan los toreros

Tremendo partidazo el Estudiantes-Barcelona. Sólo con ver el resultado, 102-96, uno se puede hacer a la idea de lo ocurrido, con dos equipos atacando mucho mejor que defendiendo, un Barça que comenzó intimidante para irse diluyendo y un Estudiantes que repitió faena como hace quince días ante el Real Madrid. Aguantó los tirones, no dejó de porfiar y se puso por delante en el momento justo para terminar llevándose las dos orejas y el rabo. Curiosa la trayectoria de los colegiales, a los que les sienta mejor tener delante toros bravos que vaquillas. Ante los grandes ofrece su mejor versión, pero ha naufragado en empresas en teoría más accesibles. Pero estos dos sonoros triunfos, unidos a la buena noticia del patrocinio de Movistar, tienen que servir para que levante el vuelo definitivamente. Estudiantes es un club muy particular e imprescindible protagonista de la historia del baloncesto español, por lo que siempre son bien recibidas las buenas señales sobre su salud. El partido terminó con el Barcelona enfadado, el pabellón pidiendo la vuelta al ruedo y todos los espectadores televisivos satisfechos del espectáculo presenciado. Si es que esto del baloncesto es un juego muy bonito.

– La crónica de Iturriaga

2. La copa deseada

Quedan cinco jornada para que se decidan los ocho participantes en la Copa (bueno, siete, que el Herbalife lo tiene asegurado) y el tema va aclarándose poco a poco. Real Madrid, Unicaja y Barcelona lo tienen ya casi en el bolsillo, lo mismo que el sorprendente Joventut, cuyo triunfo ante el Bilbao Basket vale su peso en oro. A partir de ahí, viene el lío. Los bilbaínos todavía mantienen una posición de privilegio (ocho triunfos), pero en las cinco jornadas que faltan les esperan Barcelona, Unicaja y Valencia más un viaje a Tenerife. Suficiente traca como para no estar tranquilos. Dado que los anfitriones del Granca están en horas bajas, quedarían dos plazas más por las que porfían Valencia, CAI, Murcia (con siete victorias) Iberostar y Rio Natura (con seis) y un Laboral Kutxa ya a la desesperada (con cinco). El premio es lo suficientemente goloso como para que las próximas jornadas navideñas, donde se disputarán tres jornadas, sean de no parpadear.

– La crónica de Iturriaga

3. Entrando y saliendo

Juan Carlos Navarro, que volvió a la actividad en el Palacio, se retiró con molestias y dijo al final del partido que estaba regular, aunque ya lo intuíamos al ver la cara que gastaba en el banquillo, inequívoca de su disgusto. El sino de La Bomba en los últimos tiempos parece ser el de jugador Guadiana, que aparece y desaparece, pasando casi el mismo tiempo en la enfermería y en el gimnasio que en la cancha. Tantas temporadas de equipo y selección, tantos partidos siendo jugador imprescindible, tanta exigencia, tanto jugar con dolor, suele pasar factura y su cuerpo no deja de recordárselo. Es una lástima, pues estas idas y venidas le impiden coger velocidad crucero y parece complicado que el gran Navarro vuelva a poder jugar con la intensidad y frecuencia a la que nos acostumbró durante tantos años. Eso sí, hablando de un jugador con esas capacidad de desequilibrar, todavía tendremos tiempo de verle decidir más de un partido. Lo esperamos y deseamos.

Como el miércoles es Nochebuena y el jueves Navidad, recibid todos un felices fiestas. El Feliz año, la semana próxima.

– La crónica de Iturriaga