Respiro, estrenos y defensas

1. Bilbao recuperado

Hace poco más de un par de meses, el Bilbao Basket no tenía asegurada su presencia en esta Liga Endesa. La ACB no se lo permitía y sólo los recursos presentados y probablemente la presión social consiguieron que su plan económico pasase el corte en contra de la opinión de la patronal. Después de tanto sufrimiento, verle encaramado en la segunda posición empatado con Barcelona y Unicaja y con una única derrota en el casillero tiene que resultar tranquilizador para jugadores y afición. El equipo parece competitivo y a la veteranía de Mumbrú, Raúl López, Germán Gabriel o Quino Colom se ha unido sangre fresca y talentosa como Andjusic y los dos Todorovic. Con minutos y confianza que no tuvo en el Barcelona, Marko parece por fin capaz de demostrar sus capacidades, avistadas pero aún no vistas con regularidad. Lo que vuelve a hacerme pensar en las ventajas e inconvenientes de que nuestros equipos más poderosos tengan plantillas de hasta 14 jugadores. No hay tiempo para tanto jugador, y eso a ciertas edades puede pasar factura. Pero bueno, siendo positivos, más vale tarde que nunca, y en el caso de Todorovic, estamos hablando de un chaval de 22 años. Vamos, que le queda un mundo por delante. Por ahora, es el Bilbao Basket el que puede beneficiarse de este paso adelante del jugador montenegrino.

– La crónica de Iturriaga

2.- Estreno celebrado

Con las victorias de Sevilla y Gipuzkoa Basket, ya no quedan equipos que no sepan lo que significa ganar un partido. A ambos les costó un mundo, cuatro y tres puntos de diferencia respectivamente. Ante CAI y Andorra. Pero en estas circunstancias, el valor de la victoria va más allá. Viendo los abrazos que se dieron para celebrarlo al terminar sus respectivos partidos, para ambos equipos el abandonar el rosco ha tenido que ser muy liberador, lo que debería aligerar piernas y cabezas de cara a los próximos partidos. Falta les va a hacer, pues la competencia se antoja dura, con muchos equipos metidos en faena y donde cada triunfo vale su peso en oro.

– La crónica de Iturriaga

3.- Defensa olvidada.

Mucho se ha hablado del Real Madrid de la pasada temporada, el equipo de los récords, el del juego más espectacular que se recuerda en años. Finalmente su cosecha en títulos se limitó a una Copa del Rey, muy poco ante tanto halago recibido con todo merecimiento. Este año parece que van más poco a poco, dosificando si cabe aún más los esfuerzos sobre todo de exigencia mental. Afortunadamente y si nos atenemos a las últimas actuaciones, mantienen su contundencia ofensiva, rondando o superando los cien puntos con cierta frecuencia. Donde se nota más ese “tran tran” a la espera de llegar más frescos a la época donde se deciden los grandes torneos, allá por los meses de Mayo y Junio, es en su eficacia defensiva. El curso pasado rozó la cuadratura del círculo, pues si bien el ataque se llevaba gran parte de los aplausos, su defensa fue generalmente de categoría y la base desde donde se lanzaban a campo abierto. Desde el batacazo de Estambul, sus números mostraron una debilidad en la defensa de su canasta hasta entonces inédita, con rivales que se iban a los 90 puntos con relativa facilidad. Esta tendencia se mantiene esta temporada. Su media de puntos encajados de 78, la ¡décimo cuarta de la liga! y a 14 puntos de la mejor defensa de la competición, que es el Barcelona (64.5). Seguro que a Laso le preocupa, pero como espectador, agradezco que la economía de esfuerzos se haya centrado en las tareas de derribo que no en las de creación.

– La crónica de Iturriaga